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PROFESIONALES

Las claves para el tratamiento y la prevención del Toxocara en perros y gatos

En una nueva hoja informativa, el Consejo Científico Europeo sobre Parásitos de Animales de Compañía aborda los aspectos más relevantes de la infección por Toxocara en perros y gatos, que tiene potencial zoonósico

Las mascotas afectadas por Toxocara pueden desarrollar graves trastornos intestinales.
Las mascotas afectadas por Toxocara pueden desarrollar graves trastornos intestinales.

Las claves para el tratamiento y la prevención del Toxocara en perros y gatos

En una nueva hoja informativa, el Consejo Científico Europeo sobre Parásitos de Animales de Compañía aborda los aspectos más relevantes de la infección por Toxocara en perros y gatos, que tiene potencial zoonósico

Redacción - 25-07-2022 - 13:30 H - min.

El Consejo Científico Europeo sobre Parásitos de Animales de Compañía (ESCCAP, por sus siglas en inglés) ha publicado una nueva hoja informativa que resume el importante tema de la infección por Toxocara en perros y gatos.

En la nueva hoja informativa se señala que los parásitos del género Toxocara (T. canis en los perros y T. cati en los gatos) son grandes nematodos que viven en el intestino delgado y pueden causar enfermedades en perros y gatos jóvenes.

“Los cachorros pueden infectarse en el útero o a través de la leche materna. En los gatitos, las infecciones sólo se transmiten a través de la leche materna”, explican desde ESCCAP, y añaden que la infección de los seres humanos puede producirse como resultado de la ingestión accidental de huevos infecciosos en el medio ambiente o, con menor frecuencia, por el consumo de carne poco cocinada de huéspedes paraténicos (mamíferos y aves) que contienen larvas.

Respecto a los signos clínicos, el ESCCAP señala que en cachorros y gatitos con una fuerte carga de larvas migratorias pueden encontrarse algunos de carácter respiratorio. Asimismo, indican que durante el curso de la infección también pueden presentar heces blandas, desarrollar graves trastornos intestinales y pueden presentarse caquexia y abdomen distendido.

“Las infecciones por Toxocara spp. también pueden darse en perros y gatos de edad avanzada, pero estas infecciones rara vez dan lugar a signos clínicos”, explican en el documento.

En cuanto a la epidemiología, destacan que tanto Toxocara canis como T. cati son omnipresentes en las poblaciones de perros y gatos de todo el mundo. “La prevalencia de las infecciones depende del estilo de vida y de la dieta del animal, pero generalmente es mayor en los cachorros y gatitos, menor en los jóvenes y aún menor en adultos”, explican.

Los perros y gatos se infectan cuando ingieren huevos infectados presentes en el medio ambiente, carne cruda o cuando cazan un huésped paraténico infectado (por ejemplo, roedores). Los huevos excretados en las heces se vuelven infecciosos después de varias semanas en el medio ambiente y permanecen infecciosos durante años.

DIAGNÓSTICO, TRATAMIENTO Y PREVENCIÓN DEL TOXOCARA EN VETERINARIA

Por otro lado, en la nueva hoja informativa del ESCCAP también se abordan aspectos relativos al diagnóstico, tratamiento y la prevención del Toxocara. Así, explican que las infecciones por Toxocara se diagnostican habitualmente mediante el examen de las heces con métodos de flotación por centrifugación o, con menor frecuencia, con una prueba de antígenos.

“Los huevos de Toxocara son fácilmente reconocibles como huevos de ascáridos; sin embargo, la identificación de la especie requiere un examen detallado y es relevante porque pueden obtenerse falsos positivos si los perros ingieren heces de perro o gato que contienen huevos de Toxocara”, apuntan.

Por ello recomiendan tener precaución en los casos de resultados negativos tras el examen fecal, porque no se pueden excluir las infecciones prepatentes y el número de huevos excretados puede estar por debajo del límite de detección del análisis.

En cuanto al tratamiento, desde el ESCCAP destacan que los cachorros deben ser tratados con los antihelmínticos adecuados a partir de los 14 días de edad y los gatitos a partir de las 3 semanas de edad (la infección prenatal no se produce en los gatitos).

El tratamiento debe continuarse a intervalos quincenales hasta dos semanas después del destete y luego mensualmente hasta la edad de seis meses. “Para reducir la transmisión a los cachorros, las perras preñadas pueden recibir lactonas macrocíclicas el 40º y el 55º día de gestación, o fenbendazol diariamente desde el 40º día de gestación, continuando hasta el 2º día postparto” indican.

“Las perras preñadas pueden ser tratadas con emodepsida en spot-on aproximadamente siete días antes del parto previsto para prevenir la transmisión lactogénica de las larvas de Toxocara cati a los gatitos”, señalan en el documento.

RECOMIENDAN DESPARASITAR AL MENOS 4 VECES AL AÑO 

Además, advierten que para minimizar el riesgo de excreción de huevos de Toxocara, la desparasitación debe realizarse al menos 4 veces al año.

“El tratamiento mensual con un antihelmíntico adecuado minimizará el riesgo de infecciones patentes y se recomienda en situaciones de alto riesgo (por ejemplo, animales alimentados con dietas crudas no procesadas, que comen presas, que vagan libremente o que tienen acceso a jardines y entornos contaminados) y cuando la mascota comparte la casa con niños pequeños o con cualquier persona inmunodeprimida”, remarcan.

Como prevención, desde el ESCCAP recomiendan no alimentar a los perros y gatos con carne poco cocinada o cruda. No obstante, si se alimenta con carne cruda, ésta debe congelarse durante al menos 7 días a -18ºC.

Por último, en la hoja informativa del ESCCAP se hace especial hincapié en el potencial zoonósico del Toxocara, subrayando las “graves consecuencias” que puede tener para los humanos el infectarse con el parásito.

De hecho, desde LabianaPets, la marca de medicamentos para animales de compañía de Grupo Labiana, ya advirtieron que la mayoría de los parques y lugares donde juegan o pasean los perros están contaminados con sus huevos y que los seres humanos, en especial los niños, pueden infectarse con huevos y larvas de toxocara, que consecuentemente podrían dañar numerosos órganos (hígado, riñones, pulmones, corazón, ojos, etc.).

Por ello, desde la marca destacaron la importancia de la prevención frente al Toxocara por medio de la desparasitación periódica de los animales de compañía. En este sentido, recordaron que la desparasitación de las mascotas es “muy sencilla” y además “esencial”, ya que mediante ella no solo se protege a los animales, sino a las personas que conviven con ellos.

ACCEDE A LA HOJA INFORMATIVA DEL ESCCAP

 
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