MARTES, 6 de diciembre 2022, actualizado a la 1:19

MAR, 6/12/2022 | 1:19

MASCOTAS

Proponen que la futura Ley de Protección Animal contemple la esterilización reversible

La Real Sociedad Canina de España ha presentado alegaciones al Anteproyecto de Ley de Protección, Derechos y Bienestar de los Animales

La esterilización quirúrgica es un procedimiento no reversible y debe ser una decisión tomada en conciencia por los propietarios tras la valoración veterinaria.
La esterilización quirúrgica es un procedimiento no reversible y debe ser una decisión tomada en conciencia por los propietarios tras la valoración veterinaria.

Proponen que la futura Ley de Protección Animal contemple la esterilización reversible

La Real Sociedad Canina de España ha presentado alegaciones al Anteproyecto de Ley de Protección, Derechos y Bienestar de los Animales

Francisco Ramón López - 01-04-2022 - 13:05 H - min.

Este martes 29 de marzo finalizaba el plazo para realizar alegaciones al Anteproyecto de Ley de Protección, Derechos y Bienestar de los Animales, y ya se están comenzando a hacer públicos los primeros documentos de las entidades que han considerado necesario realizar aportaciones.

Una de ellas ha sido la Real Sociedad Canina de España (RSCE), que ha remitido al Ministerio de Derechos Sociales y Agenda 2030 un texto de 19 páginas en el que detalla todos los cambios que ven necesarios en la futura ley.

Buena parte del documento se centra en las obligaciones de esterilización de animales de compañía que incluye la ley, sobre la que defienden que requiere del consejo avanzado del veterinario, estar enfocada a cada caso concreto y nunca ser obligatoria y generalizada, “teniendo en cuenta el sexo, la edad, el temperamento y características propias de cada individuo y su interacción con el propietario”.

Y es que aseguran, en línea con lo ya expuesto por la Organización Colegial Veterinaria (OCV), que la esterilización sistemática “no es, ni será, la práctica de elección para acabar con la lacra del abandono animal, como se ha demostrado cuando se pone en práctica en otros países en los últimos años, además de poner en serio peligro la conservación y supervivencia de las razas caninas”.

“La esterilización quirúrgica es un procedimiento no reversible y es por ello que debe ser una decisión tomada en conciencia por los propietarios, no afectada por ningún condicionante, ya que influirá de manera drástica e irreversible en el futuro de cada animal”, afirman.

Todo esto, explican, es aún más relevante en el caso de los perros de raza, “cuya selección mediante la cría responsable y moderada se ha demostrado como la herramienta más eficaz para la prevención del maltrato y el abandono”.

Sobre la cría responsable, indican que para ella es “imprescindible” mantener un “pool genético” amplio que permita evitar una excesiva consanguinidad, un empobrecimiento de la población reproductora y “el consiguiente empeoramiento de la salud, tanto física como temperamental”.

“En cualquier caso, los futuros reglamentos deben garantizar que ningún perro sea esterilizado antes de finalizar su desarrollo morfológico y temperamental, para que pueda darse una evaluación real de su salud, morfología y carácter, así como de sus cualidades y valor mejorante para su raza”, alegan.

MECANISMOS ALTERNATIVOS A LA CASTRACIÓN QUIRÚRGICA

Por todo ello, proponen una serie de cambios concretos en la redacción de los artículos de la ley referidos a la esterilización. De esta manera, abogan de manera general por encontrar mecanismos alternativos a la esterilización quirúrgica, como la esterilización química reversible.

Una opción de esterilización médica reversible cada vez más conocida en España son los implantes a base de acetato de deslorelina para perros macho, que inducen la esterilidad transitoria y se desintegran con el tiempo (6-12 meses). En este sentido, la Facultad de Veterinaria de la Universidad Autónoma de Barcelona está llevando a cabo un estudio con la colaboración de Virbac para evaluar los efectos de la esterilización médica reversible en perros macho con resultados muy prometedores.

