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MASCOTAS

El verano y los problemas cutáneos en perros: Calor, cloro y estrés

El verano representa un desafío dermatológico para perros y gatos y un incremento de algunos factores de riesgo

El cloro de las piscinas puede irritar la piel y el pelaje de los perros.
El cloro de las piscinas puede irritar la piel y el pelaje de los perros.

El verano y los problemas cutáneos en perros: Calor, cloro y estrés

El verano representa un desafío dermatológico para perros y gatos y un incremento de algunos factores de riesgo

Redacción - 21-07-2025 - 17:01 H - min.

Con la el verano en pleno apogeo, hay que tener en cuenta algunas alteraciones en la piel y el pelaje de perros y gatos propios de esta temporada. Y es que hay una serie de factores ambientales propios de la estación que pueden causar problemas en la barrera cutánea y el manto de las mascotas.

Hablamos de temperaturas elevadas, mayor humedad, exposiciones prolongadas al sol, o el contacto con agentes irritantes como el cloro de las piscinas. Además, en muchos casos, también hay un aumento del estrés en las mascotas debido a los viajes o los cambios en la rutina.

Estos factores no solo actúan de forma individual, sino que generan un efecto acumulativo sobre la piel de los animales, debilitando su función barrera, favoreciendo la inflamación y alterando los ciclos de crecimiento del pelo.

Uno de los cuadros más frecuentes en esta época del año es la dermatitis estacional, en muchos casos agravada por el contacto con alérgenos ambientales como el polen o determinadas gramíneas. Según las últimas guías publicadas por la American Animal Hospital Association (AAHA), los perros con enfermedades alérgicas pueden presentar una exacerbación de síntomas durante los meses cálidos.

En este ámbito, el aumento de la radiación ultravioleta y la proliferación de agentes irritantes en el entorno natural también contribuyen a desencadenar brotes de prurito, eritema y pérdida de brillo en el pelaje.

PISCINAS Y ESTRÉS PARA LAS MASCOTAS

Otro de los elementos clave es el agua, ya que el contacto frecuente con piscinas cloradas o duchas prolongadas puede deteriorar la capa lipídica natural de la piel, provocando sequedad o microabrasiones. Estudios advierten de la relación entre estos baños y un mayor riesgo de irritaciones dérmicas, especialmente en animales de pelo corto o piel sensible.

Más allá de los factores físicos, el verano trae consigo una fuente adicional de riesgo: el estrés. Y es que las vacaciones, los desplazamientos, la separación temporal de los tutores o los cambios en la rutina diaria suponen una carga emocional importante para muchas mascotas. El resultado más visible suele ser la caída excesiva de pelo, incluso en animales que no estaban en plena muda.

El American Kennel Club (AKC) y otras organizaciones apuntan al llamado “efluvio telógeno”, una forma de pérdida de pelo desencadenada por alteraciones hormonales asociadas al estrés, que puede manifestarse semanas después del evento estresante.

REFUERZO NUTRICIONAL PARA LA PIEL Y EL PELO EN VERANO

En el marco de esta preocupación por los efectos del verano sobre la salud dérmica de las mascotas, hay que tener en cuenta la nutrición. En este sentido, productos como Omnicutis, de Hifarmax, ofrecen un apoyo nutricional que combina ácidos grasos omega-3 (EPA y DHA), zinc, biotina y vitaminas A, C y E para apoyar la estructura y funcionalidad de la piel.

Además, su versión líquida incorpora MSM (metilsulfonilmetano), un compuesto que mejora la absorción de los nutrientes y permite una acción más rápida en casos agudos. La fórmula está diseñada para administrarse una vez al día, con o sin alimento, y puede adaptarse fácilmente al peso y estado de cada animal.

Su uso también está recomendado tras cortes de pelo, para favorecer un crecimiento uniforme y saludable del manto. En este sentido, Omnicutis se posiciona como una herramienta eficaz dentro de una estrategia de prevención dermatológica que combine higiene, manejo ambiental y refuerzo nutricional.

En definitiva, el verano representa un desafío dermatológico para perros y gatos. Ante el incremento de factores de riesgo, el refuerzo de la piel desde dentro emerge como una solución clave para garantizar el bienestar de las mascotas durante los meses más exigentes del año.

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