JUEVES, 18 de julio 2019, actualizado a las 6:38

JUE, 18/7/2019 | 6:38

PROFESIONALES

¿Se debe llevar al veterinario a una cría de animal salvaje?

Expertos en fauna silvestre recomiendan qué hay que hacer para no molestar a las madres en época de cría o los pasos a seguir cuando se localiza una cría aparentemente abandonada

GALERIA
Algunos polluelos totalmente emplumados pueden pasar varios días en el suelo antes de aprender a volar.

¿Se debe llevar al veterinario a una cría de animal salvaje?

Expertos en fauna silvestre recomiendan qué hay que hacer para no molestar a las madres en época de cría o los pasos a seguir cuando se localiza una cría aparentemente abandonada

Francisco Ramón López - 14-05-2019 - 13:00 H

La profesión veterinaria abarca una amplia gama de sectores, entre ellos el de gestionar y atender a animales salvajes, tanto en zoológicos como en libertad. En esta época, numerosas especies animales se encuentran en periodo de cría, por lo que la interacción con éstos, tanto madres como hijos, debe de ser más cuidadosa si cabe.

La Fundación Artemisan ha lanzado una campaña para concienciar sobre el peligro que supone molestar a la fauna silvestre en los períodos de cría. Y es que durante la primavera y el verano muchos ejemplares de aves, mamíferos y reptiles están criando.

Carlos Sánchez, coordinador de investigación de Artemisan, explica que hay actividades realizadas por el hombre, como las cosechas y desbroces, que pueden perjudicar a algunas especies. “Si además añadimos otras molestias que se producen por actividades de ocio, estamos condenando a especies que cada vez son más difíciles de ver”, añade.

En este sentido, la entidad señala que se trata únicamente de llevar a cabo “pequeños gestos” que pueden ser vitales para la conservación de muchas especies, como no tocar nidos ni alterar los lugares en los que se encuentran, no coger pollos y tampoco crías de mamíferos, mantener a los perros atados y evitar que abandonen los caminos o las zonas habilitadas para su ejercicio y restringir las salidas al campo de los gatos domésticos, pues depredan a otros animales.

También se apunta que en general que hay que ser muy cuidadosos con los lugares por los que se pasea, pues se podría molestar a especies que están criando en esos momentos, sugerencia que también deben aplicar los aficionados a motos, quads u otros vehículos, que sólo deben utilizar caminos autorizados.

¿DEBO RECOGER UNA CRÍA?

Esta época del año significa que también es más probable encontrarse con crías que, por alguna razón, no están acompañadas de sus madres. Otra fundación, en este caso la americana Morris Foundation, recuerda que algunos animales dejan a sus crías durmiendo en un árbol o escondidas mientras es de día y durante largos períodos de tiempo.

Intervenir en estas situaciones cuando en realidad los animales no necesitan ayuda es perjudicial para la vida silvestre, especialmente para las crías. En este punto recuerdan el dicho del sector de la gestión de la vida silvestre, ‘si te importa, déjalo ahí’.

Los expertos de Morris explican una serie de pautas para reconocer cuando una cría se encuentra en verdadero peligro. La primera de ellas es conocer las especies del lugar que se va a visitar para entender, por ejemplo, que las conejas solo alimentan a sus gazapos una o dos veces al día, generalmente al amanecer y al atardecer.

Una vez conocidos estos datos, recomiendan revisar si el animal tiene una buena condición corporal y, si es así, lo mejor es dejarlos, pues, muy probablemente, el animal no haya sido abandonado. Si el animal tiene mal aspecto, presenta heridas visibles, sangrado, vómitos o temblores, sí que puede necesitar ayuda.

Eso sí, antes de hacer nada, Morris recomienda contactar con un veterinario o con un centro de rehabilitación de vida silvestre cercano. Estos trabajadores pueden proporcionar instrucciones sobre cómo rescatar y transportar a las crías.

Esto se aplica especialmente en animales que están más arriba de la cadena alimenticia, como águilas o lobos; casos en los que recomiendan encarecidamente que no se intervenga y se contacte con profesionales.

De no poder contactar con un profesional, el modo de proceder, de ser posible, es colocar a la cría en una caja con orificios de ventilación forrada con algo suave como una camiseta o una toalla. Luego, hay que mantener al animal en un lugar cálido, oscuro y tranquilo, y esto último implica dejarla sola.

NO ALIMENTARLES NI DARLES AGUA

Aunque parezca contraintuitivo, los expertos recomiendan no dar agua ni comida a los animales encontrados a menos que lo indique un profesional, pues cada especie tiene necesidades nutricionales específicas. Además, dar agua puede terminar provocando que el animal se moje y coja frío e incluso que se ahogue si aún es pequeño y vulnerable.

Asimismo, señalan que nunca hay que tratar de rescatar a un animal que esté desorientado, tenga problemas para respirar, un comportamiento agresivo o que esté cubierto con parásitos visibles. Lo ideal en estos casos es llamar a una agencia local de control de animales, para que comprueben si cuenta con una enfermedad transmisible como la rabia, el moquillo, la sarna o incluso la peste.

Otra opción en estos casos es devolver a estos animales a sus nidos. En el caso de las aves que no cuenten con su plumaje se puede incluso reemplazar el nido original si ha sido derribado o hacer uno artificial y asegurarlo a un árbol cerca de donde se encontró al pájaro.

Si encuentran otro animal como una ardilla que no presenta lesiones pero tiene aún los ojos cerrados, aconsejan dejar al animal en un recipiente cerca de la base del árbol donde se encontró. Desde ahí la cría llamará a su madre. Si los padres del ave o de la ardilla no regresan una vez pasadas varias horas del intento de reanidación, estos animales pueden necesitar ayuda profesional.

VOLVER ARRIBA
Uso de Cookies Cerrar

Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar la experiencia de navegación, y ofrecer contenidos de interés. Al continuar con la navegación entendemos que se acepta nuestra política de cookies.