MIÉRCOLES, 19 de junio 2024

MIÉ, 19/6/2024

MASCOTAS

Resultados prometedores del uso de oclacitinib en el tratamiento de la miositis masticatoria en perros

Un estudio analiza una serie de casos clínicos exitosos de perros con miositis masticatoria tratados únicamente con oclacitinib como alternativa al manejo tradicional de la enfermedad

La miositis masticatoria es una miopatía inflamatoria reportada en perros y se caracteriza por la inflamación de los músculos masticatorios.
La miositis masticatoria es una miopatía inflamatoria reportada en perros y se caracteriza por la inflamación de los músculos masticatorios.

Resultados prometedores del uso de oclacitinib en el tratamiento de la miositis masticatoria en perros

Un estudio analiza una serie de casos clínicos exitosos de perros con miositis masticatoria tratados únicamente con oclacitinib como alternativa al manejo tradicional de la enfermedad

Francisco Ramón López - 03-06-2024 - 10:13 H - min.

La miositis masticatoria (MM) es una miopatía inflamatoria reportada en perros y se caracteriza por la inflamación de los músculos masticatorios temporal, masetero y pterigoideo. Estos músculos tienen fibras 2M a las que se dirigen los autoanticuerpos, lo que provoca pérdida de miofibras y fibrosis.

La terapia inmunosupresora es el tratamiento recomendado actualmente para la MM y puede incluir glucocorticoides, ciclosporina, azatioprina, micofenolato de mofetilo, leflunomida o una combinación de estos tratamientos que se reducen lentamente hasta la dosis efectiva más baja. Sin embargo, se han informado efectos secundarios del tratamiento médico multimodal y complicaciones asociadas con las recaídas de la MM.

Teniendo esto en cuenta, se ha llevado a cabo un estudio en el que se presenta una serie de casos clínicos exitosos en los que se ha utilizado oclacitinib como una alternativa de tratamiento al manejo médico tradicional de la miositis masticatoria.

Oclacitinib es un inhibidor selectivo de la Janus quinasa (JAK-1), que participa en varias vías de señalización de citoquinas y se usa para tratar el prurito atópico en perros. El oclacitinib como monoterapia o como agente para reducir el uso de esteroides ha mostrado resultados beneficiosos en casos como la dermatopatía isquémica de inicio juvenil, la vasculitis idiopática de la punta del oído y el eritema multiforme.

La intención de los autores en el uso del oclacitinib como alternativa en el tratamiento de la miositis masticatoria es controlar los efectos secundarios del uso de glucocorticoides. Hasta donde saben los investigadores, esta es la primera serie de casos que informa el uso de oclacitinib para tratar la MM en perros.    

Y es que se ha informado que oclacitinib tiene un buen perfil de seguridad con efectos secundarios informados en menos de un 2% de perros. “Desde un punto de vista clínico, la educación y el manejo de los efectos adversos de los medicamentos deben ser de máxima prioridad, ya que tanto el paciente como el cliente se ven afectados”, señalan.

PRESENTACIÓN DE LOS CASOS CLÍNICOS

Durante el estudio, se utilizó únicamente oclacitinib (1 mg/kg por vía oral cada 12 h) para el tratamiento de miositis masticatoria en tres perros. Estos fueron un bulldog macho castrado de 5,3 años, una hembra de 9,1 años esterilizada mezcla de Rottweiler y una hembra de Golden Retriever esterilizada de 1,7 años.

Los perros fueron seguidos durante más de 6 meses después de la administración de oclacitinib, y en los tres se observó un aumento en el rango de movimiento oral, determinado por el ángulo de apertura.

“Los signos clínicos de dolor bucal tales como, entre otros, anorexia, incapacidad para abrir la boca, dolor al abrir la boca, cambio de comportamiento y falta de voluntad para participar en el juego oral, se resolvieron para cada perro en sus evaluaciones finales de seguimiento”, destacan.

Sin embargo, no se produjo una caída correspondiente en los títulos de anticuerpos (fibra 2M), aunque todos los perros mostraron una mejoría en el manejo clínico general de la MM, los efectos secundarios de los glucocorticoides y los signos clínicos relacionados con el uso crónico de prednisona.

Los investigadores apuntan que, hasta la fecha, no se comprende la relación entre los autoanticuerpos 2M circulantes y la interacción con oclacitinib. “Los hallazgos de una relación inversa entre títulos altos y ausencia de signos clínicos complican la comprensión de las respuestas de anticuerpos en pacientes con MM que reciben oclacitinib”, defienden.

“El uso de oclacitinib en esta serie de casos fue útil para controlar los efectos secundarios en pacientes sin progresión de los signos clínicos de MM. Puede ser factible iniciar a los pacientes con oclacitinib como terapia principal para la MM para evitar los efectos adversos causados por los glucocorticoides”, sostienen.

No obstante, admiten que están indicados ensayos controlados más grandes con mediciones consistentes (distancia interincisal, ángulo de apertura) y títulos de anticuerpos de fibra 2M para evaluar más a fondo la validación del tratamiento con oclacitinib de la MM. “El resultado clínico de todos los perros se consideró exitoso”, afirman.

“En conclusión, esta serie de casos proporciona resultados prometedores para los casos de MM en perros tratados con oclacitinib. La interrupción de los glucocorticoides se consideró exitosa y hasta la fecha ningún paciente ha experimentado efectos nocivos por la administración de oclacitinib. Si bien se necesitan estudios de validación, el uso de oclacitinib puede ser una alternativa segura a otros inmunosupresores para el tratamiento de la MM en perros”, subrayan.

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