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PROFESIONALES

España aboga por la colaboración entre médicos y veterinarios ante casos humanos de fiebre Q

La Red Nacional de Vigilancia Epidemiológica ha publicado un nuevo informe sobre la fiebre Q en humanos en España en el que señala que es el país europeo que más casos anuales reporta

La fiebre Q es una zoonosis presente en el ganado, por lo que es importante la colaboración entre médicos y veterinarios para identificar el origen de los brotes.
La fiebre Q es una zoonosis presente en el ganado, por lo que es importante la colaboración entre médicos y veterinarios para identificar el origen de los brotes.

España aboga por la colaboración entre médicos y veterinarios ante casos humanos de fiebre Q

La Red Nacional de Vigilancia Epidemiológica ha publicado un nuevo informe sobre la fiebre Q en humanos en España en el que señala que es el país europeo que más casos anuales reporta

Francisco Ramón López - 22-11-2022 - 12:28 H - min.

La fiebre Q es una zoonosis bacteriana ocasionada por el agente intracelular Coxiella Burnetii. Se trata de una bacteria sumamente resistente al calor, la desecación y condiciones ambientales desfavorables, lo que incrementa las posibilidades de contagio en establecimientos contaminados y facilita su difusión a través del viento a largas distancias.

Aunque en Europa se trata de una Enfermedad de Declaración Obligatoria (EDO), durante años ha sido considerada una infección rara y prácticamente desconocida a pesar de su distribución mundial y la gran cantidad de especies animales, tanto silvestres como domésticas, que pueden actuar como reservorios. En este sentido, en España son de especial interés para el ser humano el ganado ovino, caprino y vacuno.

Teniendo en cuenta su impacto en humanos y animales, la Red Nacional de Vigilancia Epidemiológica (RENAVE) del Instituto de Salud Carlos III (ISCIII) ha publicado un nuevo informe epidemiológico sobre la situación de la fiebre Q en humanos en España durante los años 2019, 2020 y 2021.

La fiebre Q, explican, se transmite de animales a personas por contacto directo o por inhalación del agente vehiculado por partículas en suspensión a largas distancias y afecta principalmente a determinados colectivos que trabajan en estrecho contacto con rumiantes domésticos o sus productos /subproductos.

En Europa, la mayoría de los casos clínicos son esporádicos o en forma de brotes. Hasta 2016 Francia y Alemania fueron los países que más casos confirmados notificaron pero, desde 2017, España lidera esta lista y es el país comunitario que más casos anuales aporta, posiblemente por la incorporación de las comunidades autónomas al sistema de notificación de esta enfermedad como EDO.

Desde el ISCIII recuerdan que la correcta notificación a la RENAVE e implantación de la notificación obligatoria en animales a partir de 2021 (inclusión de esta enfermedad en la categoría E de la nueva Ley de Sanidad Animal de la UE) son los primeros pasos para mejorar la calidad de los datos de cada Estado Miembro.

“La información armonizada entre países, los estudios comparados con las especies animales de mayor interés como reservorios y la recopilación de datos ambientales pueden ser cruciales para comprender la situación de la Fiebre Q, determinar los factores de riesgo que pueden influir a nivel local y facilitar una reducción de la exposición humana a esta zoonosis en los países de mayor incidencia”, afirman.

Asimismo, defienden que es importante investigar cada caso humano hasta descubrir la fuente de infección y llevar a cabo una búsqueda activa de casos asociados, tal y como se explicita en el protocolo de vigilancia de esta enfermedad.

Recoger las exposiciones de riesgo es fundamental para la investigación de la fuente de infección; el análisis de las exposiciones de riesgo en sí mismas (que pueden ser varias según la encuesta epidemiológica) deben ser siempre fuentes confirmadas para posibilitar el análisis.

“La investigación y detección del ganado doméstico infectado es importante para el establecimiento de medidas de prevención en las regiones más afectadas, para ello se requiere una estrecha coordinación con los servicios veterinarios”, añaden.

TENDENCIA A LA BAJA EN LA FIEBRE Q EN HUMANOS

Según señala el informe, durante los años 2019, 2020 y 2021 se notificaron a la RENAVE 490, 248 y 211 casos de fiebre Q, respectivamente. De estos, 2 casos fueron importados, 1 en 2019 y otro en 2021. El 79% del total de casos autóctonos notificados durante este trienio (947 casos) fueron confirmados y el 21% fueron clasificados como probables, la proporción de estos últimos ha aumentado en los últimos dos años.

Por comunidades, las mayores tasas durante los 3 años se observaron en Canarias, seguida de la Comunidad Foral de Navarra. No obstante, inciden en que la mayoría de las comunidades registraron una disminución tanto en el número de casos como en las tasas de notificación en el trienio 2019-2021 frente al 2016-2018, excepto Castilla y León, Galicia, Murcia y Navarra.

Las tasas más bajas se observaron en los menores de 10 años en ambos sexos. Aumentan hasta un máximo en hombres de 40 a 49 años y en mujeres de 50 a 59 años y descienden progresivamente a partir de esas edades. Salvo en menores de 10 años, la tasa de notificación fue superior en hombres, con una razón de tasas de notificación hombres/mujeres en un rango de 2,0 a 3,0.

Evolución de los casos de fiebre Q en humanos en España entre 2016 y 2021

VETERINARIOS, LA PRINCIPAL BARRERA PARA QUE LA FIEBRE Q NO LLEGUE A LAS PERSONAS

Teniendo en cuenta de que la fiebre Q es una zoonosis presente en el ganado, los veterinarios son la principal barrera para evitar que esta infección llegue a las personas. Por ello, hace un año se constituyó un equipo de trabajo en la Facultad de Veterinaria de la Universidad CEU Cardenal Herrera (UCH CEU), coordinado por el profesor Ángel Gómez Martín, con el objetivo de avanzar en la lucha contra la fiebre Q.

En este marco, la veterinaria Raquel Toledo Perona está desarrollando su tesis doctoral en la CEU Escuela Internacional de Doctorado (CEINDO), gracias al contrato predoctoral CEU/Banco Santander del que es beneficiaria, y a un contrato de I+D+i con Ceva Salud Animal.

La tesis doctoral de Raquel Toledo trata de avanzar en el estudio epidemiológico de la fiebre Q y abordar el impacto reproductivo en los rumiantes, así como mejorar las estrategias de control y prevención de la enfermedad.

La vacunación es una de las medidas para prevenir la transmisión de fiebre Q entre humanos y animales. Actualmente están disponibles vacunas inactivadas para proteger a los animales frente a la enfermedad.

En España está autorizada Coxevac, una vacuna inactivada de Ceva. Si bien se encuentra autorizada para caprino o bovino, su uso en ganado ovino puede realizarse por prescripción excepcional.

Se trata de la única vacuna registrada en Europa frente a esta patología abortiva del ganado que a pesar de que es también transmisible para los humanos todavía tiene porcentajes muy pequeños de vacunación en rumiantes en España.

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