La guía proporciona información para las clínicas veterinarias que puede utilizarse para ayudar en la evaluación de riesgos y la implementación de medidas para controlar la exposición del personal veterinario a B. canis
Publican una nueva guía sobre riesgos y medidas de control de Brucella canis en clínicas veterinarias
La guía proporciona información para las clínicas veterinarias que puede utilizarse para ayudar en la evaluación de riesgos y la implementación de medidas para controlar la exposición del personal veterinario a B. canis
Jorge Jiménez -
13-06-2025 - 12:41 H -
min.
Desde la Asociación Británica de Veterinarios de Pequeños Animales(BSAVA) han dado a conocer la nueva Guía sobre Riesgos y Medidas de Control en Clínicas Veterinarias para Brucella canis, elaborada conjuntamente por la BSAVA en colaboración con la Dirección de Salud y Seguridad (HSE), y la Unidad de Referencia de Brucella. Esta guía también ha sido revisada y aprobada por diversos organismos gubernamentales.
La guía proporciona información para las clínicas veterinarias que puede utilizarse para ayudar en la evaluación de riesgos y la implementación de medidas de control para controlar la exposición del personal veterinario a B. canis.
Asimismo, la guía se aplica en situaciones en las que se sabe o se sospecha que B. canis está presente en un perro (por ejemplo, a partir de antecedentes clínicos o de otro tipo, o signos clínicos) y donde, sujeto a una evaluación de riesgo local, se deben implementar medidas de control adicionales para controlar la exposición del personal que trata al perro.
“Cuando no se conoce o no se sospecha la presencia de B. canis en un perro, no es necesario implementar ninguna medida de control adicional a las que deben implementarse rutinariamente para prevenir y controlar la exposición del personal a patógenos zoonósicos en el entorno de atención veterinaria (según lo identificado mediante la evaluación de riesgos)”, señalan desde la BSAVA.
También recomienda que los consultorios implementen mecanismos cuando la infección por B. canis se haga evidente o se sospeche durante el curso de una consulta o procedimiento en un perro y también cuando exista la posibilidad de que el nivel de riesgo cambie debido a que un procedimiento inicialmente considerado de bajo riesgo para la exposición del personal se convierta en una situación de mayor riesgo.