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PROFESIONALES

Acoso online a veterinarios, un problema a escala mundial

El acoso online a los veterinarios no solo afecta a los veterinarios españoles, sino que se ha convertido en un problema a escala mundial dando lugar a múltiples casos de hostigamiento, algunos de los cuales han terminado en suicidio

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Acoso online a veterinarios, un problema a escala mundial

El acoso online a los veterinarios no solo afecta a los veterinarios españoles, sino que se ha convertido en un problema a escala mundial dando lugar a múltiples casos de hostigamiento, algunos de los cuales han terminado en suicidio

Jorge Jiménez - 20-03-2019 - 12:05 H

El acoso online que reciben los veterinarios en la actualidad no es un hecho puntual, sino que cada vez se está convirtiendo en algo más común y en un problema a escala mundial. Y es que, son muchos los países que, al igual que España, registran este tipo de hechos y sus consecuencias.

Recientemente, en España, el juzgado de instrucción número 3 de Santander emitía una sentencia pionera contra el acoso online a veterinarios. En este caso el hostigamiento estuvo dirigido hacia el Hospital Veterinario de Cantabria al que amenazaron con hundirlo en las redes sociales.

En este caso la justicia dio la razón al centro veterinario, que además tuvo el apoyo del Colegio Oficial Veterinario de Cantabria, cuyo presidente, Juan José Sánchez Asensio, señaló que este tipo de acoso no constituye un “hecho puntual”, sino que se trata de ataques “con fines oscuros” lanzados por las redes sociales.

En este sentido, Asensio subrayaba que las amenazas suelen recaer sobre profesionales “que actúan conforme al código deontológico” y que el hostigamiento lo lleva a cabo “gente violenta que dice actuar en defensa de los animales, pero que lo hacen por desconocimiento técnico y sanitario o movidos por intereses económicos”.

EL ACOSO PUEDE LLEVAR AL SUICIDIO

En ocasiones el acoso online o ciberacoso tiene consecuencias más graves, como ocurrió en el caso de la veterinaria taiwanesa Chien Chih-cheng, quien se suicidó al no poder soportar las presiones recibidas.

Chien trabajaba como veterinaria en un centro de adopción en Taiwán, donde su labor diaria era fomentar y concienciar sobre la importancia de adoptar animales abandonados. A pesar de los esfuerzos de la veterinaria y de otros muchos compañeros suyos, los refugios taiwaneses se saturan, siendo, en ocasiones, necesario eutanasiar a los animales de más edad o con más dificultad de ser adoptados para ahorrarles las penosas condiciones de vida de los refugios.

A este respecto Chien apareció en un programa televisivo para fomentar la adopción y concienciar del problema del abandono, asegurando que, tristemente, se había visto obligada a eutanasiar a más de 700 perros en el trascurso de 2 años. Tras estas declaraciones las redes sociales estallaron contra la veterinaria a la que llamaban “carnicera”, lo cual, unido a la fatiga por compasión que ya sufría al tener que llevar a cabo un alto número de eutanasias en su trabajo, desembocó en el suicidio de Chien.

DESPRESTIGIO DE LA VETERINARIA

Precisamente, sobre los peligros que entrañan las redes sociales hablaba, en unas declaraciones para Animal’s Health, Luis Javier Yus Cantín, gerente del Colegio de Veterinarios de Zaragoza, quien señalaba la existencia de cierta presión por parte del sector animalista hacia los veterinarios. En este sentido Yus hacía hincapié en que los veterinarios son los que “más velan por el bienestar animal”, además de los “mayores conocedores” de todo cuanto rodea a los animales.

Este hecho parece, en ocasiones, no tenerse en cuenta por los distintos grupos de acoso que aprovechan el anonimato y la libertad de las redes sociales para desprestigiar la profesión. Así, en plataformas como Facebook se pueden encontrar grupos como “Veterinary Abuse Network”, dedicados exclusivamente a resaltar los aspectos negativos de la veterinaria, llegando a banalizar el problema del suicidio en la profesión, calificándolo de “ridículo” y “melodramático”, además de crear hashtags como #protectpetNOTvets (protege a las mascotas, no a los veterinarios).

Ante esta situación de acoso contra los veterinarios, el Colegio Oficial de Veterinarios de Madrid (Colvema) ha anunciado la oferta de un servicio gratuito de defensa y reclamación por actos contra la reputación profesional de sus colegiados, tanto en los medios como en el ámbito online.

En este sentido, señalan que el menoscabo del honor profesional tiene lugar siempre que “las imputaciones o juicios de valor se hubieran efectuado a través de cualquier medio de comunicación o a través de internet, incluyendo manifestaciones no veraces y/o expresiones injuriosas o vejatorias”; o que “la imputación de los hechos o la manifestación de juicios de valor efectuada hubiera lesionado la dignidad del colegiado, menoscabando su fama o atentando contra su propia estimación”.

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