SÁBADO, 24 de enero 2026

SÁB, 24/1/2026

PROFESIONALES

El 30% de los veterinarios de Valencia reconoce que su trabajo le provoca “malestar emocional”

El informe atribuye los niveles de estrés a la sobrecarga laboral, mala gestión del tiempo, precariedad salarial, horarios, conflictos con compañeros y/o con tutores, pero también al impacto de la DANA y del RD 666/2023

Imagen de la presentación de los resultados de la encuesta del Colegio de Veterinarios de Valencia.
Imagen de la presentación de los resultados de la encuesta del Colegio de Veterinarios de Valencia.

El 30% de los veterinarios de Valencia reconoce que su trabajo le provoca “malestar emocional”

El informe atribuye los niveles de estrés a la sobrecarga laboral, mala gestión del tiempo, precariedad salarial, horarios, conflictos con compañeros y/o con tutores, pero también al impacto de la DANA y del RD 666/2023

Redacción - 26-09-2025 - 10:33 H - min.

Una encuesta del Colegio de Veterinarios de Valencia (ICOVV) ha revelado que el 30% de los veterinarios de Valencia provincia reconoce que su trabajo le provoca “malestar emocional”. Esto se incluye en el marco de su programa ‘EstarBien | BienEstar’.

“Los resultados son coherentes con estudios más amplios, nacionales e internacionales, sobre el llamado burnout (síndrome de ‘estar quemado’) y sobre la fatiga por compasión (vinculado al sufrimiento generado en estos profesionales por la muerte y duelo de los animales que atienden, pero también con la crueldad y el trato no responsable de sus clientes, en ocasiones)”, afirman desde el ICOVV.

Asimismo, preguntados por el nivel de bienestar derivado de su trabajo, de 150 colegiados de la provincia de Valencia —una muestra representativa de un colectivo formado por unos 2.000—, casi un tercio (30,1%) reconocieron estar emocionalmente “mal” (22,4%) o incluso confesaron “no poder más/estar muy mal” (7,7%).

Según el informe, realizado después del primer año de aplicación de este programa, y que recoge las experiencias recabadas en las reuniones de los grupos de trabajo de ayuda mutua realizados con colegiados, las causas de este malestar serían multifactoriales. En el ámbito laboral, se mencionan conflictos vinculados con la sobrecarga de trabajo, la gestión del tiempo y los descansos, los horarios, la precariedad salarial, los roces con los compañeros o con los tutores de los pacientes y, en ocasiones, el propio sufrimiento del animal o el causado a sus responsables por ello.

Por otro lado, se destaca “la presión por la responsabilidad legal en el ejercicio clínico, la burocracia extra, complicaciones y mayor estrés que ha supuesto la aplicación del RD 666/2023, que regula la prescripción, dispensación y distribución de medicamentos veterinarios y que impone nuevas restricciones, concretamente en la de antibiótico”.

Además, se pone el acento en el impacto causado por la DANA del pasado 29 de octubre, “no solo por los graves daños causados, también en muchos centros veterinarios, sino por haber proyectado en toda su crudeza la vulnerabilidad del ser humano”.             

Desde el ICOVV destacan que las respuestas a este primer estudio ratificaron los síntomas de un estrés laboral considerado por el Colegio como “preocupante”. Por ello, “hasta un 32,2% reconoció que dormía ‘fatal’, un 14% habló de cierta ‘apatía’ y un 9,1% de ‘gran cansancio acumulado’. Es más, confirmaron las principales razones que motivaban tales problemas: ‘exceso de trabajo y falta de organización’ (37,8% de los casos), ‘escasa remuneración’ (22,4%) y conflictos en la ‘relación con los clientes’ (17,5%). Tensiones que, a su vez, decían encontrar su origen en rasgos propios de la personalidad como: predisposición a altibajos motivacionales o inestabilidad emocional (27,3%), relacionados con un ‘elevado nivel de autoexigencia’ (24,5%) o con la (excesiva) ‘capacidad de entrega’ a la profesión (14%)”.

Por otro lado, desde el Colegio Veterinarios de Valencia afirman que “paradójicamente, más allá del trabajo, los veterinarios encuestados valoraron con una media de 4,15 sobre 5 (en el que 1 significa muy negativo y 5 muy positivo), el nivel de bienestar generado por sus vínculos personales, lo que sin duda podría servir para amortiguar los efectos del estrés profesional. La encuesta también refleja que una abrumadora mayoría del 83% sí estaría interesada en recibir información, recursos o acciones específicas si detectase un nivel bajo de bienestar. Ante estos datos y la experiencia acumulada el pasado curso 2024/25 con los grupos de trabajo para abordar esta problemática, el ICOVV ha acordado potenciar este programa y repetir anualmente el sondeo para comprobar la evolución del burnout entre sus colegiados”.

Así lo anunció María Vitoria, ganadora del Premio Bienestar Animal en la IV edición de los Premios Animal’s Health, coordinadora de ‘EstarBien | BienEstar’ y secretaria del ICOVV; en el transcurso de una jornada celebrada la pasada semana para hacer balance del conjunto de acciones referidas a este programa.

Entre junio y septiembre de 2024 la entidad promovió la creación entre los colegiados interesados de tres grupos de ayuda mutua. Cada uno de ellos, con un número no superior a 12 personas, se ha reunido desde entonces una vez al mes. Las sesiones eran tuteladas por dos profesionales: Begoña Bermell, veterinaria certificada en esta materia, y Andrea Juste, psicóloga clínica también especialista. Durante estas citas se abordaron las causas y los modos de mitigar el burnout o la ‘fatiga por compasión’, se dieron claves para una mejor gestión emocional en el ámbito laboral, para afrontar los duelos por los animales con un fatal desenlace o para abordar las relaciones más delicadas con los clientes. Además, se pusieron en práctica herramientas para reducir el estrés (meditación, mindfulness, técnica de Jacobson, técnicas de respiración…).

El perfil de los colegiados que asistieron a estas sesiones era el de mujer —en su inmensa mayoría— con entre 35 y 60 años, todos con más de 15 años de experiencia. De ahí que Vitoria hiciera un llamamiento a los más jóvenes a participar durante este próximo curso, afirmando que “hay que saber detectar y reconocer los síntomas del burnout, pero antes de que los problemas relacionados con el estrés en el trabajo sean más graves, convendría adelantarse y conocer las fórmulas para prevenirlos, por lo que este año propondremos crear grupos de colegiados más jóvenes”.    

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