Las situaciones de urgencia generan estrés y agotamiento entre los veterinarios que se enfrentan a ellas en su día a día clínico
Cómo afrontar urgencias en la clínica y contrarrestar el estrés que causan en los veterinarios
Las situaciones de urgencia generan estrés y agotamiento entre los veterinarios que se enfrentan a ellas en su día a día clínico
Redacción -
23-05-2025 - 10:31 H -
min.
Entender los factores humanos y cómo todo el equipo puede apoyarse mutuamente en momentos críticos y bajo estrés es clave para dominar las urgencias con éxito. Este fue el principal tema abordado durante una sesión en el Congreso y Exposición BSAVA 2025.
Durante el congreso, los expertos Sophie Gilbert y Stevie-Leigh Egerton compartieron consejos prácticos y estrategias que se pueden implementar con todo el equipo veterinario al navegar situaciones de emergencia.
Estos consejos se pueden aplicar a cualquier equipo veterinario que se enfrente a este tipo de situaciones complejas. En este sentido, enfatizaron la importancia de la preparación para reducir el estrés, facilitar la toma de decisiones, ahorrar tiempo y mejorar los resultados de los pacientes.
Para ello, aconsejaron contar con áreas de urgencia designadas o kits con listas de verificación de existencias, apoyos cognitivos o visuales como tablas de dosificación de medicamentos, capacitación del equipo sobre protocolos, simulaciones y sesiones informativas.
Durante el triaje, apuntaron que es importante utilizar diagramas de flujo y preguntas rápidas para ayudar en el triaje telefónico y preparar la clínica para la emergencia. Asimismo, destacaron la importancia de escuchar activamente al cliente para detectar signos clínicos que puedan indicar una emergencia (como disnea, sangrado continuo, disuria, trauma).
“Una vez que el paciente llegue a la clínica, realice una evaluación primaria rápida y registre sus constantes vitales antes de estabilizarlo. Si observa alguna anomalía en la respiración (frecuencia, esfuerzo, ruido o patrón), administre oxigenoterapia. Evalúe la frecuencia, la calidad y la sincronicidad del pulso, el tiempo de llenado capilar y el color de las mucosas, así como la capacidad deambulatoria, la marcha y el estado mental. Puede extraer sangre al colocar una vía intravenosa”, señalaron los expertos.
Una vez realizado el triaje, indicaron que se debe “actuar según la información disponible y compartir los límites de la intervención con el equipo de enfermería, para que tengan claro cuándo señalar los problemas al cirujano veterinario”.
Además, hicieron hincapié en no olvidar aspectos sencillos como la reducción del estrés (mediante una manipulación mínima y ansiolíticos), el manejo del dolor, la oxigenoterapia y el calentamiento o enfriamiento del paciente, que marcan una diferencia significativa en la atención integral.
“El monitoreo periódico es vital, ya que permite evaluar, actuar, reevaluar y reaccionar. Lo que intentamos lograr en los primeros 10 minutos es diferente a lo que querremos lograr en la siguiente hora”, recalcaron.
Respecto a la importancia de la comunicación para brindar atención de urgencia de alta calidad, apuntaron que a la hora de mantener conversaciones con los clientes es importante disponer de una sala de consulta tranquila donde no haya interrupciones, analizar lo que el cliente ya sabe sobre la situación; tener empatía y dar al cliente un resumen de lo realizado e informar al equipo sobre la decisión o incluirla en las notas del hospital para que todos estén al tanto de las medidas a tomar si es necesario.
Los expertos también abordaron otro tema de vital interés, como son los desafíos emocionales que suelen presentarse en las urgencias, que suelen caracterizarse por la toma de decisiones rápidas y plazos impredecibles.
En estas situaciones, las dinámicas de equipo complejas pueden provocar errores médicos y retrasos en los tratamientos, lo cual afecta significativamente el pronóstico del paciente.
En estos casos, indicaron que una persona no puede gestionar la situación sola, y que el objetivo es lograr un modelo mental compartido: una comprensión común del problema, las medidas a tomar y el progreso de la situación.
Por ello, recomendaron realizar reuniones informativas previas al turno o a la emergencia (esto es especialmente importante si tiene médicos suplentes), reuniones y sesiones informativas posteriores.
Además, remarcaron la importancia de que en el equipo se tenga un comportamiento cooperativo y apoyo mutuo; y que se compruebe que la información que se transmite es bien comprendida por la persona que la recibe.
Destacando que el agotamiento es común en situaciones de emergencia, los expertos dieron una serie de consejos para aliviar este tipo de situaciones, como realizar respiraciones controladas, tomar descansos, priorizar tareas y delegar trabajo y tener unos hábitos saludables.
En los últimos tiempos, la sociedad ha ganado conciencia sobre la importancia de la salud mental. En este sentido, hay profesiones, como la veterinaria, que adolecen de altos niveles de estrés, como se puede comprobar tras observar los consejos de estos dos expertos.
Conscientes de ello, desde el sector de la salud animal se están poniendo en marcha multitud de iniciativas para tratar de mejorar la salud mental de la profesión veterinaria, ayudándola así a superar uno de sus problemas más acuciantes.
De esta manera, compañías como Virbac se han mostrado concienciadas con el problema de salud mental de la veterinaria y desde su podcast ‘Virbac Contigo’ han tratado de abordarlo.
Así, en el último episodio, la experta Elena Diéguez, acreditada de AVEPA en dermatología, compartió su experiencia superando el burnout. Además, abordó de manera muy instructiva lo que sienten los veterinarios cuando les sobrepasa el estrés y la presión de su trabajo y cómo reconocer los primeros signos de agotamiento mental.