El Ministerio de Agricultura presenta el primer informe científico sobre el brote de PPA detectado en jabalíes en Barcelona, sin atribuir un origen definitivo y subrayando la necesidad de prudencia mientras continúan las investigaciones
¿Cuál fue el origen de la peste porcina africana en España? Agricultura lanza su informe
El Ministerio de Agricultura presenta el primer informe científico sobre el brote de PPA detectado en jabalíes en Barcelona, sin atribuir un origen definitivo y subrayando la necesidad de prudencia mientras continúan las investigaciones
Francisco Ramón López -
09-02-2026 - 13:39 H -
min.
El pasado 28 de noviembre de 2025 se confirmó la detección de dos jabalíes silvestres positivos al virus de la Peste Porcina Africana (PPA) en el municipio de Cerdanyola del Vallès (Barcelona), lo que ha supuesto la primera detección de la enfermedad en España desde noviembre de 1994.
Como consecuencia de ello, se creó el Comité científico para el asesoramiento en relación con el brote de peste porcina africana. Este comité, presidido por la Secretaría General de Recursos Agrarios y Seguridad Alimentaria, Ana Rodríguez Castaño, ha llevado a cabo un informe inicial en torno a la aparición de la PPA en España, que analiza las posibles causas de la entrada del virus, su evolución y las medidas a adoptar para su contención.
En el informe explican que entre noviembre de 2025 y finales de enero de 2026 se analizaron cerca de un millar de jabalíes, con positividad restringida a la zona de alto riesgo, definida en un radio de 6 km alrededor del foco inicial, y ausencia de detecciones en cerdo doméstico.
La expansión espacial muestra un patrón lento y localizado. El virus detectado presenta una firma genética diferencial y un comportamiento de campo distinto del observado en brotes asociados a cepas altamente virulentas, incluyendo la presencia de animales con anticuerpos frente al virus.
En conjunto, “estas observaciones son compatibles con la posible circulación de un aislado moderadamente virulento, potencialmente asociado a formas subagudas de la enfermedad, si bien esta hipótesis requiere confirmación mediante ensayos experimentales”.
Según el informe, este escenario debe ser considerado en la planificación de las estrategias de control y erradicación, ya que un virus de menor virulencia puede prolongar el periodo infeccioso, favorecer la persistencia en fauna silvestre y requerir planes de vigilancia adaptados en el tiempo y en el espacio.
“En el momento de emitir este informe preliminar resulta prematuro pronunciarse con certeza sobre el origen del brote, sin que hayan finalizado las investigaciones judiciales y administrativas que continúan desarrollándose. No obstante, el informe analiza los escenarios hipotéticos de dicho origen realizando una evaluación integrada de los datos epidemiológicos y contextuales disponibles hasta la fecha”, explican.
Uno de los supuestos analizados es el de una liberación accidental vinculada a actividad de laboratorio, considerado por prudencia ante la singularidad genética del virus detectado y la proximidad de centros de investigación en la zona. A raíz de esta hipótesis, se activó una misión de expertos de la UE y se realizaron comparaciones genéticas con los virus empleados en experimentación. Según el informe, los análisis no han encontrado coincidencias entre el aislado de campo y el material experimental utilizado, por lo que no existe evidencia que respalde este escenario.
El documento también valora la posibilidad de una propagación natural y progresiva desde otros focos europeos, aunque la considera poco consistente. La distancia al foco activo más cercano en ese momento, localizado en el norte de Italia, la ausencia de detecciones intermedias y la divergencia genética respecto a linajes próximos reducen significativamente la plausibilidad de esta vía de entrada.
Asimismo, se menciona de forma teórica la hipótesis de una introducción deliberada, si bien el informe señala que no existen indicios que apunten en esa dirección. Además, apunta que el empleo de un aislado con un comportamiento biológico aún incierto no encaja con los patrones habituales observados en acciones intencionadas de este tipo.
Por último, el informe identifica como escenario más compatible la introducción a larga distancia mediada por actividades humanas, un mecanismo históricamente documentado en la epidemiología de la enfermedad. Esta vía incluiría la entrada indirecta del virus a través de restos alimentarios o productos cárnicos contaminados, residuos accesibles o movimientos de personas y materiales, y se considera coherente con el carácter periurbano del área afectada y su elevada conectividad e intensidad de tránsito.
“El brote pone de manifiesto el papel crítico del jabalí como reservorio y amplificador del virus, especialmente en este brote y subraya la necesidad de integrar la gestión activa del jabalí —incluyendo búsqueda sistemática de cadáveres, control poblacional intensivo y creación de zonas blancas— como componente central de las estrategias de erradicación”, señalan.
En este sentido, señalan que, dada la relevancia estratégica del sector porcino español, líder en la Unión Europea y tercero a nivel mundial, incluso un escenario limitado inicialmente a fauna silvestre puede tener implicaciones económicas relevantes.
En conjunto, este trabajo documenta la primera detección del genotipo II de PPA en España desde 1994, describe la identificación de un nuevo subgrupo genético (grupo 29) y evidencia cómo la interacción entre un virus genéticamente singular, poblaciones densas de jabalí y entornos periurbanos complejos genera un escenario epidemiológico desafiante.
“Los resultados subrayan la necesidad de combinar vigilancia epidemiológica reforzada, caracterización molecular y gestión integrada de fauna silvestre para proteger las explotaciones porcinas y minimizar el impacto sanitario y socioeconómico”, concluyen.
En definitiva, el Ministerio de Agricultura subraya, a través de este informe, que el brote de PPA en España se encuentra bajo control desde el punto de vista geográfico y epidemiológico, pero que determinar su origen exacto sigue siendo, por el momento, una cuestión abierta que requiere cautela científica y continuidad en las investigaciones.