A partir de las respuestas de 1.046 profesionales veterinarios cualificados de 51 países, la encuesta identificó tres de los aspectos más importantes, aunque menos reconocidos, de la atención veterinaria
Una encuesta global identifica los aspectos menos conocidos de la atención veterinaria
A partir de las respuestas de 1.046 profesionales veterinarios cualificados de 51 países, la encuesta identificó tres de los aspectos más importantes, aunque menos reconocidos, de la atención veterinaria
Redacción -
25-05-2026 - 17:11 H -
min.
Boehringer Ingelheim ha publicado este lunes 25 de mayo los resultados de una nueva encuesta global que revela aspectos frecuentemente pasados por alto de la atención veterinaria y que son esenciales para proteger a los animales, las personas y la sociedad.
A partir de las respuestas de 1.046 profesionales veterinarios cualificados de 51 países, la encuesta identificó tres de los aspectos más importantes, aunque menos reconocidos, de la atención veterinaria.
Entre ellos figuran descubrir problemas de salud ocultos y dolor, señalado por el 87% de los veterinarios de animales de compañía y el 60% de los veterinarios equinos; proteger la seguridad de la cadena alimentaria, identificado por el 65% de los veterinarios de producción; y los programas de vigilancia para limitar la propagación de enfermedades, señalados por el 62% de los veterinarios de producción.
Los resultados subrayan el amplio papel que desempeñan las profesiones veterinarias en la vida cotidiana, desde el cuidado de mascotas presentes en más de la mitad de los hogares globalmente hasta la protección de los animales y productos de origen animal que ayudan a alimentar al 97% de la población mundial.
“Cada día, los veterinarios toman decisiones que importan mucho más allá de la consulta: para los animales bajo su cuidado, para las personas que los quieren y para los sistemas alimentarios y la salud pública de los que dependemos”, afirma Claire Fowler, directora de Marketing Estratégico Global de Salud Animal de Boehringer Ingelheim.
“Con esta encuesta, Going Beyond, junto a nuestros socios, estamos poniendo de relieve el valor de algo que muchos en el ámbito de la salud animal hemos sentido desde hace tiempo: las partes más críticas de lo que hacen los veterinarios suelen ser las menos visibles”, añade.
Desde Boehringer hacen referencia a que esa experiencia invisible comienza con años de formación. “Identificar problemas de salud en animales y determinar el curso de acción depende de una profundidad de conocimiento que no siempre es inmediatamente evidente”, apuntan.
Y es que recuerdan que cualificarse como veterinario puede requerir entre cinco y seis años de estudios universitarios, mientras que los veterinarios especialistas pueden completar cuatro o más años adicionales de formación avanzada, lo que significa que las decisiones están respaldadas por más de una década de educación y experiencia clínica práctica. “Para perros y gatos, esta experiencia puede marcar la diferencia entre detectar precozmente una enfermedad como la diabetes o la enfermedad renal crónica o no detectarla en absoluto”, señalan.
A medida que aumentan las expectativas sobre la salud y el bienestar animal entre los propietarios de mascotas, el criterio veterinario desempeña un papel cada vez más importante en todas las fases de la atención, desde la prevención y el diagnóstico precoz hasta el manejo de enfermedades complejas.
Sin embargo, gran parte de este trabajo es invisible para los propietarios de animales, y el 87% de los veterinarios de animales de compañía identificó “detectar problemas de salud ocultos” como el aspecto más importante de su labor con más probabilidades de pasar desapercibido.
“Las decisiones diagnósticas y terapéuticas se basan en la formación profesional y la experiencia del veterinario. Esta capa de experiencia, que suele pasar inadvertida, garantiza que los animales reciban una atención precisa, eficiente y capaz de salvar vidas”, remarca Jim Berry, presidente de la Asociación Mundial de Veterinarios de Pequeños Animales. “Ayudar a los propietarios de mascotas a comprender el alcance completo de esa experiencia es clave para construir confianza y colaboración con sus equipos veterinarios y apoyar la salud a largo plazo de nuestros animales”, indica.
Desde Boehringer destacan que gran parte de la atención veterinaria tiene una naturaleza preventiva, con intervenciones oportunas y observación cuidadosa que ayudan a abordar problemas antes de que se agraven y alivian la carga emocional y financiera a largo plazo para los propietarios de animales.
Sin embargo, cuando se encuestó a veterinarios equinos, situaron “detectar dolor oculto y signos sutiles de enfermedades tempranas” (60%) y “utilizar el entorno y el historial clínico de un caballo para predecir riesgos” (42%) como algunos de los aspectos más importantes, pero menos reconocidos de su labor.
En la práctica, esto incluye asesoramiento personalizado sobre la dieta del caballo, el cuidado dental y de los cascos, la vacunación, el control parasitario y el manejo de establos, ayudando a reducir el riesgo de enfermedades como el cólico, la laminitis y las enfermedades respiratorias.
“Gran parte del trabajo de un veterinario equino pasa desapercibido precisamente porque es eficaz”, resalta Sarah M. Reuss, presidenta de la Asociación Estadounidense de Veterinarios Especialistas en Equinos y gerente técnica equina en Boehringer Ingelheim. “Su impacto se refleja en problemas identificados tempranamente, evitados por completo o controlados antes de que se agraven”, afirma.
La atención veterinaria en animales de producción —que protege animales como bovinos, porcinos y aves de corral— tiene un impacto directo y medible en los alimentos de los que dependen las personas cada día, sustentando alrededor del 34% del suministro mundial de proteínas alimentarias.
También es importante para la salud pública, ya que se sabe que el 60% de las enfermedades infecciosas humanas pueden transmitirse entre animales y personas, y el 70% de las enfermedades emergentes tienen origen animal.
Sin embargo, según los veterinarios de producción, el impacto más amplio de su labor a menudo pasa desapercibido. En la encuesta, la mayoría identificó “proteger la seguridad de la cadena alimentaria” como el aspecto de su trabajo con más probabilidades de ser pasado por alto por el público (65%), seguido de cerca por la “vigilancia para limitar la propagación de enfermedades” (62%).
“Los veterinarios de producción son guardianes de nuestro suministro alimentario y defensores en primera línea frente a las enfermedades que pueden transmitirse de los animales a las personas; sin embargo, este papel rara vez es visible para el público que más depende de él”, recalca Arcangelo Gentile, presidente de la Asociación Mundial de Buiatría. “Reconocerlo no es solo una cuestión de orgullo profesional; es esencial si queremos atraer, retener y apoyar a la fuerza laboral veterinaria de la que dependen cada vez más la seguridad alimentaria mundial y la salud pública”, concluye.