El Ejecutivo admite problemas de disponibilidad y trabaja para que la logística y la distribución de los medicamentos veterinarios sean equivalentes a las de humana y se apliquen los mismos tiempos de espera para el comprador
El Gobierno quiere romper con el “círculo vicioso” de cesión de medicamentos veterinarios y reforzar el papel de las farmacias
El Ejecutivo admite problemas de disponibilidad y trabaja para que la logística y la distribución de los medicamentos veterinarios sean equivalentes a las de humana y se apliquen los mismos tiempos de espera para el comprador
Francisco Ramón López -
13-05-2025 - 10:23 H -
min.
Desde la entrada en vigor en enero del artículo 39.1 del Real Decreto 666/2023, que regula la distribución, prescripción, dispensación y uso de medicamentos veterinarios, que obliga a la comunicación de los datos de prescripciones veterinarias para antimicrobianos en animales de compañía a través de la plataforma Presvet, se ha puesto de manifiesto un problema sobre el funcionamiento del sector que viene de atrás.
Así, los veterinarios consideran que se contaría con mayor coherencia normativa si tuvieran la posibilidad de dispensar medicamentos a los animales bajo su cuidado, como ya ocurre en buena parte de la Unión Europea, y no tener que seguir el modelo de humana de separación de la prescripción y dispensación.
La razón es facilitar su trabajo y la vida de los propietarios de animales de compañía, ya que en la actualidad tienen que recurrir a fórmulas como la cesión o la prescripción de medicamentos de uso humano, pues, en ocasiones, las farmacias no cuentan con los fármacos para animales necesarios.
Este tema se ha abordado en profundidad en una respuesta del Ejecutivo a una pregunta escrita por parte del diputado del BNG Néstor Rego, en la que el Gobierno ha recordado que “la dispensación de medicamentos es competencia exclusiva de la profesión farmacéutica, como así se dispone en la Ley 44/2003, de ordenación de las profesiones sanitarias”.
Del mismo modo, señalan que se atribuye a la profesión veterinaria la prevención y lucha contra las enfermedades animales, siendo por tanto la prescripción una prerrogativa exclusiva de los veterinarios. “Es importante reseñar que la profesión médica, con base en la misma ley, no puede vender medicamentos, ni en la sanidad pública ni en la privada”, añaden.
“Aunque el Reglamento (UE) 2019/6 reconoce en el considerando 47 la legítima actividad de venta al por menor por parte del veterinario, establece que debe ser en conformidad con el derecho nacional y en España lleva prohibido desde, como mínimo, el año 1990 por la Ley 25/1990, de 20 de diciembre, del Medicamento, posteriormente derogada por la Ley 29/2006, de 26 de julio, de garantías y uso racional de los medicamentos y productos sanitarios”, señalan.
La última versión es el Real Decreto Legislativo 1/2015, de 24 de julio, por el que se aprueba el texto refundido de la Ley de garantías y uso racional de los medicamentos y productos sanitarios.
Según lo dispuesto en el artículo 4.1 de este, los profesionales veterinarios no pueden tener intereses económicos directos derivados de la comercialización de los medicamentos y productos sanitarios. La razón es evitar el conflicto de intereses que puede tener el veterinario como prescriptor de medicamentos y a la vez como vendedor de estos.
“No obstante, en el Real Decreto 666/2023 sí que se permite que el veterinario pueda ceder el tratamiento si existe alguna causa que impida que el propietario pueda obtenerlo a tiempo y esto ponga en riesgo la salud y el bienestar animal, incluidos aquellos casos en los que existe alguna dificultad para su obtención en farmacias o centros autorizados para su dispensación”, apuntan.
En esos casos puede hacer cesión de las dosis necesarias y así asegurar que el tratamiento se produce correctamente. “Por establecer paralelismos fáciles de comprender, esta cesión no ocurre en la medicina humana”, indican.
En este sentido, el Gobierno admite que este sistema tiene ciertas fallas. “El sector veterinario está trasladando una serie de problemas con los cuales se están encontrando tanto los veterinarios como los propietarios en cuanto a la dispensación de los medicamentos, a los cuales el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación junto con la Agencia Española del Medicamento, el Consejo de Colegios de Veterinarios, el Consejo de Colegios de Farmacéuticos y la industria farmacéutica están abordando para poder ir dándoles solución”, apuntan.
Así, se están buscando las fórmulas necesarias para asegurar que los medicamentos, y en particular los antibióticos, estén disponibles en las farmacias y otros centros dispensadores autorizados y que lo estén en presentaciones adecuadas tanto para los veterinarios prescriptores como para los propietarios de los animales de distintos tamaños.
En definitiva, el objetivo final del Gobierno en este ámbito de la venta, sobre todo de antibióticos, es que la logística y la distribución de estos sean equivalentes a las de los medicamentos en humana, con los mismos tiempos de espera para el comprador.
“Pero para ello, se debe romper el círculo vicioso de la cesión completa del tratamiento por parte del veterinario, que no crea la necesidad a las farmacias de disponer de stock, así como de la tendencia en la práctica de recetar antibióticos de uso humano, generalmente más fáciles de encontrar en las farmacias”, apuntan.
En todo caso, señalan que sí se permite al veterinario que pueda disponer en su botiquín de los medicamentos necesarios para el ejercicio clínico e incluso que en determinadas circunstancias pueda ceder la medicación necesaria para iniciar el tratamiento o para asegurar su continuidad cuando pueda estar en riesgo.
Por otra parte, señalan que la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (Aemps) está trabajando con los laboratorios titulares de las autorizaciones de comercialización para resolver los problemas concretos que se están presentando respecto de la disponibilidad de medicamentos veterinarios en formatos adecuados.