COAG rechaza el acuerdo comercial UE-Australia al considerar que favorece importaciones de carne producida con estándares que amenazan la viabilidad del sector ganadero europeo
Acuerdo UE-Australia: Los ganaderos españoles advierten que el país utiliza hormonas de crecimiento prohibidas en Europa
COAG rechaza el acuerdo comercial UE-Australia al considerar que favorece importaciones de carne producida con estándares que amenazan la viabilidad del sector ganadero europeo
Redacción -
24-03-2026 - 12:53 H -
min.
La Coordinadora de Organizaciones de Agricultores y Ganaderos (COAG) ha manifestado su rechazo al Acuerdo de Libre Comercio (ALC) entre la Unión Europea y Australia, cuya firma acaba de producirse en Canberra.
Para la organización agraria, este acuerdo “supone un golpe directo a la viabilidad económica del sector agrario y ganadero español y europeo, en el momento de mayor vulnerabilidad de las explotaciones: con los costes de producción disparados por el conflicto en Oriente Medio, los insumos energéticos y los fertilizantes en máximos históricos, y un mercado interior ya saturado por la acumulación de concesiones de acuerdos de libre comercio previos”.
“La Comisión Europea ha cerrado esta negociación de forma acelerada y opaca, sin haber completado una evaluación de impacto sectorial rigurosa, sin transparencia sobre los volúmenes de cuota acordados y sin haber escuchado las advertencias repetidas de las organizaciones agrarias europeas”, ha lamentado el secretario general de COAG, Miguel Padilla.
COAG recuerda que el Diálogo Estratégico sobre el Futuro de la Agricultura de la UE, concluido en septiembre de 2024, exigió explícitamente una reforma profunda de la política comercial agraria comunitaria. Esa recomendación ha sido ignorada por completo”, ha subrayado.
Los sectores más afectados por este acuerdo son aquellos donde Australia presenta una competitividad estructural, que, para COAG, no está basada en la eficiencia, “sino en la ausencia de las exigencias ambientales, de bienestar animal y de trazabilidad que se imponen al productor europeo”.
En este sentido, destaca la carne de vacuno, donde el acuerdo establece una cuota arancelaria de 30.600 toneladas, frente a las 3.389 toneladas actuales de la cuota Hilton. Una multiplicación por nueve, en un mercado europeo ya saturado por el acumulado de concesiones post-Mercosur.
“Y todo ello, desde un mercado en el que está autorizada la producción de carne con hormonas de crecimiento prohibidas en la UE desde 1989, en sistemas de feedlot intensivos sin restricciones y con estándares de trazabilidad incomparables con los exigidos al ganadero europeo”, apuntan.
En cuanto a la carne de ovino, la cuota acordada asciende a 25.000 toneladas, cuatro veces más que la actual. “El dato más alarmante: solo el 27% entra como congelado. El 73% restante llega en fresco o refrigerado, compitiendo directamente con el lechal y el cordero español en los lineales y en los mercados de Semana Santa, Navidad y Ramadán”, explican.
En este sentido, advierten que “el ganadero de Castilla-La Mancha, de Extremadura, de Aragón, va a ver ese producto en el mismo mostrador, producido con estándares que aquí están prohibidos y después de 17.000 kilómetros de travesía en contenedor frigorífico”.
"Hoy en Canberra se ha firmado un papel que le dice al ganadero de Badajoz, al pastor de Cuenca o al ganadero de vacuno de Asturias que sus años cumpliendo cada norma, asumiendo cada coste, adaptándose a cada exigencia de Bruselas, no valen nada frente a casi 100.000 toneladas de importaciones australianas producidas con hormonas que aquí están prohibidas. No es un acuerdo comercial, ha criticado Padilla.
Para el secretario general de COAG, esto supone “la confirmación de que en esta Unión Europea hay una agricultura a la que se le pide todo y se le protege de nada”. “Porque usar la agricultura como moneda de cambio en negociaciones multisectoriales no es política agraria: es una rendición ante los lobbies de las industrias exportadoras de otros sectores, firmada con la letra pequeña que siempre paga el mismo”, ha añadido.
Ante ello, COAG exige al Gobierno de España que actúe de forma urgente y con firmeza ante las instituciones europeas para suspender la tramitación del acuerdo. “Porque si este acuerdo se aplica tal cual, van a cerrar explotaciones. Y las explotaciones que cierran no vuelven a abrir. Y los pueblos que se quedan sin ganaderos no vuelven a llenarse. Y la soberanía alimentaria que se pierde no se recupera con un discurso en Bruselas”, ha apostillado el secretario general de COAG, a lo que ha añadido que se está trabajando con las organizaciones agrarias europeas para evitar que este acuerdo se ratifique finalmente.