Un perro con furunculosis piogranulomatosa estéril ha mostrado una notable mejoría mediante un tratamiento combinado con el dispositivo de plasma frío PetCellpen, prednisolona y champú dermatológico
Comparten un caso clínico de furunculosis estéril en un perro tratada con plasma frío
Un perro con furunculosis piogranulomatosa estéril ha mostrado una notable mejoría mediante un tratamiento combinado con el dispositivo de plasma frío PetCellpen, prednisolona y champú dermatológico
Redacción -
16-02-2026 - 15:31 H -
min.
Un caso clínico presentado por la dermatóloga veterinaria Claudia S. Nett-Mettler, especialista europea acreditada en dermatología veterinaria (Dipl. ACVD & EBVS), ha puesto el foco en el abordaje terapéutico de la furunculosis piogranulomatosa estéril en perros, una patología inflamatoria compleja y de difícil manejo clínico.
El caso corresponde a Mats, un beauceron macho de 7 años, con heridas crónicas que no cicatrizaban en el codo y el tarso izquierdos, esta última con una evolución de al menos seis meses. El animal había recibido previamente tratamiento antibiótico con amoxicilina/ácido clavulánico durante tres semanas, además de meloxicam, sin una mejoría significativa.
En el examen dermatológico se observaron lesiones severas: piel alopécica y edematosa en el callo del codo con dos heridas superficiales, y una intensa inflamación en el metatarso lateral con múltiples fístulas y abundante exudado serohemorrágico. La citología reveló una inflamación piogranulomatosa severa con eosinófilos, sin presencia bacteriana, lo que permitió establecer el diagnóstico de furunculosis piogranulomatosa estéril.
El plan terapéutico incluyó un enfoque combinado. De esta manera, se aplicó un tratamiento con PetCellpen, un dispositivo para el uso de la terapia con plasma atmosférico frío en clínica de animales de compañía distribuido en España por Livisto.
APLICACIÓN DE UN TRATAMIENTO MULTIMODAL CON PLASMA FRÍOEl plasma frío se aplicó dos a tres veces por semana durante ocho semanas, con sesiones de cuatro a cinco minutos, utilizando un electrodo de vidrio en forma de disco, una frecuencia de pulso de 100 Hz y una amplitud de 6–8.
De forma complementaria, se pautó prednisolona durante nueve días en dosis decrecientes, la aplicación local de un condensado de ácido fenolsulfónico-fenol-urea-formaldehído y baños semanales con champú dermatológico.
Según el seguimiento clínico, tras la primera aplicación del PetCellpen se observó una rápida mejoría del callo del codo, con desaparición del sangrado, aunque persistía una fístula activa en el tarso.
El propietario comunicó la aparición de prurito intenso tras el uso del dispositivo. En la revisión al mes, el codo se encontraba completamente curado y en el tarso persistían tres fístulas activas, lo que indicaba una evolución favorable pero incompleta.
Ante la sospecha de un posible componente subyacente, los clínicos recomendaron completar el estudio con una valoración alérgica mediante una dieta de exclusión, con el objetivo de descartar una alergia alimentaria asociada.