Una encuesta en Reino Unido desvela discrepancias sobre si el cruce mejora o empeora la salud, la apariencia y el temperamento y que las preferencias por la belleza suelen prevalecer sobre las preocupaciones de salud
Los propietarios están divididos sobre si cruzar los perros braquicéfalos con otras razas mejorará su salud
Una encuesta en Reino Unido desvela discrepancias sobre si el cruce mejora o empeora la salud, la apariencia y el temperamento y que las preferencias por la belleza suelen prevalecer sobre las preocupaciones de salud
Redacción -
15-01-2026 - 16:11 H -
min.
Una investigación del Royal Veterinary College (RVC) ha puesto de relieve la división de opiniones existente en el público británico sobre el cruce de perros braquicéfalos, es decir, de razas de cara plana. El estudio muestra que no existe un consenso claro sobre si el mestizaje mejora o empeora la salud, la apariencia y el temperamento de estos animales y que, a la hora de decidir qué perro adquirir, las preferencias por la estética y la compañía suelen imponerse a las preocupaciones relacionadas con la salud.
Las razas de perros de cara plana, como los carlinos, los bulldogs franceses y los bulldogs ingleses, han experimentado un notable aumento de popularidad en el Reino Unido. Muchos propietarios se sienten atraídos por su apariencia distintiva, caracterizada por el hocico corto, los ojos prominentes, la piel arrugada y la cabeza grande. Sin embargo, existe un volumen creciente de evidencias científicas que asocian estas conformaciones corporales extremas con graves problemas de salud y bienestar a lo largo de la vida, entre ellos dificultades respiratorias, enfermedades oculares y cutáneas, trastornos de la columna vertebral y una menor esperanza de vida.
Ante la denominada crisis internacional de los perros de cara plana, en algunos países como Finlandia se está explorando el cruce de razas como una posible vía para reducir los rasgos extremos y contribuir a disminuir los problemas de salud y el sufrimiento en futuras generaciones, siempre que la demanda de este tipo de perros se mantenga. No obstante, los investigadores subrayan que, para garantizar mejoras reales en la salud y el bienestar de estos animales, es necesario disponer de más evidencias que permitan comprender los efectos del cruce en la salud canina.
Las investigaciones actuales y previstas del RVC se centran en analizar los efectos del mestizaje en la salud de los perros braquicéfalos. De forma paralela, se considera esencial conocer la actitud del público hacia este enfoque para determinar si podría ser aceptado y adoptado como una nueva normalidad en la cría de perros. Con este objetivo, el RVC llevó a cabo un estudio liderado por la doctora Rowena Packer, profesora titular de comportamiento y bienestar de los animales de compañía, junto con el profesor Dan O’Neill, profesor de epidemiología de animales de compañía, la estudiante de máster Elizabeth Youens y su equipo de investigación.
El trabajo incluyó una encuesta nacional en línea realizada a 4.899 personas del público británico, entre ellas propietarios actuales y anteriores de perros, futuros propietarios y personas sin perro. La encuesta analizó las opiniones sobre el cruce entre perros braquicéfalos y no braquicéfalos, así como las actitudes generales hacia el cruce entre razas no braquicéfalas.
Los resultados revelaron que el público británico mantiene actitudes divididas respecto al cruce de perros braquicéfalos. Una mejor salud fue el beneficio percibido con mayor frecuencia, citado por el 43,0% de los propietarios de perros cruzados no braquicéfalos, el 37,2% de los propietarios de perros de raza pura no braquicéfalos, el 42,5% de los propietarios de perros cruzados braquicéfalos y el 33,2% de los propietarios de perros braquicéfalos de raza pura. Estas mejoras se asociaron principalmente a una mejor respiración, una conformación facial menos extrema y una reducción de problemas de piel, ojos y dientes.
Los propietarios actuales de perros braquicéfalos cruzados fueron los más propensos a señalar un mejor temperamento y una mejor apariencia como ventajas del cruce en comparación con otros grupos. En cambio, beneficios como una mayor longevidad o un aumento de la diversidad genética fueron mencionados con menor frecuencia por todos los perfiles de propietarios.
Al mismo tiempo, una parte del público expresó preocupación por los posibles problemas de salud derivados del cruce, una inquietud señalada por el 23,5% de los propietarios de perros braquicéfalos de raza pura. También se destacó la menor previsibilidad de la apariencia y el temperamento de los perros cruzados, considerada un inconveniente por el 12,2% de los propietarios de perros braquicéfalos de raza pura y el 13,1% de los propietarios de perros no braquicéfalos de raza pura. Entre los propietarios de perros braquicéfalos de raza pura fue especialmente común la preocupación por la pérdida del pedigrí o la pureza genética y por posibles efectos negativos en la apariencia.
El temor a que el cruce pudiera empeorar la salud canina en general al introducir rasgos braquicéfalos perjudiciales en razas no braquicéfalas fue más habitual entre los propietarios de estas últimas. Más de una cuarta parte de los encuestados de este grupo expresó esta preocupación, frente al 9,6 % de los propietarios de perros braquicéfalos de raza pura. Algunos participantes también plantearon objeciones éticas al mestizaje, al considerar inapropiado que los humanos interfieran en la cría canina, a pesar de que las razas puras son creaciones humanas relativamente recientes.
El estudio también puso de manifiesto diferencias significativas en los planes futuros de tenencia de perros. El deseo de poseer exclusivamente perros de raza pura fue más frecuente entre los actuales propietarios de este tipo de animales. Solo el 16,6% de los propietarios de perros no braquicéfalos afirmó que consideraría adquirir un cruce braquicéfalo, y muchos indicaron que solo lo harían mediante adopción en refugios. Por el contrario, el 55,2% de los propietarios de perros braquicéfalos de raza pura y el 51,8% de los propietarios de perros braquicéfalos cruzados señalaron que considerarían adquirir un cruce de este tipo en el futuro, lo que los investigadores consideran una posible oportunidad para alejarse de las conformaciones extremas asociadas a problemas de salud.
La doctora Rowena Packer señaló que el estudio muestra que algunas preocupaciones públicas sobre el cruce se centran en la idea de que supone una interferencia humana inapropiada o que hace que la salud de las crías sea menos predecible, cuando en realidad todas las razas puras son el resultado de decisiones humanas que, en algunos casos, han provocado daños previsibles al bienestar animal. En este sentido, defendió que la cría basada en la evidencia, que priorice la salud y aumente la diversidad genética mediante cruces cuidadosamente planificados, puede ser una vía para mejorar el bienestar canino.
Por su parte, el profesor Dan O’Neill destacó que la legislación vigente en Inglaterra y Escocia refleja la voluntad del público de evitar la cría de perros con conformaciones extremas, y que este estudio ofrece una alternativa para quienes desean perros de cara ligeramente aplanada sin apoyar prácticas ilegales.