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PROFESIONALES

Caso clínico de la primera descripción de un quiste pancreático congénito en un perro

Veterinarios documentan por primera vez un quiste pancreático congénito en un perro mestizo de 5 meses

Los veterinarios aseguran que la pancreatectomía parcial y la escisión en bloque de un quiste pancreático congénito proporcionaron un excelente resultado.
Los veterinarios aseguran que la pancreatectomía parcial y la escisión en bloque de un quiste pancreático congénito proporcionaron un excelente resultado.

Caso clínico de la primera descripción de un quiste pancreático congénito en un perro

Veterinarios documentan por primera vez un quiste pancreático congénito en un perro mestizo de 5 meses

Redacción - 19-08-2022 - 13:15 H - min.

Los quistes pancreáticos congénitos son un proceso patológico poco frecuente en la literatura felina y humana. Hasta la fecha no se ha documentado ningún caso de quiste congénito que afecte a un paciente canino.

Un equipo de especialistas veterinarios del Reino Unido e Irlanda ha publicado un caso clínico en el que documentan, por primera vez, los hallazgos clínicos, las investigaciones diagnósticas, el tratamiento quirúrgico, el diagnóstico histopatológico y el resultado a largo plazo de un perro con un quiste pancreático congénito.

Así, los veterinarios indican que un perro de raza cruzada de 5 meses de edad acudió a la clínica con un historial previo de seis semanas de dolor abdominal, aparente debilidad bilateral de las extremidades pélvicas, resistencia a caminar y vómitos y diarrea intermitentes.

Una ecografía abdominal, realizada por el primer veterinario que atendió al perro, identificó una gran estructura intraabdominal de origen poco claro. Una tomografía computarizada identificó una gran estructura ovoide que medía 156 milímetros de longitud, 95 milímetros de altura y 89 milímetros de anchura y que aparentemente se originaba en la rama izquierda del páncreas.

Reconstrucción multiplanar de tomografía computarizada abdominal poscontraste que demuestra el tamaño, la ubicación y la naturaleza discreta del quiste pancreático

Los veterinarios realizaron una coeliotomía exploratoria y una pancreatectomía parcial para permitir la extirpación completa de la estructura quística. El análisis histopatológico de las secciones de la pared del gran quiste lleno de líquido identificó una gruesa pared fibromuscular revestida por un epitelio columnar alto hiperplásico bien regimentado con núcleos localizados basalmente que presentaban un fino punteado de cromatina y abundante mucina localizada apicalmente y en la superficie, lo que coincidía con un verdadero quiste pancreático congénito. Un seguimiento a largo plazo de veintinueve meses no identificó signos clínicos de recurrencia.

De este modo, los veterinarios aseguran que la pancreatectomía parcial y la escisión en bloque de un quiste pancreático congénito proporcionaron un excelente resultado a largo plazo en el perro.

Tras la intervención, señalan que el perro se recuperó sin incidentes de la anestesia y se mantuvo en la unidad de cuidados intensivos del hospital durante la noche. Dentro de las 12 horas posteriores a la finalización de la cirugía, el perro estaba comiendo y bebiendo voluntariamente y no se utilizó la sonda de alimentación de esofagostomía.

La rareza de los casos documentados de quistes pancreáticos congénitos dentro de la literatura veterinaria hace difícil delinear las similitudes o inconsistencias cuando se compara con la medicina humana.

El caso presentado describe, según los veterinarios, un verdadero quiste pancreático congénito diagnosticado histopatológicamente con niveles elevados de amilasa quística. Además, aseguran que se necesitarán más investigaciones e informes de casos para evaluar la relevancia y el carácter común de estos hallazgos.

Por último, añaden que la extirpación quirúrgica completa del quiste se consideró curativa en este caso, y el seguimiento a largo plazo no arrojó ninguna reaparición de los signos clínicos, ningún rebrote del quiste y ningún efecto clínico adverso de la pancreatectomía parcial en el paciente.

El quiste después de la escisión en bloque comparado con una jeringa

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