La RSCE pretende conseguir una serie de cambios en numerosos artículos, principalmente en el Artículo 31, punto c) de obligaciones generales para los propietarios de animales de compañía, que detalla los parámetros de la esterilización que requerirá la nueva ley.

El texto es el siguiente: “Adoptar las medidas necesarias para evitar la reproducción incontrolada de los animales de compañía. Los animales que se mantengan o tengan acceso al exterior de las viviendas y puedan tener contacto no controlado con otros animales, deberán estar esterilizados. En el caso de que en una misma vivienda o ubicación haya animales de la misma especie y de distintos sexos, y no puedan permanecer separados, al menos todos los miembros de uno de los sexos deben estar esterilizados, salvo en el caso de personas inscritas en el Registro de Criadores”.

Sin embargo, la RSCE propone un texto alternativo en el que se incluyan textualmente alternativas a la esterilización quirúrgica: “Adoptar las medidas necesarias para evitar la reproducción incontrolada de los animales de compañía. Los animales de compañía que se mantengan o tengan acceso al exterior de las viviendas y puedan tener contacto no controlado con otros animales, así como en el caso de los que vivan en una misma vivienda o ubicación, habiendo en ambos casos ejemplares de ambos sexos y no pueda efectuarse un control efectivo de su reproducción, al menos todos los individuos de uno de los sexos deben ser sometidos a tratamientos de control reproductivo, químico o quirúrgico, limitado en el tiempo o permanente, según cada caso concreto que será determinado por el veterinario actuante, salvo en el caso de personas inscritas en el Registro de Criadores.”

Respecto a los compromisos de esterilización que contempla otra parte del articulado, la entidad canina considera que, en el caso de los animales adscritos a los Ministerios de Defensa, a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, a los servicios de protección civil y emergencias, y a los que desarrollan la actividad cinegética, “no debería realizarse nunca con animales de menos de veinticuatro meses, y siempre que sea posible contando con la opinión del veterinario colegiado actuante que determine cuál es el momento óptimo en función de la raza, sexo, temperamento y utilidad del individuo”.

Además, sobre los perros que realizan labores cinegéticas o de pastoreo, defienden que las razas de estos animales deben ser especialmente protegidas de la esterilización al considerar su “pool genético” como “especialmente valioso”.

LA ESTERILIZACIÓN PREVIA A LA TRANSMISIÓN, EN CASOS “MUY DETERMINADOS”

Por otro lado, en lo referente a la esterilización previa a la transmisión, consideran “que no deberían estar unidos de una forma tan estricta”, sino que debería desarrollarse reglamentariamente y limitarse a algunos casos “muy determinados” como los perros maltratados, abandonados o vulnerables, perros enfermos o con defectos genéticos transmisibles.

“Se podría establecer la esterilización obligatoria en el caso de los perros entregados por parte de refugios, o animales abandonados, pero nunca en el caso de perros de raza, debido a la pérdida de la diversidad genética”, insisten

En cuanto a los cachorros, defiende que, como siempre se transmiten antes de la edad recomendada para la esterilización, esta debe ser responsabilidad de sus propietarios, no tanto de los criadores.

Por ello consideran que la redacción del Artículo 67, punto 5 debería ser la siguiente: “Los animales de compañía que superen la edad aconsejada médicamente, deberán ser esterilizados con carácter previo a su transmisión en los casos que se establezcan reglamentariamente. Cuando la transmisión sea previa a la edad aconsejada para la esterilización el adquirente recibirá información sobre ventajas y desventajas de dicho tipo de intervenciones y deberá suscribir un compromiso de esterilización posterior en los casos que se establezcan reglamentariamente. Se exceptúan de esta obligación aquellos animales cuya transmisión se realice a otra persona responsable de la actividad de la cría de animales de compañía y a los perros considerados de pura raza al amparo del R.D 558/2001. (Artº 2.1)”.

VOLVER ARRIBA