DOMINGO, 15 de marzo 2026

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POLÍTICA

¿Podría España enfrentarse a un ataque bioterrorista con peste porcina africana?: El Gobierno publica la Estrategia contra Armas de Destrucción Masiva

En la Estrategia se apunta a la utilización de enfermedades de alta patogenicidad para cabañas ganaderas estratégicas en nuestro país, como la gripe aviar o la peste porcina africana

Félix Bolaños, ministro de Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes.
Félix Bolaños, ministro de Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes.

¿Podría España enfrentarse a un ataque bioterrorista con peste porcina africana?: El Gobierno publica la Estrategia contra Armas de Destrucción Masiva

En la Estrategia se apunta a la utilización de enfermedades de alta patogenicidad para cabañas ganaderas estratégicas en nuestro país, como la gripe aviar o la peste porcina africana

Jorge Jiménez - 16-02-2026 - 09:00 H - min.

Este lunes 16 de febrero el Ministerio de la Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes ha publicado la Orden PJC/89/2026, de 10 de febrero, por la que se publica el Acuerdo del Consejo de Seguridad Nacional de 16 de diciembre de 2025, por el que se aprueba la Estrategia Nacional contra la Proliferación de Armas de Destrucción Masiva.

En este sentido, se indica que los tipos de actividad de especial interés para la Estrategia son los relacionados con la actividad nuclear o radiológica, con la industria química, cuando se manipulen o transporten elementos con riesgo de ser utilizados en acciones proliferadoras, y las actividades en las que se manejen patógenos biológicos especialmente peligrosos, tanto con finalidades sanitarias como de investigación, humana, animal o vegetal.

“Para la clasificación de los agentes biológicos, a efectos de proliferación biológica, se ha elaborado un inventario vivo y exhaustivo de aquellos que potencialmente pueden representar una amenaza grave para la Salud Pública, bienestar animal o seguridad vegetal (concepto ‘One Health’), por ello susceptibles de su utilización malintencionada, siguiendo los criterios establecidos por el Grupo Australia y los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades CDCs”, se apunta en la Estrategia.

Además, se señala que merece una mención especial la situación de la cabaña ganadera y la producción agrícola ante la posibilidad de ataques agroterroristas, con intención de causar daños económicos y sociales importantes.

Desde el Gobierno se apunta a que, aunque los laboratorios que trabajan con patógenos que pueden atacar cosechas o ganadería estarán incluidos entre los afectados por las medidas del Plan Nacional de Biocustodia, en fase de revisión, es necesario mantener la vigilancia sobre las zonas de producción y sobre la cadena alimentaria.

“En cualquier caso, el impacto y la dispersión de los efectos de un eventual ataque, en España, se verían limitados en la mayor parte de las situaciones por la intensa labor de inspección y control en materia de sanidad animal y vegetal, así como seguridad alimentaria, que establece la normativa europea y estatal para la cadena alimentaria. La diversidad dietética disponible en nuestro país también tiende a diluir los posibles efectos sobre la salud o la economía, aunque al mismo tiempo complica las actuaciones preventivas”, remarcan.

AGROTERRORISMO CON PESTE PORCINA AFRICANA Y GRIPE AVIAR

En la Estrategia Nacional se dedica un apartado entero al bioterrorismo y se explica que, si bien la propagación malintencionada de agentes biológicos patógenos puede suponer un riesgo directo para la salud de las personas, también puede dirigirse, utilizando patógenos específicos, contra las cabañas ganaderas, la producción agrícola o forestal de un territorio o ecosistemas de especial interés.

Las consecuencias podrían llegar a ser importantes, no solo por atacar a la salud entendida como un todo –la salud humana es imposible sin la salud de animales y ecosistemas (concepto conocido como One Health)–, sino que también podría crear situaciones que afectaran a la cohesión social, incidiendo en grandes extensiones, superficies o especies de especial protección o en partes importantes de la cabaña ganadera; todo ello puede afectar a sectores de la población especialmente sensibles e incidir en el desarrollo económico y situación ambiental”, subraya la estrategia.

A este respecto, se señala que un ataque de este tipo podría realizarse en las distintas fases de la producción y, aunque, como el resto de las posibilidades de ataques biológicos, tendría que enfrentar dificultades en la dispersión de los patógenos, también es cierto que se vería potenciado por la globalización, que supone una mayor movilidad internacional de personas, animales y mercancías, lo que facilitaría una expansión incontrolada del daño.

“Algunas posibilidades con factores de riesgo importante podrían ser la utilización de enfermedades de alta patogenicidad para cabañas ganaderas estratégicas en nuestro país, como la gripe aviar (influenza aviar) o la peste porcina africana (PPA)”, se apunta.

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