DOMINGO, 22 de septiembre 2019, actualizado a las 10:17

DOM, 22/9/2019 | 10:17

OPINIÓN

Spain is different

Spain is different

Guillermo González - 11-02-2019 - 10:50 H

Codirector clínico y fundador de Eguisof, Hospital Veterinario Equino

¡La triste y cruda realidad es que España ha pasado de controlar uno de los mayores imperios de la historia de la humanidad, a convertirse en un país de pandereta gracias a sus dirigentes! ¡En España se vive muy bien! Nuestro clima, nuestro carácter alegre y solidario, nuestra gastronomía, nuestras costumbres… hacen que sea un lugar deseado para vivir y donde incluso residen, de forma permanente, muchos ciudadanos de otros países.

Pero desgraciadamente España no es un país serio. Para mí un país serio es aquel que trabaja para ser cada vez mejor para sus ciudadanos. Que se preocupa para dar solución a los problemas de su sociedad. Y con dirigentes políticos que toman decisiones para mejorar las necesidades de su población y no al contrario. Educación, salud, economía, trabajo, seguridad ciudadana... son los pilares en los que se fundamenta una sociedad con calidad de vida.

Así es también como definen nuestros dirigentes políticos el significado de país serio. Lo que sucede es que hablar es muy fácil. ¡Lo difícil es actuar!

PROBLEMAS DE LA PROFESIÓN VETERINARIA EN ESPAÑA

Yo, como veterinario de vocación, y con dedicación exclusiva durante los últimos casi 30 años, quiero exponer el problema de la profesión veterinaria en nuestro país.

La veterinaria es una carrera universitaria de prestigio que ha sido destrozada por las mediocres decisiones que nuestros dirigentes han ido tomando a lo largo de los últimos años. Sólo preocupados por sus intereses electorales de partido, y en algunos casos también por intereses personales nada dignos.

Todos los países de Europa serios, con dirigentes políticos profesionales, bien formados y bien asesorados, honrados, al servicio de sus ciudadanos y preocupados por su calidad de vida, apostaron por la veterinaria de calidad. Por una formación de calidad y del número de veterinarios suficiente para cubrir la demanda de su país, y así facilitar su integración en el ámbito laboral, percibiendo una compensación económica digna.

Tienen en cuenta su realidad profesional. Su mercado laboral. De esta manera, en países con más población y muchos más animales domésticos y de producción que España como Francia, donde sólo hay cuatro Facultades de Veterinaria; cinco en Alemania cinco y seis en Gran Bretaña.

Pero “Spain is different” y sigue haciendo oídos sordos a las recomendaciones de Europa de reducir el número de facultades (una facultad de veterinaria por cada 10 millones de habitantes).

¡En España sólo hay 13! y pretenden abrir algiuna más ¡13 Facultades de Veterinaria! Se licencian en España al año más del doble de veterinarios que en Italia y Alemania, y 4 veces más que en Francia, por poner un ejemplo. En España año tras año se supera con creces la oferta de veterinarios en relación a la demanda. 13 fábricas de formación de futuros licenciados que no ejercerán en su vida, o que no podrán ejercer en aquella área para la que se creían formados. Y si lo consiguen no podrán realizarse profesionalmente por las pésimas condiciones laborales y económicas que sufrirán. Aunque siempre podrán emigrar a uno de esos países serios de nuestro entorno a labrarse un futuro profesional lejos de España y de su familia.

EXCESO DE DEMANDA, FALTA DE OFERTA

No es un problema exclusivo de la veterinaria. También ocurre en muchas otras carreras universitarias como por ejemplo en medicina. Otra de las profesiones 99% vocacionales. Todo esto los políticos de este país de pandereta están hartos de saberlo.

Hay informes elaborados por expertos en la materia donde se les advierte de la saturación del sistema, y les dan las directrices para devolver el prestigio perdido a la profesión veterinaria en nuestro país. Que no es otra que reducir el número de facutades, reducir el número de nuevos licenciados cada año, y mejorar la calidad de la formación universitaria.

¡Pero a nuestros mediocres gobernantes no les importan los ciudadanos. Siguen pensando abrir más Facultades en el territorio español! Y lo último que se les ha ocurrido es “apostar por impulsar la especialización de la profesión veterinaria en España” creando un título intermedio (entre la licenciatura y la diplomatura) en clínica equina: el “Certificado Español en Clínica Equina” para veterinarios seniors y el “Certificado Europeo en Clínica Equina” para los juniors.

Es una formación voluntaria, con el objetivo de mejorar la calidad e imagen del veterinario”. Argumentan. Pero sinceramente, hacer pasar a los veterinarios juniors por más años de formación (de 2 a 5 años) después de la carrera para aprender algo que ya deberían haber aprendido en la universidad, haciéndoles pasar por caja, y sabiendo que su futuro profesional va a ser más bien oscuro me parece una broma casi de mal gusto. Y a los veterinarios seniors hacerles pasar por caja para obtener dicho certificado de veterinario generalista de caballos también me parece pocoacertado.

¡Es simplemente frustrante! ¡Y así miden nuestros dirigentes la calidad de vida de los ciudadanos de su país!

Spain, too much different to be good!

VOLVER ARRIBA
Uso de Cookies Cerrar

Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar la experiencia de navegación, y ofrecer contenidos de interés. Al continuar con la navegación entendemos que se acepta nuestra política de cookies.