SÁBADO, 18 de julio 2026

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MASCOTAS

Publican una guía sobre los golpes de calor en perros: ¿Cómo actuar ante una emergencia?

La guía elaborada por Clínicas MiVet detalla que existen ciertos factores que aumentan el riesgo y recuerda la importancia de identificarlos para prevenir esta emergencia veterinaria

Desde MiVet subrayan que la prevención es fundamental para reducir el riesgo de golpe de calor en perros.
Desde MiVet subrayan que la prevención es fundamental para reducir el riesgo de golpe de calor en perros.

Publican una guía sobre los golpes de calor en perros: ¿Cómo actuar ante una emergencia?

La guía elaborada por Clínicas MiVet detalla que existen ciertos factores que aumentan el riesgo y recuerda la importancia de identificarlos para prevenir esta emergencia veterinaria

Redacción - 06-06-2026 - 10:00 H - min.

Con la reciente llegada del calor y el aumento de las temperaturas en España, el riesgo para las mascotas, especialmente para los perros, se incrementa notablemente. Las altas temperaturas, la humedad, la exposición directa al sol y el ejercicio intenso en días calurosos pueden desencadenar un golpe de calor, una condición grave que puede poner en riesgo la vida del animal si no se actúa con rapidez.

Ante cualquier sospecha, desde Clínicas MiVet han elaborado una guía —para la que han contado como fuente, entre otras, con el Manual Veterinario de Merck (MSD Animal Health)—, en la que recomiendan comenzar a refrescar al animal de forma segura y acudir cuanto antes a una clínica veterinaria para que un profesional valore su estado. En este sentido, explican qué es un golpe de calor, cuáles son sus síntomas, cómo actuar ante una emergencia y qué medidas pueden ayudar a evitarlo.

El golpe de calor en perros, también conocido como hipertermia, es una elevación anormal de la temperatura corporal, generalmente superior a 40-41 °C, causada por una exposición prolongada al calor y a condiciones de ventilación inadecuadas. A diferencia de los humanos, los perros no sudan para regular su temperatura. Su principal mecanismo para regularla es el jadeo, que en condiciones extremas puede resultar insuficiente. Cuando el cuerpo del perro no puede disipar el exceso de calor, se produce una alteración de sus funciones fisiológicas que puede derivar en daños neurológicos, fallo multiorgánico e incluso la muerte.

Aunque cualquier animal puede sufrir un golpe de calor, desde MiVet señalan que existen ciertos factores que aumentan el riesgo y recuerdan la importancia de identificarlos para prevenir esta emergencia veterinaria. Entre los animales más vulnerables se encuentran los perros braquicéfalos, como bulldogs, carlinos o bóxers, ya que tienen más dificultad para respirar y disipar el calor debido a su anatomía. También presentan más riesgo los perros mayores y los cachorros, puesto que pueden regular peor su temperatura corporal. Asimismo, los perros con sobrepeso, enfermedades respiratorias, cardíacas u otras condiciones previas pueden tener más dificultades para tolerar el calor.

Desde MiVet también advierten que los perros con pelaje denso o muy abundante pueden verse especialmente afectados, sobre todo si realizan actividad física en días calurosos o húmedos. Otro de los factores de riesgo es dejar a las mascotas solas en coches, balcones o espacios mal ventilados, sin acceso a agua fresca o zonas con sombra. Además, el ejercicio intenso durante las horas de más calor también puede favorecer la aparición de un golpe de calor.

SÍNTOMAS DE UN GOLPE DE CALOR EN PERROS

Los síntomas del golpe de calor en perros pueden variar en intensidad, aunque todos indican una situación que requiere atención veterinaria urgente. Uno de los primeros signos es el jadeo excesivo y agitado. El perro jadea sin descanso en un intento de bajar su temperatura y su respiración se vuelve cada vez más rápida y dificultosa. Otro síntoma es la lengua muy roja o azulada. Un cambio de color en la lengua o en las encías puede indicar problemas circulatorios y falta de oxigenación, lo que puede poner en riesgo órganos vitales.

