El análisis etológico y pericial puede ser una herramienta clave para esclarecer la dinámica real de las mordeduras caninas y determinar con rigor técnico la existencia de responsabilidad legal
Conflictos legales por mordeduras de perros: ¿Qué papel juegan los peritos veterinarios?
El análisis etológico y pericial puede ser una herramienta clave para esclarecer la dinámica real de las mordeduras caninas y determinar con rigor técnico la existencia de responsabilidad legal
Redacción -
06-02-2026 - 10:55 H -
min.
Cuando un perro causa lesiones a una persona u otro animal, el mecanismo legal se activa de forma casi automática. A la denuncia por agresión canina se suma el parte al seguro de responsabilidad civil del hogar, y con ello se abre un proceso en el que la determinación de los hechos resulta clave para fijar responsabilidades e indemnizaciones.
En este tipo de casos son comunes las versiones enfrentadas. Sin pruebas técnicas, el procedimiento queda reducido a la palabra de una parte contra la de la otra. En este contexto, adquiere especial importancia el análisis pericial especializado.
Perivet, plataforma integral de peritaje veterinario que actúa en el ámbito judicial y asegurador, interviene en este tipo de conflictos a través de su área de Conflictos Civiles con el objetivo de esclarecer de forma objetiva la dinámica real del incidente.
Desde la plataforma explican que el primer paso es el peritaje etológico y conductual, mediante el cual se evalúa al animal para determinar si presenta agresividad patológica o si la mordedura responde a una reacción instintiva ante dolor, miedo o amenaza.
A ello se suma la reconstrucción técnica de la agresión, basada en el estudio de la tipología de las lesiones y el entorno en el que se produjeron los hechos. La coherencia entre las heridas y las distintas versiones resulta determinante para valorar si existió negligencia en la custodia del animal —uso de correa, cerramientos, control del entorno— o si el episodio fue desencadenado por una conducta externa.
Por último, los peritos analizan el cumplimiento normativo, verificando si el perro debía estar catalogado como potencialmente peligroso por su morfología o antecedentes, y si en el momento del siniestro se respetaban las medidas de seguridad legalmente exigibles, como bozal o licencia administrativa.
Este tipo de informes tiene un impacto directo en la resolución de los procedimientos. Para una aseguradora, asumir un siniestro en el que se demuestra una provocación exclusiva de la víctima puede suponer un error. Para un propietario, contar con una pericial objetiva puede resultar decisivo para evitar una imputación injusta.