VIERNES, 13 de marzo 2026

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MASCOTAS

Las perras de raza terrier y los gatos macho de pelo corto se ven afectados por cáncer de vejiga urinaria con más frecuencia

Una nueva revisión científica ha analizado todo lo relativo a las neoplasias de vejiga urinaria en perros y gatos, una enfermedad clínicamente relevante en ambas especies y también común en humanos

La investigación destaca marcados patrones raciales, con los Scottish Terriers como la raza con mayor riesgo de desarrollar cáncer de vejiga urinaria.
La investigación destaca marcados patrones raciales, con los Scottish Terriers como la raza con mayor riesgo de desarrollar cáncer de vejiga urinaria.

Las perras de raza terrier y los gatos macho de pelo corto se ven afectados por cáncer de vejiga urinaria con más frecuencia

Una nueva revisión científica ha analizado todo lo relativo a las neoplasias de vejiga urinaria en perros y gatos, una enfermedad clínicamente relevante en ambas especies y también común en humanos

Redacción - 12-01-2026 - 09:41 H - min.

Una revisión científica recientemente publicada analiza el conocimiento actual sobre las neoplasias de vejiga urinaria en perros y gatos, una enfermedad clínicamente relevante en ambas especies y también común en humanos, en la que podrían influir factores ambientales compartidos, aunque en medicina veterinaria sus determinantes etiológicos siguen estando poco definidos.

El trabajo explica que estas neoplasias abarcan desde lesiones no invasivas limitadas a la mucosa hasta formas invasivas que infiltran la capa muscular, con un comportamiento más agresivo y metastásico.

En perros, el carcinoma urotelial invasivo es el tipo diagnosticado con mayor frecuencia, mientras que en gatos es menos común, aunque presenta un comportamiento biológico similar.

La hematuria y la disuria son los signos clínicos predominantes y, pese a que el cáncer de vejiga representa solo una pequeña proporción de las neoplasias caninas, se asocia a una morbilidad y mortalidad considerables.

La revisión identifica diversos factores de riesgo, entre ellos la raza, el sexo, la edad, la obesidad, la dieta, la castración y las exposiciones ambientales, y señala que las hembras, especialmente las de raza terrier, presentan una mayor susceptibilidad.

En este contexto, se destacan marcados patrones raciales, con los Scottish Terriers como la raza con mayor riesgo de desarrollar cáncer de vejiga urinaria, seguidos por otras razas como los perros esquimales, pastores de Shetland, West Highland White Terriers, Keeshonds, Samoyedos y Beagles, en comparación con los perros mestizos utilizados como referencia.

En el caso de los gatos, la revisión indica que los machos y los animales de pelo corto se ven afectados con mayor frecuencia. A diferencia de lo observado en perros, los estudios clínicos en felinos muestran una mayor proporción de machos con enfermedades del tracto urinario inferior y neoplasias vesicales.

Esta mayor susceptibilidad se relaciona con la obstrucción uretral y la retención urinaria, condiciones que pueden favorecer la estasis urinaria prolongada y la inflamación crónica de la vejiga, factores que podrían contribuir al desarrollo del cáncer.

La edad emerge como otro determinante clave, ya que la enfermedad se presenta predominantemente en animales mayores, con la mayoría de los casos diagnosticados entre los 9 y 11 años tanto en perros como en gatos.

Además, el contacto con insecticidas, herbicidas y productos antiparasitarios se reconoce como un factor de riesgo en perros, aunque esta asociación no se ha demostrado de forma consistente en gatos. La esterilización y la obesidad parecen incrementar el riesgo en perros, mientras que los hábitos alimentarios podrían ejercer un efecto protector, ya que el consumo regular de verduras se asocia con una menor incidencia.

Según concluye la revisión, comprender estos determinantes resulta fundamental para mejorar la detección temprana, orientar medidas preventivas y reforzar la investigación oncológica comparativa en animales de compañía.

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