SÁBADO, 21 de mayo 2022, actualizado a las 23:57

SÁB, 21/5/2022 | 23:57

MASCOTAS

Ya se conoce la mutación genética que se esconde tras el tamaño de los perros

La investigación ha desvelado que la selección humana durante la domesticación ha sido fundamental en el tamaño de los perros y ha rastreado el gen hasta los antiguos lobos

Los perros son los mamíferos que más diferencia de tamaños registran entre razas.
Los perros son los mamíferos que más diferencia de tamaños registran entre razas.

Ya se conoce la mutación genética que se esconde tras el tamaño de los perros

La investigación ha desvelado que la selección humana durante la domesticación ha sido fundamental en el tamaño de los perros y ha rastreado el gen hasta los antiguos lobos

Alfonso Neira de Urbina - 01-02-2022 - 12:05 H - min.

El perro doméstico (Canis lupus familiaris) es la especie de mamíferos que registra una variedad más importante de tamaños, ya que presentan una diferencia de tamaño de hasta 40 veces entre razas.

En este sentido, tal y como explica un equipo de investigadores en un artículo recientemente publicado en Current Biology, aunque se encuentran perros de tamaño variable en el registro arqueológico, los cambios más drásticos en el tamaño corporal son el resultado de la selección de los últimos dos siglos, ya que los criadores de perros seleccionaron y propagaron los extremos fenotípicos dentro de poblaciones de cría cerradas.

Así, en la investigación, los análisis de más de 200 razas domésticas han identificado aproximadamente 20 genes del tamaño corporal que regulan el procesamiento de la insulina, el metabolismo de los ácidos grasos, la señalización del TGFβ y la formación del esqueleto. De ellos, predomina el factor de crecimiento similar a la insulina 1 (IGF1), que controla aproximadamente el 15% de la variación del tamaño corporal entre razas.

La identificación de una mutación funcional asociada al IGF1 ha resultado hasta ahora esquiva. Por ello, en el estudio publicado en Current Biology, para identificar y dilucidar el papel de un alelo ancestral de IGF1 en la propagación de los cánidos modernos, los investigadores analizaron 1.431 secuencias del genoma de 13 especies, incluyendo cánidos antiguos y modernos, lo que les permitió definir la historia evolutiva de los alelos ancestrales y derivados en este locus.

De esta forma, identificaron una única variante en un ARN no codificante largo antisentido (IGF1-AS) que interactúa con el gen IGF1, creando un dúplex. Mientras que la mutación derivada predomina tanto en los lobos grises modernos como en las razas domésticas de gran tamaño, el alelo ancestral, que predispone al pequeño tamaño, era común en las razas de pequeño tamaño y en los cánidos salvajes más pequeños.

“Nuestros análisis demuestran que este importante regulador del tamaño corporal de los cánidos casi desapareció en los lobos del Pleistoceno, antes de su reciente resurgimiento como resultado de la selección impuesta por el ser humano para los perros de raza de tamaño pequeño”, concluyen los investigadores.

VOLVER ARRIBA