La organización afirma que “gran parte del colectivo veterinario percibe una posible desviación respecto de finalidades esenciales” del Real Decreto
La Asociación Nacional de Especialistas en Medicina Bovina de España presenta sus alegaciones a la modificación del RD 666/2023
La organización afirma que “gran parte del colectivo veterinario percibe una posible desviación respecto de finalidades esenciales” del Real Decreto
Redacción -
18-02-2026 - 10:17 H -
min.
A finales de enero, el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación y el Ministerio de Sanidad abrieron el procedimiento de audiencia e información pública para modificar el Real Decreto 666/2023, que regula la distribución, prescripción, dispensación y uso de medicamentos veterinarios en España.
En este contexto, la Asociación Nacional de Especialistas en Medicina Bovina de España (Anembe) ha presentado alegaciones en las que piden la derogación del Real Decreto o, en su defecto, una serie de modificaciones al texto legal.
La organización centra sus alegaciones especialmente en la nueva Disposición adicional tercera y en la remisión del artículo 33 a protocolos del Plan Nacional frente a la Resistencia a los Antibióticos (PRAN), por su impacto potencial en la práctica clínica, el régimen sancionador y su coherencia con el Derecho de la Unión Europea.
Asimismo, Anembe advierte de que, aunque la fase de audiencia afecta solo al borrador, el resultado final debe garantizar que el Real Decreto cumpla los objetivos del Reglamento (UE) 2019/6, algo que considera actualmente “del todo cuestionable”.
“Gran parte del colectivo veterinario percibe una posible desviación respecto de las finalidades esenciales como la contribución sólida a la sanidad y al bienestar animal, la garantía de la salud pública, así como la agilidad normativa orientada a facilitar el acceso a los medicamentos veterinarios y a reducir la carga burocrática asociada”.
La asociación también sostiene que el régimen vigente “podría estar incidiendo negativamente en la prescripción responsable y en el adecuado ejercicio del papel del veterinario prescriptor, al limitar su capacidad para fundamentar las decisiones terapéuticas en el conocimiento clínico, epidemiológico y en la valoración individual del riesgo del animal”.
En particular, considera necesario revisar el tratamiento regulatorio del uso de antimicrobianos para asegurar que las restricciones sean equilibradas, proporcionadas y aplicables en la práctica clínica diaria.
Entre sus peticiones, Anembe solicita expresamente la derogación del Real Decreto 666/2023, al considerar que ha generado problemas desde su aprobación, ha requerido numerosas modificaciones e interpretaciones y que los reglamentos comunitarios no necesitan transposición ni interpretaciones que se alejen de su finalidad, que identifica con el bienestar animal.
De forma alternativa, si no se produce su derogación, plantea eliminar la Disposición adicional tercera, convertir los protocolos del PRAN en guías técnicas orientativas sin “efectos prohibitivos automáticos” y garantizar que el veterinario pueda apartarse de ellos cuando exista justificación clínica suficiente, sin que ello suponga una infracción administrativa.
También propone reforzar el reconocimiento del juicio clínico veterinario para ajustar tratamientos cuando sea necesario para garantizar el bienestar animal, clarificar las obligaciones de farmacovigilancia, permitir la cesión de medicamentos desde el botiquín veterinario en determinadas condiciones, esté o no autorizado para la dispensación fraccionada, y limitar los requisitos administrativos de las recetas a los mínimos exigidos por la normativa europea.
Finalmente, solicita que el nuevo plazo mensual de comunicación de recetas tenga carácter de normativa básica estatal a efectos sancionadores cuando sea obligatoria su notificación.