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PROFESIONALES

“Nunca me he sentido discriminada como veterinaria rural”

Las veterinarias rurales españolas se enfrentan actualmente a la precariedad existente y a la falta de trabajo, motivado por un exceso de profesionales y de facultades. Hoy 15 de octubre se celebra el Día Mundial de las Mujeres Rurales

Ángeles Gibello, veterinaria rural en un pequeño pueblo de Castilla-La Mancha (Alcolea de Tajo).
Ángeles Gibello, veterinaria rural en un pequeño pueblo de Castilla-La Mancha (Alcolea de Tajo).

“Nunca me he sentido discriminada como veterinaria rural”

Las veterinarias rurales españolas se enfrentan actualmente a la precariedad existente y a la falta de trabajo, motivado por un exceso de profesionales y de facultades. Hoy 15 de octubre se celebra el Día Mundial de las Mujeres Rurales

Jorge Jiménez - 15-10-2019 - 15:39 H

El 15 de octubre se celebra el Día Mundial de las Mujeres Rurales, en el que se reconoce la labor de la mujer en el entorno rural. En España, oficialmente 285.567 mujeres viven del campo, desarrollando actividades como la agricultura, la ganadería y la veterinaria.

Precisamente, sobre la situación de las veterinarias rurales ha hablado para Animal’s Health, la veterinaria Ángeles Gibello, propietaria de un pequeño consultorio de pequeños animales en la localidad castellano manchega de Alcolea de Tajo, actividad que compagina supervisando la sanidad de los animales capturados en el ámbito cinegético y reconocimiento de matanzas domiciliarias.

En cuanto a la presencia de la mujer veterinaria en el ambiento rural, Ángeles reconoce una fuerte presencia de hombres y señala que puede venir motivada por el hecho de que para ciertas tareas se requiera “más fuerza física” y aunque señala que los ganaderos “ayudan sin ningún problema”, en ocasiones se pueden “complicar las cosas” para las veterinarias.

Por otro lado, apunta que, en contra de lo que “mucha gente puede llegar a pensar sobre el machismo”, el ambiente de trabajo en monterías o en entornos rurales para las mujeres se desarrolla sin problema y "los ganaderos aceptan igual a un hombre y a una mujer” añade, "al menos esa es mi vivencia personal", matiza.

En este sentido, apunta no haberse sentido “nunca discriminada” mientras ha trabajado como veterinaria en el entorno rural, habiendo desarrollado su actividad profesional sintiéndose “siempre cómoda”.

Sin embargo, Ángeles señala no apreciar una mayor presencia de la mujer veterinaria en el ámbito ganadero, de hecho señala que “posiblemente haya ido a menos”. En este sentido subraya que las condiciones de trabajo de los veterinarios de explotación, “son muy exigentes” y conoce algunos casos de veterinarias que han dejado de ejercer en el ámbito ganadero “para poder ser madres”, lo que realmente complica su trabajo, tanto por el horario, que requiere “disponibilidad las veinticuatro horas”, como por el esfuerzo físico que supone.

LA PRECARIEDAD AFECTA A LAS VETERINARIAS RURALES

“La situación de la veterinaria tanto en las ciudades como en el ámbito rural tiene actualmente unas condiciones precarias”, apunta Ángeles, que señala como una de las principales causas el exceso de veterinarios y de facultades que hay en España, y que constituye una de las reivindicaciones más importantes del sector.

En este sentido, la veterinaria señala la situación de otros países Europeos como el Reino Unido, donde no existe ese exceso de facultades que sufre España, que tiene unas mejores oportunidades laborales para los veterinarios.

“Aquí es una barbaridad la cantidad de facultades que hay entre públicas y privadas” señala Ángeles, y hace especial hincapié en que “no hay trabajo para tanto veterinario” lo que provoca que se trabaje en “condiciones muy precarias”, añade.

Esta saturación también se deja notar en el ámbito rural donde según indica Ángeles “es tremendísimo el número de veterinarios que puede haber”. Esta situación para la veterinaria se traduce en que, “al estar en un mercado libre, cada uno pone sus precios, y se tira a la baja de una manera salvaje”.

Asimismo, la veterinaria señala que, como propietaria de una clínica de pequeños animales en el entorno rural no ve rentable invertir en materia de especialización “por el poco movimiento que hay”, con lo cual las principales actividades que lleva a cabo se basan en consultas, vacunaciones y desparasitaciones.

EL VETERINARIO, UNA INVERSIÓN PARA LOS GANADEROS

Respecto a la situación de la veterinaria rural actual, Ángeles la señala como “muy complicada”, tanto por el “esfuerzo personal que requiere” como por el hecho de que el trabajo, según apunta, “no está muy bien pagado”.

“España ha evolucionado poco”, destaca Ángeles, ya que según indica, “desde las ciudades se ve a la gente que vive en el campo como personas que no han tenido capacidades para hacer otras cosas”. Y en este punto, señala que en otros países europeos como Francia o el Reino Unido se tiene una “mejor concepción de los veterinarios”.

Por último, Ángeles señala que los ganaderos “tienen que ser conscientes de que son empresarios, y no considerar al veterinario como un gasto, sino como una inversión”, y apunta que el veterinario “debe considerarse como el mejor amigo del ganadero, no a quien acudir en último recurso”, ya que, según Ángeles, gracias a este cambio de mentalidad “mejorarían las condiciones para los veterinarios”.

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