En el año 2024 se notificaron 544 casos autóctonos de fiebre Q. Entre 2020 y 2024 el número de casos ha sido ascendente, con 240 casos en 2021, 440 casos en 2022 y 526 casos en 2023
Los casos humanos de fiebre Q en España se mantuvieron al alza en 2024
En el año 2024 se notificaron 544 casos autóctonos de fiebre Q. Entre 2020 y 2024 el número de casos ha sido ascendente, con 240 casos en 2021, 440 casos en 2022 y 526 casos en 2023
Francisco Ramón López -
30-09-2025 - 10:27 H -
min.
La fiebre Q es una enfermedad zoonósica causada por la bacteria Coxiella burnetii. Se trata de un agente altamente infectivo y con gran resistencia a condiciones ambientales adversas, lo que facilita su viabilidad en el tiempo y su capacidad de dispersión a largas distancias con el viento.
Los rumiantes domésticos son los principales reservorios para la infección humana y el modo de transmisión más frecuente es aéreo. El cuadro clínico más habitual es un síndrome pseudogripal y las manifestaciones clásicas son la hepatitis febril y la neumonía atípica.
Teniendo esto en cuenta, el Instituto de Salud Carlos III (ISCIII) ha publicado un informe, en el que recuerda que se trata de una Enfermedad de Declaración Obligatoria (EDO) y, desde 2017, España es el país europeo que más casos de fiebre Q humana notifica.
“La coordinación entre los servicios de vigilancia epidemiológica humana y los servicios veterinarios oficiales de ganadería es fundamental para un control y prevención efectivos de la enfermedad”, destacan.

El objetivo del trabajo es describir la situación epidemiológica de fiebre Q humana en el año 2024, dentro del contexto del último quinquenio (2020-2024). Para ello, se realizó un análisis descriptivo de los casos autóctonos de fiebre Q notificados a la Red Nacional de Vigilancia Epidemiológica (RENAVE) en el año 2024. Además, se contextualizó el análisis con los resultados de la vigilancia en el último quinquenio (1 de enero de 2020 a 31 de diciembre de 2024).
En el año 2024 se notificaron 544 casos autóctonos de fiebre Q y tres casos importados (no tenidos en cuenta para este estudio). Entre 2020 y 2024 el número de casos ha sido ascendente, con 240 casos en 2021, 440 casos en 2022 y 526 casos en 2023.
Del total de casos notificados en 2024, 322 fueron clasificados como confirmados (59%) y 221 como probables (41%). No se dispuso de información de la clasificación en un único caso. Se mantuvo la tendencia descendente del porcentaje de casos clasificados como confirmados (78% en 2020 vs 59% en 2024). De los 544 casos notificados en 2024, 399 fueron hombres (tasa de notificación = 1,68) y 145 mujeres (TN = 0,59).
En general, los casos se distribuyen durante todos los meses del año, con mayor número de notificaciones entre los meses de enero a agosto. “Se observa un cambio en el patrón estacional registrado en el periodo 2020-2023, donde el aumento de casos fue predominante en los meses de marzo a agosto, con menos casos en enero y febrero”, explican.
Considerando los datos de casos autóctonos por comunidad autónoma en el año 2024, el mayor número de casos fue notificado por Andalucía (113 casos, TN = 1,31) y la mayor tasa de notificación se observó en la Comunidad Foral de Navarra (53 casos, TN = 7,82).
Las tasas de notificación se mantienen estables en la mayoría de comunidades autónomas desde 2020-2021. Sin embargo, se observan tendencias ascendentes en Navarra, con una TN de 1,96 en 2022, de 6,55 en 2023 y de 7,82 en 2024; Extremadura, con una TN en 2022 de 1,99, de 5,50 en 2023 y de 6,36 en 2024; y La Rioja, con una TN de 0,63 en 2022, de 2,48 en 2023 y de 5,86 en 2024. Por otro lado, la tendencia es descendente en el País Vasco, con una TN de 2,77 en 2021, 1,35 en 2022 y 1,12 en 2024.

