La propuesta de una herramienta para identificar perros con rasgos extremos ha desatado polémica en Reino Unido por informaciones que apuntaban a la posible prohibición de hasta 67 razas, algo desmentido por organizaciones veterinarias
Polémica en Reino Unido tras la publicación de un test para identificar perros con rasgos extremos y frenar su cría
La propuesta de una herramienta para identificar perros con rasgos extremos ha desatado polémica en Reino Unido por informaciones que apuntaban a la posible prohibición de hasta 67 razas, algo desmentido por organizaciones veterinarias
Redacción -
09-03-2026 - 12:54 H -
min.
La difusión en Reino Unido del Innate Health Assessment (IHA), una herramienta promovida por el All-Party Parliamentary Group for Animal Welfare (APGAW) para evitar la cría de perros con conformaciones físicas extremas, ha reavivado el debate sobre el impacto que podría tener en determinadas razas caninas.
En los últimos días, varios medios británicos han advertido de que la aplicación del sistema podría afectar a decenas de razas populares, e incluso han sugerido que hasta 67 razas de perros podrían quedar prohibidas si el instrumento llegara a incorporarse a la regulación de la cría, incluido el corgi, que era la raza favorita de la reina Isabel II.
Ante estas interpretaciones, organizaciones veterinarias y del sector de la cría han intervenido públicamente para aclarar el alcance del sistema. Una de las entidades que ha salido al paso de esas informaciones ha sido la organización veterinaria sin ánimo de lucro PDSA.
En este sentido, ha advertido que en los últimos días se ha difundido desinformación sobre el instrumento. Según ha señalado su asesor veterinario jefe, Steve Howard, “no es cierto que 67 razas de perros vayan a ser prohibidas” como consecuencia del Innate Health Assessment.
Desde la organización explican que el objetivo del sistema es reducir las características físicas extremas que provocan problemas de bienestar, como dolor, incomodidad o la incapacidad de llevar una vida normal. Según Howard, la conformación extrema puede acortar significativamente la vida de los animales o conducir a una vida marcada por tratamientos veterinarios constantes.
El Innate Health Assessment fue lanzado por APGAW en 2025 como una herramienta destinada a identificar perros con rasgos físicos asociados a problemas de bienestar. El sistema se basa en diez criterios visibles relacionados con la morfología del animal, que pueden ser evaluados por criadores o por personas interesadas en adquirir un perro.
Según el planteamiento del sistema, los perros que no superen esa evaluación no deberían utilizarse para la reproducción, con el objetivo de reducir progresivamente la presencia de rasgos físicos extremos en generaciones futuras.
El debate ha alcanzado al sector de la cría de perros de raza. El Royal Kennel Club (RKC), la principal organización británica dedicada a los perros de raza, ha trasladado a APGAW las preocupaciones de parte de la comunidad de criadores sobre algunos de los criterios del sistema.
Tras una reunión en febrero con el profesor Dan O’Neill, investigador del Royal Veterinary College y uno de los impulsores del IHA, ambas partes acordaron seguir trabajando conjuntamente para revisar algunos aspectos de la herramienta.
En ese marco, se prevé la creación de un grupo de discusión con criadores experimentados, coordinado por el Kennel Club, que se reunirá con representantes de APGAW para trasladar las opiniones de la comunidad de criadores.
El profesor O’Neill ha señalado que el problema de la conformación extrema no afecta únicamente a los perros registrados en el Kennel Club, recordando que alrededor del 75% de los perros del Reino Unido no están registrados en el RKC.
Según ha explicado, la evidencia científica generada en distintos países apunta a que este fenómeno se ha convertido en uno de los problemas de bienestar más importantes en perros de compañía.
El debate se ha intensificado también tras la publicación reciente de un análisis promovido por APGAW sobre la prevalencia de estos rasgos en la población canina. El estudio combina datos del programa VetCompass del Royal Veterinary College, información demográfica de Dogs Trust y estadísticas de registro del Royal Kennel Club.
Según ese análisis, más del 25% de los 2,25 millones de perros incluidos en VetCompass en 2019 pertenecían a razas que se espera presenten al menos uno de tres rasgos de conformación extrema evaluados. Entre ellos figuran la braquicefalia —hocicos muy cortos o caras planas—, las patas excesivamente cortas en proporción al cuerpo y las colas muy cortas o inexistentes.