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Una investigación concluye que la transmisión de la peste porcina africana a través de los piensos es poco probable

Una investigación internacional ha determinado que la propagación del virus de la peste porcina africana a través de los piensos sólo es de esperar en casos excepcionales

Imagen de algunos de los piensos contaminados utilizados durante la investigación.
Imagen de algunos de los piensos contaminados utilizados durante la investigación.

Una investigación concluye que la transmisión de la peste porcina africana a través de los piensos es poco probable

Una investigación internacional ha determinado que la propagación del virus de la peste porcina africana a través de los piensos sólo es de esperar en casos excepcionales

Redacción - 29-05-2024 - 11:07 H - min.

La peste porcina africana (PPA) se está extendiendo cada vez más en Europa y otras partes del mundo y se ha planteado que la alimentación puede jugar un papel en su propagación. Y es que, debido a que el patógeno es estable en el medio ambiente, durante mucho tiempo se asumió que también podría transmitirse a través del alimento, el agua y otros materiales.

En este sentido, se ha creído que, si se alimenta a animales no infectados con alimentos no calentados o restos de comida de animales infectados, el virus puede llegar a regiones que antes estaban libres de peste porcina africana y, por tanto, también a poblaciones de cerdos domésticos.

Teniendo esto en cuenta, la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) inició un proyecto de investigación internacional sobre esta cuestión, en el que también participaron el Instituto Federal de Evaluación de Riesgos de Alemania (BfR) y el Instituto Friedrich Loeffler (FLI).

Los resultados muestran que la propagación del virus de la peste porcina africana a través de los piensos sólo es de esperar en casos excepcionales. “Incluso después de añadir grandes cantidades del virus infeccioso a diversos piensos y materiales de cama, al poco tiempo ya no se podía detectar ningún virus infeccioso”, afirma la coordinadora del proyecto, Sandra Blome, de FLI, que apunta que solo se encontró material viral infeccioso en algunas muestras de remolachas y patatas forrajeras almacenadas en frío, incluso después de un almacenamiento más prolongado.

Probablemente, esto se deba a que los virus de la peste porcina africana son especialmente estables en temperaturas frías y ambientes húmedos. “En principio, los virus de la peste porcina africana no pueden transmitirse a los humanos”, explica el presidente de la BfR , el profesor Andreas Hensel. “Con el proyecto, estamos cerrando una importante brecha de conocimiento sobre el papel de la alimentación animal en la transmisibilidad del virus de la peste porcina africana”, indica.

Debido a la falta de datos empíricos, la FLI trabajó junto con la Statens Veterinärmedicinska Anstalt (SVA) sueca y el BfR en el proyecto financiado por la EFSA (a partir de 2022) para cerrar las brechas de conocimiento existentes.

El objetivo era investigar la estabilidad de los virus de la peste porcina africana en piensos, materiales de cama y vectores mecánicos en condiciones de almacenamiento de campo. Para ello se utilizaron 14 materiales agrícolas relevantes para piensos y camas: hierba, ensilaje de hierba, heno, corteza, turba, astillas de madera, ensilaje de maíz, colza, cebada, trigo, avena, paja, patatas y remolacha forrajera.

Todos los materiales estaban contaminados con el virus de la peste porcina africana y se almacenaron a cinco temperaturas diferentes durante un máximo de nueve meses. Las muestras se examinaron en distintos momentos en busca de virus infecciosos y residuos del genoma del virus.

Los investigadores también examinaron el posible papel de tres tipos diferentes de artrópodos hematófagos para determinar durante cuánto tiempo los artrópodos examinados pueden albergar el genoma viral y el virus infeccioso después de ingerir sangre infecciosa.

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