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OPINIÓN

Matizando sobre resistencias antimicrobianas

Matizando sobre resistencias antimicrobianas

Matizando sobre resistencias antimicrobianas

Luis Miguel Ferrer Mayayo - 28-11-2022 - 13:15 H - min.

Profesor de la Universidad de Zaragoza. Diplomado del European College of Small Ruminant Health Management

Cada día se vierten más ríos de tinta hablando de resistencia a fármacos (ya saben mis compañeros que me gusta más este término). Tal es este derroche de palabras que, si fuera tinta real vertida a los ríos, nuestros océanos estarían más negros que la tinta del calamar.

Esta semana he encontrado en Animal's Health, y en algún otro medio, varios artículos sobre el tema, más o menos acertados desde mi punto de vista. Voy a comenzar por el titulado “El uso veterinario de antibióticos no está impulsando el aumento de las resistencias en humanos”.

Me parece maravilloso que desde la Plataforma Europea para el Uso Responsable de Medicamentos recuerden que “la evidencia científica muestra cada vez más que el uso veterinario de antibióticos no está impulsando el aumento de la resistencia en humanos”.

En eso me empecinaba hace unas semanas, en defender la actuación de los veterinarios y ganaderos de animales de abasto. Este artículo reflexiona y se centra en que “no debemos perder de vista el verdadero objetivo: reducir el desarrollo de resistencias a los antimicrobianos”, que no es lo mismo que no consumir antibióticos que es el objetivo prioritario para muchos profesionales de los que opinan sobre el tema.

Explica que, “aunque los datos de ventas de los sectores de la salud animal y humana pueden ofrecer un indicador de las tendencias en el uso de antibióticos, no pueden medir si la resistencias los antimicrobianos en sí está aumentando o disminuyendo, y eso es lo que realmente hay que abordar”, continúa afirmando que “los antibióticos siguen siendo herramientas valiosas para tratar enfermedades bacterianas infecciosas” y finaliza con la acertada y conocida frase “usar los antibióticos lo menos posible, pero tanto como sea necesario”.

Articulo para quitarse el sombrero, la boina, la chapela o lo que te cubra la cabeza ante Cat McLaughlin, presidenta de la Plataforma.

En otro artículo titulado: ‘La resistencia a los antimicrobianos evidencia la necesidad de potenciar el ‘One Health’ en el Sistema Nacional de Salud’, se decía: “la ministra de Sanidad ha destacado en la Jornada PRAN para el Uso Prudente de los Antibióticos la importancia de la colaboración multisectorial en España para hacer frente a los retos sanitarios”.

Asimismo, nuestro presidente del CGCVE afirmaba en una noticia de Interempresas ovino que “la resistencia a los antibióticos provoca hasta cuatro veces más muertes que los accidentes de tráfico en España”. “Es una de las principales amenazas de la salud pública a nivel mundial”, según advierte el presidente de la Organización Colegial Veterinaria (OCV). Noticias que por más de ser ciertas no siempre se centran en el verdadero objetivo e incluso pueden ser alarmistas y ponernos contra las cuerdas como presuntos responsables del problema.

La tercera noticia la leí en mi regional Heraldo de Aragón y hablaba de una reunión “One Health” (término que está de moda pero no me gusta) en la que médicos, odontólogos, farmacéuticos, no sé cuántos gremios de humana más y veterinarios habían estado debatiendo sesudamente sobre el problema de RAM y después de coquetear ampliamente con las palabras durante una hoja casi entera del periódico (poco menos que un campo de tenis), terminaba soltando un “habría que utilizar menos antibióticos en la producción de animales” o algo parecido. Suspendido, este señor doctor debería colocarse un “cero pelotero” en su artículo o mejor aún, no debería haberlo escrito (siempre según mi criterio).

Nuestro compañero Santiago Vega ha escrito otro acertado artículo “Desmontando mitos” en el que se aclaran científicamente algunas falacias como: “el uso masivo, e indiscriminado de antibióticos en la cría de animales para el consumo humano” finalizando con un buen resumen: “debemos sentirnos orgullosos por el esfuerzo que ganaderos y veterinarios han realizado para hacer de la ganadería un sector sostenible y seguro desde el punto de vista social, medio ambiental, económico y alimentario”.

En estos artículos se habla de la reducción de antibióticos en humana y en el mundo de la producción, comentando la gran reducción en el uso veterinario y la marcadamente menor reducción en medicina humana, pero esto no me sirve de nada, se puede tomar como un logro veterinario o, simplemente, que gastábamos más de lo necesario.

En cuanto a la parte humana, verdadera responsable de la mayor parte de resistencias (algunos ya estiman que puede ser del 80-85% o más), se ve que no hacen sus deberes y que siguen gastando muchos antibióticos, pero no sé si en exceso o no, debemos centrarnos en las resistencias, donde, cómo y cuándo se producen y no solamente en los kilos de fármacos y el porcentaje de reducción, palabras vacías o al menos medio vacías.

En lo que a mí respecta, en pequeños rumiantes, ha sido tan brutal la reducción (y todavía les piden mucho más) que se ha llegado a puntos críticos en los que, con los conocimientos suficientes y existiendo fármacos efectivos, se aumentan las mortalidades en algunas explotaciones desde el 1-2% al 20% o más. Son situaciones críticas, como el calor de este verano y habrá que pensar en mejorar las instalaciones en el futuro, pero siempre tendremos imprevistos y no debería repetirse este fracaso.

De esta forma hemos asesinado indirectamente un 18% de animales y todavía hay gente contenta y dice que eso no es un problema de bienestar animal sino de frenar la resistencia a antimicrobianos. Se equivocan, además de dejar morir esa ingente cantidad de animales y arruinar a muchas familias, el no poder tratar adecuadamente a los animales está dejando un verdadero batallón de animales crónicos, que terminan siendo decomisados, pero aquellos que no tienen lesiones graves y terminan en el consumo podrían portar esos gérmenes resistentes que no hemos podido matar y eliminar por imposición legal.

Recuerden que ganaderos y veterinarios, antes de todo este lio de RAM, hemos producido alimentos libres de residuos antibióticos, ya que el código penal nos esperaba para tratarnos cual delincuentes en caso de encontrar algún animal positivo, y ahora resulta difícil o casi imposible realizar una buena función veterinaria para cumplir la antedicha frase “usar los antibióticos lo menos posible, pero tanto como sea necesario”.

Habrá que elucubrar finamente y poner en duda algunas cosas, ya que, si la Ley del Medicamento no sirve para curar animales con seguridad, quizás debamos ir revisando el desarrollo y transcripciones de la misma hasta poder armonizar la producción respetuosa con el cumplimiento de la misma.

Recuerden que ya somos 8.000 millones de comensales en nuestro planeta y quieren llegar a los 16.000 millones. Mucho vamos a tener que inventar para dar de comer bien a tanta gente. Quizás los que sobramos somos muuuuuuchos de los que superpoblamos este planeta azul.

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