Durante 2024 se notificaron 2 casos asociados a un único brote en Castilla-La Mancha, ocurrido en julio-septiembre. Se identificó como causante la exposición ocupacional en una granja de cabras en Ciudad Real.
Este brote se suma al total de 5 brotes detectados en el periodo 2020-2023, 2 en Murcia (13 casos, en 2022, y 24 casos en 2023, respectivamente), 2 en Principado de Asturias (8 y 5 casos, ambos en 2023) y 1 en la Comunidad Valenciana (5 casos, en 2022).
Considerando grupo de edad y sexo, en el año 2024, la menor TN total se registró en el grupo de 10 a 14 años (TN = 0,12). Tanto en hombres como en mujeres, el grupo con menor TN es el de 5 a 9 años, sin casos notificados. Las TN son superiores en hombres en todos los grupos de edad, salvo en el grupo de 5 a 9 años.
En los grupos de edad comprendidos entre los 35 y los 74 años se observan las TN más altas, superiores a 1,2 casos por 100.000 habitantes. Estratificando por sexo, las TN más altas se observan, consecuentemente, en hombres en los grupos de edad a partir de los 45 años y en mujeres entre los 55 y los 84 años.

En general, desde el ISCIII recuerdan que desde 2020, el número anual de casos humanos notificados ha mostrado una tendencia ascendente, alcanzando los valores observados antes de la pandemia, aunque la distribución por CC.AA es heterogénea.
Estudios previos muestran que durante el periodo 2016-2020, las tasas de notificación más altas se habían registrado en Canarias, País Vasco, La Rioja y Navarra. No obstante, en el periodo 2020-2024 se ha observado un descenso en la notificación en País Vasco y Canarias, junto con un aumento en comunidades como Extremadura y Cantabria.
La evolución temporal de las TN puede explicarse por la disminución real de la incidencia en determinadas comunidades autónomas, como posiblemente ocurrió en Canarias y el País Vasco, y, por otro lado, por una mejora en los sistemas de notificación, dado que varias CC.AA se han ido incorporado progresivamente a la vigilancia nacional.
Esta hipótesis se ve respaldada por estudios con los datos de hospitalización registrados en el Conjunto Mínimo Básico de Datos (CMBD) entre 2016 y 2022, independientes del sistema de notificación epidemiológica.
En el contexto europeo, España es el país que más casos de fiebre Q ha notificado desde 2016. En el año 2023, los siguientes países con mayor número de casos (confirmados) notificados han sido Rumanía (122 casos) y Francia (75 casos).
Tanto los resultados de este estudio como la bibliografía señalan que la fiebre Q es una enfermedad notificada principalmente en hombres mayores de 45 años y, dado el carácter ocupacional (reconocida como Enfermedad Profesional), las medidas preventivas y de control son especialmente importantes en trabajadores expuestos a las especies que actúan como reservorio o sus residuos/productos/subproductos; estas deben implementarse de manera coordinada con Sanidad Animal y Sanidad Ambiental.
“La elevada infectividad de C. burnetii, su transmisión directa por aerosoles y su resistencia am-biental deben ser tenidas en cuenta para prevenir la enfermedad. Por ello, todas las actuaciones de Salud Pública relacionadas deben llevarse a cabo bajo el paraguas del enfoque Una Sola Salud”, concluyen.
Cómo se explica en el informe, la exposición profesional al ganado es la principal causa de fiebre Q en humanos en España. Por ello, la concienciación del sector ganadero y veterinario sobre esta enfermedad es clave.
En este sentido, Luz María Ruano, KAM de Rumiantes de Ceva Salud Animal, afirmó en una entrevista para Animal’s Health que “se necesita más concienciación por parte del sector, tanto ganaderos como veterinarios y médicos”. “Cuando no se declara la enfermedad y no se toman medidas, hacemos que el control de la enfermedad sea más largo y costoso”, destacó.
“Esta enfermedad se debe abordar bajo un enfoque One Health, aumentando la colaboración interdisciplinar en el cuidado de la salud de las personas, animales y medio ambiente”, recomendó.
Desde Ceva ponen de su parte en este sentido, organizando jornadas formativas, acudiendo a los principales foros del sector para promover la divulgación científica y aportando información sobre la enfermedad.