MIÉRCOLES, 19 de junio 2024

MIÉ, 19/6/2024

OPINIÓN

One Health: Una sola Salud a una sola Voz

One Health: Una sola Salud a una sola Voz

One Health: Una sola Salud a una sola Voz

Bernardo Soares - 20-05-2024 - 17:00 H - min.

Veterinario

En la era de la información en la que vivimos, nos encontramos constantemente bombardeados por datos e historias que pasan a través de nuestras pantallas a la velocidad de la luz. Sin embargo, en medio de este flujo incesante, hay mensajes que deben ser cuidadosamente analizados y entregados con precisión, ya que tienen el poder de cambiar nuestra perspectiva y acciones hacia nuestro mundo. Uno de estos mensajes esencial es el concepto de One Health, el enfoque holístico que reconoce la interconexión entre la salud humana, animal y ambiental.

One Health no es solo una idea o un ideal; es una necesidad urgente en nuestra respuesta global a los desafíos que enfrentamos como especie. En un mundo donde las fronteras entre los ecosistemas y las sociedades humanas son cada vez más difusas, los problemas de salud que enfrentamos son intrincadamente complejos. Las zoonosis, como ocurrió en la reciente pandemia de COVID-19, son solo un ejemplo de cómo la salud del entorno está directamente vinculada a la nuestra. Sin embargo, reconocer esta conexión es solo el primer paso. El verdadero desafío está en cómo comunicamos esta interconexión e incitamos a la sociedad hacia una acción efectiva y coherente.

La comunicación dentro de One Health representa mucho más que una simple herramienta de divulgación; es un puente que conecta diversas disciplinas, culturas y comunidades. Cuando hablamos de implementar One Health, hablamos de derribar barreras anticolaboración que aun persisten entre médicos, veterinarios, biólogos, ecologistas, agricultores, y políticos. Cada uno de estos actores detiene un fragmento del panorama general de la salud, pero solo a través de una comunicación efectiva se podrá obtener el puzzle completo para formar una solución global.

Para lograr esto, necesitamos narrativas que resuenen a nivel emocional y inviten a la acción. La historia de cómo un virus transmitido de un murciélago a un humano puede desencadenar una pandemia global es no solo una advertencia, sino también una llamada a la acción. Necesitamos comunicar no solo hechos, sino también historias que iluminen la interdependencia de nuestras acciones y la salud del planeta. Historias de cómo cambios en un ecosistema pueden alterar la vida de una comunidad al otro lado del mundo. Historias que nos hagan sentir parte de un todo interconectado, no solo observadores pasivos.

Además, la comunicación en One Health debe ser inclusiva y accesible. No podemos permitir que el lenguaje técnico y las jergas aparten a aquellos fuera de la academia o los círculos científicos. La salud global es un asunto de todos, y todos deben estar equipados con la información necesaria para actuar. Campañas de sensibilización, programas educativos en escuelas, y la participación de líderes comunitarios y medios de comunicación juegan un papel crucial en la difusión de este mensaje.

Asimismo, el uso de tecnologías modernas y redes sociales ofrece un vehículo potente para la diseminación de información. Sin embargo, estas herramientas también deben usarse con cuidado y responsabilidad, asegurando que la información sea precisa y verificable. La desinformación puede ser tan virulenta como el peor de los virus, saboteando los esfuerzos de salud pública y poniendo en riesgo vidas.

La comunicación efectiva en One Health es tanto un arte como una ciencia. Es un equilibrio delicado entre transmitir la urgencia de los desafíos que enfrentamos y ofrecer un mensaje de esperanza y acción posible. Es hacer que cada persona se sienta involucrada y responsable del cuidado de nuestro hogar común, nuestro (hasta el momento) único planeta.

Con cada historia compartida, con cada dato divulgado y con cada campaña lanzada, tenemos la oportunidad de crear un entendimiento más profundo y una cooperación más fuerte entre todos los seres de la Tierra. Porque, al final, es en la salud compartida de nuestro planeta y sus habitantes que encontramos nuestro propio bienestar. Comunicar esto es más que nuestro deber: es nuestro legado para las generaciones futuras.

VOLVER ARRIBA