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MASCOTAS

Los propietarios ignoran los riesgos de la comida cruda

Tan solo 3 de los 16.475 hogares encuestados en un estudio, que proporciona habitualmente comida cruda a sus animales de compañía, se han mostrado conocedores de los peligros que esta entraña

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Los propietarios ignoran los riesgos de la comida cruda

Tan solo 3 de los 16.475 hogares encuestados en un estudio, que proporciona habitualmente comida cruda a sus animales de compañía, se han mostrado conocedores de los peligros que esta entraña

Jorge Jiménez - 06-09-2019 - 15:21 H

Una extensa encuesta internacional realizada por la Facultad de Medicina Veterinaria de la Universidad de Helsinki indica que los dueños de mascotas no consideran que los alimentos crudos aumenten “notablemente” el riesgo de infección en su hogar. En la encuesta, tan solo 3 hogares consideraron que la comida cruda para animales de compañía podría entrañar ciertos riesgos.

La seguridad del alimento crudo para mascotas ha sido cuestionada en multitud de ocasiones y, de hecho, se encuentra actualmente en el foco del debate, aunque, según señalan desde la Universidad de Helsinki, hasta ahora no se han reportado brotes de alguna enfermedad en humanos causada por alimentos crudos para mascotas.

Pero numerosos expertos en nutrición animal, entre ellos el veterinario Roberto Elices, profesor de Nutrición Animal de la Facultad de Veterinaria de la Universidad Complutense de Madrid (UCM), ha llegado a calificar la comida cruda como “una barbaridad” tanto por su “elevadísima” carga microbiana, como por las enfermedades que pueden llegar a transmitir al ser humano o a otros animales.

 

 

En este sentido, la encuesta de la universidad finlandesa ha investigado qué percepción tienen los propietarios sobre los patógenos transmitidos por los alimentos crudos con que alimentan a sus animales de compañía.

Un total de 16,475 hogares de 81 países respondieron a la encuesta. De estos, solo 39 hogares (0.24%) informaron haber sido contaminados por alimentos para mascotas, y también pudieron nombrar el patógeno. Los agentes patógenos más comunes reportados fueron campylobacteria seguido de salmonela, además de los cuales hubo casos de Escherichia coli, Clostridium, Toxoplasma y una sola infección por Yersinia.

Sin embargo, en estos casos de infección, solo se analizaron muestras del alimento para mascotas en 3 de los casos, en los que se identificó el mismo patógeno en el alimento que en las muestras obtenidas de las personas infectadas. Además de los 39 hogares mencionados anteriormente, 24 hogares (0,15%) informaron de una contaminación por alimentos para mascotas sin poder nombrar el patógeno en cuestión.

LOS AFECTADOS TIENEN 40 AÑOS DE MEDIA

En total, el 99.6% de los hogares que alimentan a sus mascotas con alimentos no informaron de contaminación alguna por patógenos procedentes de la comida cruda. Por otro lado, los propietarios que alimentaron a sus animales con comida cruda lo hicieron durante un periodo medio de 5,5 años.

La edad media de las personas afectadas fue de 40,1 años. De los 39 hogares en que se detectaron infecciones, en 4 de ellos los individuos infectados eran niños de entre 2 y 6 años de edad, mientras que en 2 hogares los infectados eran individuos inmunocomprometidos (cáncer y enfermedad de Crohn). Sin embargo, una cuarta parte de estos hogares tenían niños entre dos y seis años de edad, mientras que el 15% tenían individuos inmunocomprometidos.

“Fue sorprendente encontrar que los análisis estadísticos identificaron menos infecciones en los hogares en los que más del 50% de la dieta de las mascotas consiste en alimentos crudos. Además, alimentar a las mascotas con salmón o pavo crudo se asoció con un menor número de infecciones”, aseguró la investigadora Johanna Anturaniemi de la Facultad de Medicina Veterinaria.

Solo se encontró una correlación positiva con la infección en relación con los niños entre dos y seis años que viven en el hogar, a pesar de que la mayoría de las personas infectadas (90%) eran adultos.

“Esto plantea la cuestión de si los patógenos podrían haber sido transmitidos por niños desde el exterior, guarderías u otros espacios públicos, incluso si se suponía que los alimentos para mascotas eran la fuente de infección”, apunta Anturaniemi.

Según los investigadores, el papel de otros factores en las infecciones no se pudo evaluar con más detalle dentro de los límites de este estudio, por lo que se necesita más investigación.

Por otro lado, se pueden encontrar informes de brotes de patógenos relacionados con golosinas para mascotas y alimentos secos en todo el mundo.

El grupo de investigación Dogrisk planea llevar a cabo un estudio comparativo de seguimiento en el que las infecciones transmitidas por los alimentos para mascotas deben investigarse en hogares que usan tanto alimentos crudos como secos.

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