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MASCOTAS

Los propietarios españoles no parecen preocupados por sus mascotas y el coronavirus

Una encuesta a 186 propietarios españoles entre el 27 de marzo y el 15 de abril apunta que, a pesar de las informaciones sobre infección de coronavirus en animales, no consideran que jueguen un papel, y seguirán teniendo mascota

Los propietarios españoles no parecen preocupados por sus mascotas y el coronavirus

Los propietarios españoles no parecen preocupados por sus mascotas y el coronavirus

Una encuesta a 186 propietarios españoles entre el 27 de marzo y el 15 de abril apunta que, a pesar de las informaciones sobre infección de coronavirus en animales, no consideran que jueguen un papel, y seguirán teniendo mascota

Redacción - 27-04-2020 - 17:23 H

Una de las preocupaciones del sector veterinario durante la pandemia del coronavirus SARS-CoV-2, causante de Covid-19, era el peligro de que al dar voz a algunos estudios que han ido surgiendo sobre el papel del coronavirus en animales de compañía, se pudiese terminar generando alarma entre los propietarios, aumentando así los abandonos.

Sin embargo, una encuesta online a 186 propietarios de España, entre el 27 de marzo y el 15 de abril, concluye que prácticamente la totalidad considera que los animales no juegan un papel en la transmisión, y afirma que continuará conviviendo con su mascota tras el estado de alarma.

El estudio, llevado a cabo por los investigadores del CV Vetpa, en Madrid, y el Wylie Veterinary Centre, en Reino Unido, Juan María Josa y Martha Pedraja, pretende valorar las impresiones en propietarios de animales de compañía y profesionales veterinarios —de hecho, también encuesta a 104 profesionales— durante el confinamiento derivado por la crisis del Covid-19.

El objetivo del estudio es mostrar actitudes con repercusión directa y práctica sobre la esfera privada y social de las personas y consta de preguntas en las que los encuestados responden si están de acuerdo mediante una escala del 0 al 5 (0, totalmente en desacuerdo; 5, totalmente de acuerdo).

La elección de las muestras no fue aleatoria, sino mediante el efecto bola de nieve, en la que se compartía la encuesta entre el entorno de cada participante, por lo que admiten que los resultados no se pueden extrapolar a la población general, pero sí que proporcionan o confirman líneas de estudio.

“El carácter masivo de las medidas de confinamiento aplicadas en una amplísima mayoría de la población, no tiene precedentes en nuestra historia moderna y está dando lugar a severas alteraciones de las condiciones habituales de vida, para personas y animales de compañía”, señalan.

LOS VETERINARIOS, PREOCUPADOS POR SU EMPLEO

En general, las respuestas a algunas de las preguntas de la encuesta veterinaria muestran una marcada concentración y homogeneidad de las mismas en los valores altos o bajos, según estén o no de acuerdo con algunos enunciados.

Los principales puntos en los que se existe acuerdo son la posibilidad de padecer más estrés, el miedo al contagio y las posibles repercusiones económicas.  Además, la mayoría de los comentarios abiertos por parte de los veterinarios hacen referencia al temor de poder continuar desarrollando activamente su labor profesional.

Algunas variables de los encuestados como mayor edad o el tiempo de confinamiento más prolongado hacen aún más pesimistas estas impresiones. Por otro lado, los veterinarios marcan la parte baja de la escala, por lo que están en desacuerdo, en que haya un uso inadecuado de los animales de compañía para eludir el confinamiento por parte de sus responsables.

Respecto al comportamiento, los veterinarios señalan que no están recibiendo más consultas al respecto e incluso tampoco responden que vaya a haber un incremento especialmente significativo respecto a la situación precedente.

Esto podría interpretarse de dos maneras, no excluyentes, o bien los encuestados intuyen que el confinamiento no es un factor especialmente significativo al respecto, o bien, que se parte de una base importante previa al acontecimiento, de problemas etológicos en los animales de compañía.

MASCOTAS Y PROPIETARIOS REFUERZAN SU VÍNCULO

Los investigadores señalan que, hasta ahora, los estudios habían valorado las dificultades encontradas por los propietarios de los animales de compañía durante las evacuaciones o desastres, o la repercusión posterior al acontecimiento en el vínculo hombre animal, por lo que ven útil estudiarlo también ahora.

Respecto a los propietarios, aún se observa una mayor homogeneidad y desplazamiento hacia un extremo de las respuestas. Así, no consideran que sus animales en la actual situación de confinamiento tengan o vayan a tener problemas de salud o de comportamiento, o sufran una falta de bienestar derivada de la restricción de movimientos.

Asimismo, consideran que pueden proporcionar cuidados veterinarios y recursos alimentarios similares a los habituales y que no suponen un riesgo significativo para la salud humana, en relación con la infección por Covid-19.

La pregunta con mayor dispersión de respuestas y menos consenso ha sido la referida a anteponer la seguridad propia a la salud de su mascota y evitar acudir a un centro veterinario salvo casos excepcionales, aunque aun así muestra poco respaldo siendo los más reacios las personas de mayor edad y de género masculino.

En general, consideran que tener animales de compañía es un elemento positivo y no es un factor adicional que complica la situación de confinamiento, y ante una posible repetición de las circunstancias no se plantean el evitar tener animales de compañía. Tampoco la posibilidad de estigmatización parece afectar a los responsables de las mascotas.

Esta visión claramente positiva respecto al vínculo hombre-animal tiene ventajas, pues muestra que pese a las informaciones difundidas por los medios generalistas en esas fechas, de estudios preliminares y precipitadas sobre infecciones experimentales en animales de compañía por SARS-CoV-2, los responsables de las mascotas no conciben dicha circunstancia y no se plantean situaciones de rechazo a los animales que pudieran dar lugar a problemas de maltrato animal o de salud pública.

No obstante, los autores advierten que la visión positiva del vínculo hombre-animal observado en esta fase inicial del confinamiento no descarta potenciales consecuencias indeseables, y remarca que los veterinarios deberían “ser conscientes de ello como los principales expertos en este vínculo”.