Más allá de la práctica clínica veterinaria: el reto de saber gestionar, comunicarse con los clientes, liderar equipos y hacerlo de manera económicamente sostenible
Miguel Ángel Díaz y Pere Mercader -
17-07-2025 - 09:57 H -
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Cuando salimos de la facultad, somos veterinarios clínicamente preparados. Sabemos diagnosticar, tratar, intervenir quirúrgicamente. Pero rápidamente descubrimos que la práctica clínica diaria es solo una parte de la ecuación. Nadie nos ha enseñado qué significa realmente gestionar una clínica veterinaria: liderar equipos, gestionar conflictos, comunicar eficazmente con los propietarios, interpretar balances económicos o tomar decisiones estratégicas de negocio. Esa carencia genera un vacío que, si no se aborda, acaba afectando tanto a la rentabilidad como al bienestar del equipo y, en última instancia, a la calidad del servicio.
Ganar dinero no es el objetivo de un centro veterinario, es más bien un requisito para su supervivencia y una consecuencia de hacer las cosas bien. Hacer buena medicina requiere instalaciones, equipamientos, y sobre todo profesionales bien formados. Todo esto es inviable e insostenible sin rentabilidad económica. Sería una paradoja y una aberración pretender ofrecer lo mejor a nuestros pacientes y clientes a costa de nuestra precariedad y la de nuestro equipo.
Hoy sabemos que la viabilidad de una clínica veterinaria es el resultado de muchos factores interconectados. La gestión financiera es uno de los pilares: entender los costes fijos, los variables, los márgenes de los productos y servicios, el impacto económico de la fidelidad de nuestros clientes y el impacto del ticket medio en la rentabilidad (De acuerdo con datos del Barómetro Sectorial VMS de 2025, el ticket medio en 2024 creció un 6,2% frente al 3,2% que creció el número de pacientes y el 2,9% que creció el número de visitas). No menos importante es la gestión de personas: motivar equipos, delegar, formar, gestionar el desgaste emocional, resolver conflictos. Y, por supuesto, la comunicación con los tutores de mascotas: saber escuchar, gestionar expectativas, negociar opciones terapéuticas, transmitir valor más allá del precio.
Desde hace años, en nuestra experiencia de formación y consultoría hemos visto cómo estas carencias limitan el potencial de muchas clínicas. Por eso surge “EmpresaVet 360º: Gestiona como una clínica Pro”, un programa formativo impulsado por MSD Animal Health y VMA, que se enmarca en la campaña de “Better with Vets: la salud de las mascotas, mejor con los veterinarios” y que aborda de forma integral todos estos aspectos. El enfoque no es teórico ni academicista, sino que incluye herramientas prácticas, casos reales, y la experiencia acumulada de cientos de clínicas que han transitado este mismo camino porque eso es lo que hemos visto que funciona y lo que nos han comentado quienes han pasado por el programa que les está resultando más útil.
Un programa que está enfocado en que nos podamos conocer como líderes y entender de qué forma podemos impulsar la confianza entre nuestros equipos y la fidelidad de nuestros clientes, conociendo el impacto que esto puede tener en los resultados y crecimiento económico de nuestra clínica. Un curso con un marcado foco en entender mejor estrategias de precios y de gestión financiera y económica de nuestros centros para maximizar nuestras oportunidades y la de nuestros equipos.
En los últimos 10 años se han producido más cambios en nuestro sector que en los 40 anteriores: corporaciones, centrales de compra, concentración de proveedores, emergencia de profesionales ambulantes, dificultad máxima para reclutar y fidelizar a las nuevas generaciones, cambios tecnológicos, entre muchas otras tantas tendencias que han llegado y otras tantas que están por hacerlo.
Gestionar una clínica veterinaria con éxito en el siglo XXI requiere mucho más que amar a los animales y tener habilidades clínicas. Requiere liderar equipos humanos, entender el negocio, saber comunicar eficazmente con clientes cada vez más exigentes e informados. Requiere ser gestor, comunicador, líder, negociador y empresario, además de veterinario. La buena noticia es que todas estas competencias se pueden aprender. Y el primer paso es reconocer que la buena práctica veterinaria, hoy, es mucho más que medicina.
PS: Si estás interesado en realizar este Curso, ponte en contacto con tu delegado de MSD Animal Health.