Una investigación sobre las fuentes de infección por Campylobacter en el norte de Portugal remarca la importancia del ‘One Health’ para el control de la infección en humanos
El contacto con animales es la principal fuente de infección en los casos de campilobacteriosis humana en Portugal
Una investigación sobre las fuentes de infección por Campylobacter en el norte de Portugal remarca la importancia del ‘One Health’ para el control de la infección en humanos
Alfonso Neira de Urbina -
05-10-2025 - 16:00 H -
min.
La campilobacteriosis es la causa bacteriana más común de gastroenteritis humana en todo el mundo. A este respecto, se considera que los alimentos son una de las principales fuentes de infección.
Sin embargo, la incidencia de la campilobacteriosis humana puede variar según la zona geográfica y otros factores. Por ello, una investigación recientemente publicada ha identificado posibles fuentes de infección por Campylobacter en la región norte de Portugal.
Para ello, los investigadores realizaron un estudio transversal que incluyó todos los casos de campilobacteriosis confirmados por laboratorio notificados a través del sistema de vigilancia epidemiológica portugués (SINAVE) entre 2015 y 2017.
“Se analizaron variables sociodemográficas y de exposición, incluido el contacto con otras personas enfermas, el contacto con animales, el consumo de alimentos sospechosos, el consumo de agua no controlada y los viajes”, recuerdan los investigadores.
Los resultados de la investigación han desvelado que, entre 2015 y 2017, se notificaron 683 casos confirmados de campilobacteriosis en la región norte de Portugal, lo que corresponde a una tasa de notificación de 6,3 por 100.000 habitantes. La mediana de edad fue de 2 años y el 58,3% eran varones.
“El contacto cercano con animales fue la exposición más común (50,2%), seguido del consumo de agua no controlada (26,1%), el consumo sospechoso de alimentos (13,8%) y el contacto con personas enfermas (8,8%)”, subrayan los investigadores.
Más concretamente, entre los 182 casos que se sospechó que ocurrieron debido al contacto con animales, los animales reportados fueron perros (36,3%), más de un tipo de animal (27,5%), gatos ( 20,9%), aves/aves de corral (3,3%), otros (4,9%) y desconocidos (7,1%).
Por otro lado, explican que los casos de campilobacteriosis de la subregión de Tâmega e Sousa estuvieron expuestos con mayor frecuencia a agua no controlada (46,0% frente a 26,1%) que en el resto de la región norte.
De esta manera, el contacto con animales y la exposición a agua no controlada fueron las principales fuentes sospechosas de los casos de campilobacteriosis notificados en el norte de Portugal entre 2015 y 2017. Mientras que la exposición a agua no controlada fue predominante en la subregión de Tâmega e Sousa, una zona socioeconómicamente desfavorecida con menor acceso al suministro público de agua per cápita.
“Se deben implementar intervenciones de prevención y control para reducir la carga de campilobacteriosis humana siguiendo un enfoque de ‘Una Sola Salud’ con las partes interesadas locales”, concluyen los investigadores.