La salivación excesiva y espesa también es una respuesta al sobrecalentamiento. Si no se revierte, puede provocar una deshidratación grave. Además, pueden aparecer vómitos o diarrea, síntomas que reflejan un mal funcionamiento del sistema digestivo causado por la hipertermia y que pueden agravar la pérdida de líquidos y electrolitos. El perro también puede mostrar debilidad o tambaleo. La desorientación, las caídas o la incapacidad para levantarse pueden ser signos de afección neurológica y agotamiento extremo.

En los casos más severos, la elevada temperatura puede afectar al sistema nervioso y provocar convulsiones, un claro indicador de urgencia veterinaria. La pérdida de conciencia constituye una situación crítica y requiere atención inmediata, ya que la vida del animal puede correr grave peligro.

TRATAMIENTO PARA UN GOLPE DE CALOR EN PERROS

Desde MiVet recuerdan que el tratamiento del golpe de calor debe ser rápido y progresivo, evitando cambios bruscos de temperatura que puedan causar un shock. Ante una sospecha de golpe de calor, recomiendan trasladar al perro a un lugar fresco y ventilado y humedecer el cuerpo del animal con agua fría, nunca helada, especialmente en zonas como el abdomen, el cuello y las patas.

Para favorecer la pérdida de calor, desde MiVet señalan que pueden utilizarse ventiladores o aire acondicionado. Asimismo, recomiendan ofrecer agua al animal, aunque sin obligarle a beber. En caso de poder medir la temperatura corporal y esta superar los 40 °C, recuerdan que se trata de una emergencia veterinaria.

Además, insisten en la importancia de acudir inmediatamente a la clínica veterinaria más cercana, aunque el animal parezca haberse recuperado. Una vez en la clínica, el tratamiento puede incluir terapia intravenosa, control de la temperatura y monitorización de las funciones vitales. La recuperación dependerá del tiempo de exposición al calor y de la rapidez con la que se haya actuado.

¿CÓMO EVITAR UN GOLPE DE CALOR EN PERROS?

Desde MiVet subrayan que la prevención es fundamental para reducir el riesgo de golpe de calor en perros. Entre las principales recomendaciones destaca evitar los paseos en las horas centrales del día y realizarlos preferiblemente al amanecer o al anochecer, cuando la temperatura es más baja. Además, recuerdan que, si el perro pertenece a un grupo de riesgo, como braquicéfalos o animales mayores, es importante extremar las precauciones en días calurosos.

También aconsejan comprobar la temperatura del suelo antes de salir a pasear, ya que el asfalto, el pavimento o la arena pueden alcanzar temperaturas muy elevadas y provocar quemaduras en las almohadillas, además de aumentar el riesgo de golpe de calor. Antes de caminar, desde MiVet recomiendan apoyar la mano sobre la superficie durante unos segundos. Si quema o resulta incómoda, aconsejan esperar o buscar una zona con sombra.

Asimismo, recuerdan que nunca debe dejarse a un perro dentro del coche, aunque solo sea durante unos minutos, ya que el interior del vehículo puede alcanzar los 50 °C en poco tiempo. Otra de las recomendaciones es proporcionar al animal sombra y agua fresca de manera constante. En caso de disponer de patio o terraza, desde MiVet señalan que colocar una pequeña piscina puede ayudar a que el perro se refresque durante los días más calurosos.

Por otro lado, recomiendan adaptar el ejercicio físico al clima, ya que el golpe de calor puede producirse durante juegos, carreras o paseos largos en días calurosos o húmedos, incluso aunque el animal no esté expuesto directamente al sol. En este sentido, aconsejan reducir la intensidad y la duración de la actividad física, evitar esfuerzos en las horas centrales del día y realizar pausas frecuentes en zonas frescas.

Desde MiVet también destacan la utilidad de las alfombrillas refrigerantes, ventiladores y otros accesorios refrescantes para mascotas. En cuanto al cuidado del manto, recomiendan mantener el pelo bien cepillado para eliminar pelo muerto y favorecer la ventilación. Además, aconsejan consultar con un veterinario o peluquero canino antes de cortar el pelo, ya que en algunas razas el manto ayuda a proteger la piel y regular la temperatura corporal.

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