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MASCOTAS

Paula Pérez, la veterinaria española que compara el comportamiento de perros y cerdos mascota

La etóloga veterinaria Paula Pérez Fraga ha participado en un estudio que compara el comportamiento de cerdos mascota y perros a la hora de señalar objetos a sus tutores

La veterinaria etóloga española Paula Pérez con un cerdo mascota.
La veterinaria etóloga española Paula Pérez con un cerdo mascota.

Paula Pérez, la veterinaria española que compara el comportamiento de perros y cerdos mascota

La etóloga veterinaria Paula Pérez Fraga ha participado en un estudio que compara el comportamiento de cerdos mascota y perros a la hora de señalar objetos a sus tutores

Redacción - 25-01-2023 - 16:54 H - min.

Un equipo de investigadores ha examinado las diferencias de comportamiento entre perros y cerdos de compañía en un estudio en el que la veterinaria española Paula Pérez Fraga, estudiante de doctorado del Neuroethology of Communication Lab en el Departamento de Etología de la Universidad Eötvös Lorand de Hungría, es primera autora. Pérez tiene experiencia en este campo, ya que con anterioridad había llevado a cabo estudios similares.

Concretamente, en este estudio analizaron si cerdos y perros son capaces de señalar a sus tutores la localización de una recompensa comestible que se encontraba fuera de su alcance (pero al alcance de los tutores).

Como resultado, descubrieron que, si el tutor estaba solo en la habitación, los cerdos le prestaban tanta atención como los perros. Sin embargo, cuando la recompensa también estaba presente, solo los perros intentaron dirigir la atención del propietario hacia la ubicación de esta.

Esto sugiere que quizá no todos los animales domésticos son capaces de dirigir la atención de los humanos hacia lugares interesantes y los cerdos posiblemente carezcan de características que son cruciales para el desarrollo de este tipo de comunicación. El estudio ha sido publicado en Scientific Reports.

La comunicación referencial es el acto de dirigir la atención de otra persona a una entidad concreta del entorno. Los humanos suelen utilizar la comunicación referencial a través del lenguaje y los gestos cuando, por ejemplo, señalan hacia un objeto. “Saber si los animales hacen uso de comportamientos similares para mostrar cosas de su interés ha generado gran atención científica”, afirman los autores.

“Los animales domésticos parecen estar especialmente predispuestos para comunicarse de manera referencial con los humanos. Sin embargo, algunos animales salvajes socializados con humanos también pueden hacerlo, por lo que la domesticación podría no ser clave para el desarrollo de este tipo de capacidades comunicativas después de todo. Nos fijamos en que una característica compartida entre estas especies es que emplean muchas señales visuales cuando se comunican con sus congéneres. ¿Podría ser esta una característica necesaria para que los animales se comuniquen referencialmente con los humanos?”, se preguntaron los investigadores.

Para comprobar esta hipótesis, compararon los comportamientos de dos especies domésticas: los perros, que dependen en gran medida de la comunicación visual, y los cerdos, que no. Todos los animales participantes vivían de manera similar, como animales de compañía.

CERDOS QUE VIVEN CON FAMILIAS IGUAL QUE UN PERRO

Los cerdos miniatura pertenecen al Family Pig Project, un proyecto científico a largo plazo que asigna cerdos a familias humanas donde se crían de manera muy similar a un perro. Esto brinda una oportunidad única para comparar cómo se comportan y comunican con los humanos las especies.

Los animales entraron a una habitación donde estaban o bien solos con el tutor, solos con una recompensa comestible escondida por una de las investigadoras o con ambos, con el tutor y la comida escondida.

La recompensa era inalcanzable para el animal, pero alcanzable para el tutor, apunta Attila Andics, del Neuroethology of Communication Lab. “Esperábamos un aumento de los comportamientos comunicativos referenciales cuando tanto el tutor como la recompensa estaban presentes, lo que significaría que el animal estaba tratando de dirigir la atención del humano a la ubicación de la comida”, recuerda.

“Descubrimos que cuando los cerdos y los perros estaban solos con los tutores les prestaban la misma atención. Sin embargo, cuando la investigadora escondía la comida, solo los perros trataban de señalar a sus tutores dónde estaba. Los cerdos, por el contrario, intentaban encontrar la manera de alcanzar la recompensa por sí mismos”, resalta.

Para Pérez Fraga, este estudio muestra que dirigir la atención humana a lugares interesantes puede no ser algo que todos los animales domésticos sean capaces de hacer. “Sugerimos que los cerdos quizás carezcan de ciertas características que son cruciales para que se desarrolle este tipo de comunicación”, insiste.

“Aunque sabemos que los perros son especialmente hábiles a la hora de comunicarse con los humanos, otros animales como caballos, gatos e incluso canguros puede comunicarse con nosotros de manera referencial y todos ellos dependen en gran medida de la comunicación visual cuando interactúan con sus congéneres. Los cerdos, por el contrario, no”, concluye.

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