VIERNES, 18 de octubre 2019, actualizado a las 10:29

VIE, 18/10/2019 | 10:29

PROFESIONALES

Desarticulan un grupo organizado que falsificaba recetas veterinarias

El Colegio de Veterinarios de Burgos, provincia en la que radicaba la trama y donde estaba colegiado un implicado, ha adelantado que tomará las “medidas oportunas” cuando se confirme la identidad e implicación del profesional

GALERIA
Guardias Civiles durante una detención.

Desarticulan un grupo organizado que falsificaba recetas veterinarias

El Colegio de Veterinarios de Burgos, provincia en la que radicaba la trama y donde estaba colegiado un implicado, ha adelantado que tomará las “medidas oportunas” cuando se confirme la identidad e implicación del profesional

Francisco Ramón López - 08-04-2019 - 15:31 H

El Servicio de Protección de la Naturaleza de la Guardia Civil (Seprona) ha iniciado la investigación de un grupo de siete personas afincado en la provincia de Burgos que presuntamente traficaba con medicamentos veterinarios que no cumplían con los controles establecidos para este tipo de fármacos destinados a animales para consumo humano.

La Comandancia la Guardia Civil de Burgos ha confirmado a Animal’s Health que están investigando a un grupo de personas por traficar con medicamentos veterinarios, aunque ha preferido no aportar información oficial porque el caso aún está abierto y podría entorpecer sus pesquisas, que, adelantan, podrían ampliarse en los próximos días a provincias limítrofes.

Por su parte, el medio local Diario de Burgos, señala que el grupo habría contado con la colaboración de tres veterinarios, colegiados en Burgos, León y Bilbao. En total están siendo investigadas siete personas, entre ellos el administrador de una empresa ubicada en el barrio de Gamonal de Burgos dedicada a la distribución de productos veterinarios que utilizaban como herramienta para vender los fármacos.

ACTOS "INDIVIDUALES"

El presidente del Colegio Oficial de Veterinarios de Burgos, Tomás Fisac, ha explicado a este periódico que ha tenido conocimiento del caso a través de la prensa local, por lo que no cuenta con información adicional, y la organización colegial tampoco ha participado en la investigación. “Produce desasosiego y malestar este tipo de noticias, que no son buenas para la profesión”, ha manifestado, para después aclarar que este tipo de actuaciones son “individuales”, de personas “desaprensivas y avariciosas”, y no representan al sector.

“Luchamos por tener una ética profesional, y al final estas cosas son la excepción que confirma la regla. Defendemos que nuestros 435 colegiados actúan dentro de los parámetros de la ética profesional”, ha defendido, y ha adelantado que si las autoridades piden su colaboración están dispuestos, eso sí, siempre respetando la Ley de protección de datos.

Así, ha afirmado que cuando el juzgado vea conveniente publicar la identidad del colegiado y se confirma su implicación,  abrirán expedientes disciplinarios, según la gravedad del caso. “No sabemos si se trata de una receta, de dos o de diez, no sabemos qué alcance tiene”, afirma.

En la misma línea, pide prudencia a los medios de comunicación para no crear alertas, especialmente en lo relativo a la eficacia del control veterinario del uso de antibióticos en ganadería, donde el presidente considera que podría estar enmarcada esta trama, algo especialmente peligroso para la salud pública en el ámbito de los animales destinados a consumo humano y por el riesgo de generar resistencias.

En este punto, el presidente sostiene que el sistema funciona y se cumplen todas las directrices, incluidos los periodos de supresión o el registro electrónico. Sin embargo, apunta que existen casos  en los que “algo se sale de esa cadena de distribución” o  un veterinario escribe recetas en la que se declara que el animal no está destinado a consumo humano, y es ahí cuando se puede hablar de irregularidades. “Debe de haber algún tipo de interés comercial”, ha especulado, y ha pedido que se le aplique la pena correspondiente si se ha incumplido la ley.

MODUS OPERANDI

Basándose en la información del medio local, los tres veterinarios serían los encargados de escribir las recetas a nombre de explotaciones. Otros miembros del grupo se ocupaban, a su vez, de la captación de clientes dispuestos a comprar medicamentos veterinarios sin control profesional.

Los investigadores están dilucidando si existe también un fraude fiscal, por maquillar las cuentas de la empresa, por lo que el Seprona ha tomado declaración a los encargados de gestionar las cuentas de la empresa, pues la elaboración de recetas falsas requiere crear también facturas ficticias.

Entre estas facturas se han encontrado explotaciones en comunidades vecinas, por lo que los servicios territoriales de ganadería de Burgos y Vizcaya están colaborando también en la investigación.

VOLVER ARRIBA
Uso de Cookies Cerrar

Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar la experiencia de navegación, y ofrecer contenidos de interés. Al continuar con la navegación entendemos que se acepta nuestra política de cookies.