DOMINGO, 16 de junio 2024

DOM, 16/6/2024

PROFESIONALES

Advierten que la plantilla de veterinarios del Servicio Andaluz de Salud ha disminuido un 14% en los últimos 15 años

El Sindicato Médico Andaluz ha criticado el último recorte de la plantilla de veterinarios de salud pública del Área de Gestión Sanitaria del Norte de Huelva y el “maltrato” del Servicio Andaluz de Salud a estos profesionales

Catalina García, consejera de Salud y Consumo de Andalucía.
Catalina García, consejera de Salud y Consumo de Andalucía.

Advierten que la plantilla de veterinarios del Servicio Andaluz de Salud ha disminuido un 14% en los últimos 15 años

El Sindicato Médico Andaluz ha criticado el último recorte de la plantilla de veterinarios de salud pública del Área de Gestión Sanitaria del Norte de Huelva y el “maltrato” del Servicio Andaluz de Salud a estos profesionales

Francisco Ramón López - 23-10-2023 - 13:18 H - min.

El Sindicato Médico Andaluz (SMA) ha advertido en un comunicado que el Servicio Andaluz de Salud (SAS) está poniendo en peligro la salud pública por la disminución de la plantilla del Cuerpo Superior Facultativo de Instituciones Sanitarias (A4), especialidad Veterinaria en el Área de Gestión Sanitaria (AGS) del Norte de Huelva.

“Hace años que desde el SMA venimos denunciando el menosprecio del SAS hacia los facultativos del cuerpo A4, veterinarios y farmacéuticos que llevan a cabo una labor esencial para la salud pública. En esta ocasión, queremos denunciar cómo la actuación del SAS está poniendo en riesgo la seguridad alimentaria y las exportaciones de productos cárnicos en la provincia de Huelva”, afirman.

Ya en julio de 2021 llamaban la atención sobre la disminución de la plantilla del Cuerpo Superior Facultativo de Instituciones Sanitarias, especialidad Veterinaria, en el AGS del Norte de Huelva. “En su momento, esta plantilla fue de 28 profesionales, mientras que hoy es de 24. Pero lo ocurrido estos días reviste una gravedad especial, hasta el punto de que el asunto podría acabar en los tribunales de justicia”, apuntan.

En este sentido, explican que en junio de 2023 (BOJA nº 111 de 13 de junio) se publicó la relación de plazas a ofertar a los veterinarios que aprobaron las oposiciones celebradas en marzo de 2022, lo que supuso 15 meses de espera.

“En septiembre de 2023 (BOJA nº 184 de 25 de septiembre), es decir, 3 meses después de la primera resolución, se publica una corrección de errores y se modifica, a la baja, el número de plazas a ofertar a los 44 veterinarios que superaron el concurso-oposición”, afirman.

En ambas resoluciones, en el AGS Norte de Huelva se ofertan 8 plazas vacantes. En el momento actual, el AGS cuenta con 24 veterinarios, de los cuales 17 son propietarios y 7 son interinos.

“La oferta de ocho vacantes suponía, en consecuencia, que la plantilla pasaría a estar constituida por 25 profesionales (17 propietarios más ocho vacantes). El reconocimiento de las ocho vacantes por parte del SAS suponía recuperar un veterinario más para una plantilla que soporta una enorme carga de trabajo”, indican.

Sin embargo, señalan que, en el momento de la toma de posesión, “el SAS ha reducido la oferta de vacantes a 7 por la vía de los hechos, cesando a uno de los interinos que venían desarrollando su labor en el AGS y manteniendo una plantilla de 24 veterinarios”.

“El SAS argumenta que se había producido un error en la oferta de vacantes, pero, tras dos publicaciones en BOJA en menos de tres meses, ¿cómo pueden decir ahora que se ha producido un error? ¿No habían hecho ya una corrección de errores? En realidad, nos encontramos ante un mero subterfugio que no tiene otra finalidad que recortar la inversión en este sector clave al precio de mantener la precariedad y la sobrecarga laboral de los veterinarios de esta AGS”, lamentan.

LOS VETERINARIOS DE SALUD PÚBLICA, PROFESIONALES “MALTRATADOS” CON UN EXCESO DE CARGA DE TRABAJO

Mientras tanto, apuntan que se siguen produciendo visitas de inspectores de diversos países, como México, a empresas del sector cárnico de la Sierra de Huelva para dar el visto bueno a la exportación de productos del cerdo ibérico. “Estos países son muy exigentes con las cuestiones de seguridad alimentaria y las empresas necesitan una respuesta ágil para esa exportación, lo que implica una notable responsabilidad y sobrecarga laboral para los veterinarios de la zona”, afirman.

Asimismo, señalan que se abren nuevas instalaciones de salas de tratamiento de caza que necesitan presencia diaria de veterinarios para dictaminar la aptitud para el consumo de esa carne y para evitar zoonosis como la triquinosis, la tuberculosis, etc.

También se incrementan los programas relacionados con la salud pública (EVACOLE, control del tabaco, rabia, PNIR, tomas de muestras, evaluación de impacto en salud, seguridad alimentaria, etc.).

“Incomprensiblemente, al mismo tiempo que se incrementa la actividad del sector disminuye la plantilla de veterinarios, profesionales maltratados a base de sobrecargar su actividad con exceso de horas impidiendo, en muchos casos, el desarrollo adecuado de estos programas”, critican.

Y es que recuerdan que en los últimos 15 años la plantilla de veterinarios del SAS ha disminuido en más del 14%, “mientras el SAS presume de seguridad alimentaria y consecución de objetivos”.

“¿Cómo lo consigue? Sometiendo a los veterinarios a unas condiciones laborales insoportables y ofreciéndoles unas retribuciones sustancialmente inferiores a cualquier otro profesional del SAS con una categoría profesional equivalente”, afirman.

Por último, añaden que, en otras categorías “el SAS se vanagloria de haber incrementado la plantilla en un 20% en tres años, pero la seguridad alimentaria parece no ser importante”. “Por desgracia, eso será hasta que aparezcan casos de salmonelosis, botulismo, listeria, E. coli, etc. Entonces se buscarán otros responsables”, concluyen.

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