En la pasada campaña 2024/2025 se reconocieron 1.416 cerdos sacrificados en domicilios particulares en toda la provincia, un 14,50% más que la campaña anterior
Casi 30 veterinarios refuerzan el control de matanzas domiciliarias de cerdos en León durante esta campaña
En la pasada campaña 2024/2025 se reconocieron 1.416 cerdos sacrificados en domicilios particulares en toda la provincia, un 14,50% más que la campaña anterior
Redacción -
26-12-2025 - 10:31 H -
min.
Como en años anteriores, desde la última semana del mes de octubre de 2024 y hasta el primer domingo de abril de 2025 se desarrolla en León la campaña de Reconocimiento sanitario de cerdos para autoconsumo, de jabalíes abatidos en actividades cinegéticas para autoconsumo y sobre el control sanitario en origen de los animales silvestres abatidos en actividades cinegéticas que se comercializan para consumo humano.
La matanza domiciliaria del cerdo es una práctica tradicional en el medio rural cuya finalidad es abastecer de carne y productos cárnicos para consumo particular, estando prohibida su comercialización. Junto a esta actividad, también cobra importancia el autoconsumo de la carne de jabalíes abatidos por el propio cazador.
Esta tradición, que hace décadas era un acontecimiento social de primer orden, ha ido perdiendo importancia por diversos motivos. En la pasada campaña 2024-2025 se reconocieron un total de 1.416 cerdos sacrificados en domicilios particulares en toda la provincia, de los cuales un 95% correspondieron al área de León y un 5% al área del Bierzo. Esta cifra supone un incremento del 14,5% respecto a la campaña anterior.
No obstante, si se analizan las seis últimas campañas, desde la 2019-2020, en la que se reconocieron 2.791 cerdos, hasta la 2024-2025, con 1.416 animales sometidos a control, el descenso acumulado ha sido del 49,29%.
A pesar de esta evolución descendente, sigue siendo fundamental que los animales sean sometidos al correspondiente control veterinario. Aunque en el cerdo doméstico la prevalencia de esta parasitosis es muy baja, en animales silvestres como el jabalí el parásito está presente.
Durante la pasada campaña, el número de jabalíes abatidos para autoconsumo que fueron reconocidos en la provincia de León ascendió a 585 ejemplares, de los cuales 74 correspondieron a la zona del Bierzo y 511 a la de León.
El consumo de carne infectada por triquina, especialmente de productos no cocinados como los embutidos, puede provocar graves problemas de salud. En los primeros días aparecen síntomas gastrointestinales y, posteriormente, alrededor de las ocho semanas, pueden manifestarse fiebre, dolor muscular y edema de párpados. En función del grado de infestación, la enfermedad puede causar complicaciones peligrosas, incluso mortales.
Para el correcto desarrollo de la matanza del cerdo es necesario tener en cuenta dos cuestiones de suma importancia: el bienestar animal y la seguridad alimentaria. Desde el punto de vista del bienestar animal, todo el proceso de manejo, aturdido y sacrificio del cerdo debe ser realizado por una persona con la formación y destreza suficientes para evitar cualquier sufrimiento innecesario. En este sentido, la normativa obliga al aturdido de todos los animales antes del sacrificio.
Desde el punto de vista de la seguridad alimentaria, es importante que el sacrificio, el despiece y la elaboración de los productos cárnicos se lleven a cabo en las mejores condiciones higiénicas posibles y que las carnes sean sometidas a un control veterinario. Con el fin de garantizar el consumo seguro de las carnes procedentes tanto de animales sacrificados en matanzas domiciliarias como de jabalíes abatidos en cacerías para autoconsumo, el Servicio Territorial de Sanidad de León ha autorizado a 26 veterinarios colaboradores para el control y análisis de estos animales, como complemento y refuerzo a los Servicios Veterinarios Oficiales de Salud Pública, que también realizan estos controles. Los datos de estos profesionales sanitarios están a disposición de los ciudadanos en los centros de salud y en los ayuntamientos.
El control veterinario consiste en descartar la presencia del parásito Trichinella spp. en la carne mediante el método de digestión establecido en el Real Decreto 1086/2020, de 9 de diciembre. Los métodos utilizados en la actualidad son más sensibles en casos de infestaciones leves y, además, permiten detectar la presencia de Trichinella pseudospiralis, una especie que, por sus características, resulta difícilmente diagnosticable mediante los métodos tradicionales y que se encuentra en circulación en la Península Ibérica.
Para ello se debe tomar una muestra de músculo de al menos 150 gramos de carne, libre de grasa, preferentemente del pilar del diafragma, músculo intercostal o maseteros, y llevarla al veterinario para su examen con el fin de comprobar que el animal no está infestado por el parásito. Las muestras entregadas deben ir perfectamente identificadas. Asimismo, es conveniente que el veterinario examine la canal del animal sacrificado y sus vísceras para verificar la ausencia de otras patologías como cisticercosis, tuberculosis o hidatidosis. Una vez confirmados los resultados conformes, es decir, la ausencia de larvas de Trichinella spp., se puede proceder a la elaboración de los productos cárnicos y al consumo de la carne.
Se recuerda a todos los ciudadanos que no podrán realizar ningún aprovechamiento de las carnes y despojos obtenidos del sacrificio o abatimiento de cerdos y jabalíes hasta que no hayan recibido la confirmación del resultado favorable, exento de larvas del género Trichinella.
Por último, la Junta recuerda que todos los productos obtenidos de matanzas domiciliarias deben destinarse exclusivamente al autoconsumo, estando prohibida su comercialización.