MIÉRCOLES, 20 de mayo 2026

MIÉ, 20/5/2026

MASCOTAS

Veterinarios etólogos abordan la importancia de la masticación en los perros y sus beneficios y riesgos

Desde el Grupo de Medicina del Comportamiento de Avepa han publicado un artículo en el que analizan todo lo relativo a la masticación

En los cachorros, por ejemplo, se recomienda optar por masticables largos y fáciles de manipular.
En los cachorros, por ejemplo, se recomienda optar por masticables largos y fáciles de manipular.

Veterinarios etólogos abordan la importancia de la masticación en los perros y sus beneficios y riesgos

Desde el Grupo de Medicina del Comportamiento de Avepa han publicado un artículo en el que analizan todo lo relativo a la masticación

Redacción - 04-05-2026 - 12:22 H - min.

El Grupo de Medicina del Comportamiento (Gemca) de la Asociación de Veterinarios Españoles Especialistas en Pequeños Animales ha puesto el foco en la importancia de la masticación en perros a través de un artículo en el que analiza en profundidad sus beneficios, riesgos y aplicaciones en el bienestar animal.

En este trabajo, se explica que la masticación forma parte esencial de la secuencia de alimentación, ya que implica agarrar el alimento, pelarlo con caninos e incisivos y triturarlo con los molares para, tras mezclarse con la saliva, facilitar su deglución y digestión.

Según detalla Gemca, aunque la función principal de esta conducta es el procesamiento del alimento antes de ser ingerido, también cumple un papel destacado en la salud dental y digestiva, además de contribuir al bienestar emocional.

En este sentido, la masticación favorece la limpieza mecánica de la boca, llegando a zonas donde la lengua no alcanza, lo que ayuda a reducir la placa bacteriana, el sarro, la enfermedad periodontal y la halitosis, al tiempo que contribuye al equilibrio del microbioma oral.

Asimismo, estimula la producción de saliva, protege la mucosa oral, facilita la digestión y mejora el tránsito intestinal, ayudando a mantener una microbiota saludable y una adecuada consistencia de las heces.

BENEFICIOS FÍSICOS Y EMOCIONALES

El artículo también subraya la relevancia de esta conducta en el ámbito emocional. En la naturaleza, los cánidos dedican más tiempo a masticar que los perros domésticos, lo que pone de manifiesto que la falta de oportunidades para desarrollar este comportamiento puede generar frustración y derivar en conductas inapropiadas, como la destrucción de objetos en el hogar.

A nivel fisiológico, la masticación activa el sistema nervioso parasimpático, favoreciendo estados de calma al reducir la activación de los sistemas implicados en la respuesta al estrés. Este proceso conlleva una disminución del cortisol y de otras hormonas asociadas a la excitación, mientras que a nivel cerebral se estimula la producción de serotonina, endorfinas y dopamina, lo que induce sensaciones de bienestar.

Gracias a estos mecanismos, la masticación puede aliviar estados como la ansiedad, la frustración o el aburrimiento, además de favorecer la concentración, el aprendizaje y servir como estrategia de afrontamiento ante situaciones desafiantes, incluyendo los periodos de separación de los tutores.

Incluso, reducir el estrés mediante esta actividad podría tener efectos positivos a largo plazo, como la mejora de la salud ósea en perros con estrés crónico y la prevención del deterioro cognitivo en animales sénior, al evitar la atrofia del hipocampo.

No obstante, desde Gemca advierten de que la masticación también conlleva riesgos si no se selecciona adecuadamente el tipo de masticable. Entre los posibles problemas físicos se encuentran fracturas dentales, obstrucciones digestivas o alteraciones gastrointestinales, mientras que a nivel conductual pueden aparecer respuestas agresivas relacionadas con la protección del recurso.

Por ello, resulta fundamental adaptar el masticable a las características individuales del perro, teniendo en cuenta factores como la edad, el tamaño, la raza, el tipo de mordida o el temperamento, además de supervisar siempre su uso, especialmente cuando se introduce uno nuevo.

USO ADECUADO Y RECOMENDACIONES

En cuanto a los tipos de masticables, estos pueden clasificarse según su origen en productos de origen animal y en opciones sintéticas o vegetales, existiendo diferentes niveles de dificultad y características que condicionan su idoneidad en cada caso.

En los cachorros, por ejemplo, se recomienda optar por masticables largos y fáciles de manipular, mientras que en perros con mayor ansiedad se aconsejan opciones de duración media que no sean demasiado pequeñas para evitar su ingestión rápida.

El artículo destaca también la importancia de introducir esta actividad desde edades tempranas. La masticación puede comenzar a partir de las cinco o seis semanas de vida, coincidiendo con la erupción dentaria, momento en el que aparece esta motivación natural.

Durante esta etapa, contribuye al desarrollo de huesos, músculos y ligamentos, alivia las molestias asociadas al crecimiento de los dientes y favorece la exploración del entorno y el aprendizaje. Además, el juego asociado a la masticación ayuda a mejorar las habilidades motoras y reduce el miedo ante situaciones nuevas, haciendo que los perros sean más seguros y menos temerosos.

A lo largo de la vida del animal, esta actividad debe mantenerse de forma regular, recomendándose ofrecer oportunidades de masticación diariamente para obtener sus beneficios.

Puede utilizarse en distintos contextos, como herramienta para redirigir demandas de atención, en situaciones estresantes como viajes o visitas, para crear zonas seguras asociadas a la calma, después del paseo para reducir la excitación, como refuerzo de conductas o tras sesiones de entrenamiento para consolidar el aprendizaje y favorecer la relajación.

Asimismo, la masticación se integra dentro de los programas de enriquecimiento ambiental, tanto para prevenir problemas de comportamiento como para abordarlos cuando ya están presentes, y también se recomienda en perros mayores para ralentizar el deterioro cognitivo.

Como conclusión, Gemca señala que la masticación es una actividad placentera que satisface una necesidad natural de los perros y cuyos beneficios abarcan desde la salud física hasta el equilibrio emocional. Proporcionar masticables adecuados no solo evita conductas indeseadas sobre objetos del entorno, sino que constituye una herramienta clave para mejorar el bienestar animal.

Para ello, resulta imprescindible elegir el masticable más apropiado según el perfil de cada perro y mantener una supervisión constante que permita minimizar los riesgos y garantizar una experiencia segura y enriquecedora.

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