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MASCOTAS

Los perros tienen personalidad y cambia con el tiempo

Un equipo de psicólogos ha realizado el estudio de personalidad de perros más grande hasta la fecha, y ha descubierto que la personalidad de estos animales puede cambiar

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Los perros tienen personalidad y cambia con el tiempo

Un equipo de psicólogos ha realizado el estudio de personalidad de perros más grande hasta la fecha, y ha descubierto que la personalidad de estos animales puede cambiar

Francisco Ramón López - 26-02-2019 - 17:58 H

Un grupo de psicólogos de la Universidad Estatal de Michigan han realizado el que consideran como el estudio sobre personalidad de los perros más ambicioso hasta la fecha, en el que han entrevistado a 1.600 dueños de perros de 50 razas diferentes. El cuestionario incluía preguntas sobre el historial de comportamiento de los perros así como de la personalidad de los propios dueños.

En la investigación, publicada en la revista científica ‘Journal of Research in Personality’, han contado con animales de todas las edades, desde cachorros con pocos meses de vida a perros de 15 años. La distribución por sexos fue del 50%.

“Cuando los humanos se enfrentan a grandes cambios en su vida sus rasgos de personalidad pueden cambiar. Nosotros hemos descubierto que esto también pasa con los perros, y a un nivel mucho más grande de lo que se pensaba”, explica el profesor de psicología en la Universidad Estatal de Michigan y jefe de la investigación, Wililiam Chopik.

Y es que este estudio sostiene que los perros, como las personas, tienen estados de ánimo y rasgos de personalidad que moldean su forma de comportarse y sus reacciones ante ciertas situaciones.

De hecho, Chopik indica que lo que esperaban encontrarse en su investigación es que la personalidad de los perros sería relativamente estable, debido a que la rutina de los perros sufre pocos cambios, a diferencia del “salvaje estilo de vida” de los humanos, sometido a cambios constantes.

“Al final nos encontramos con que había similitudes entre los perros y sus dueños, como pueden ser el momento preferido para hacer ejercicio o incluso las situaciones vitales que podían provocar que se mostraran más agresivos con otros animales”, desarrolla.

Asimismo, el investigador y su equipo descubrieron que las personalidades de los perros pueden predecir factores como la cercanía que sienten respecto a sus dueños, la propensión a morder o incluso la tendencia a sufrir enfermedades crónicas.

LA EDAD AFECTA AL ENTRENAMIENTO

El estudio, explica el psicólogo, ha encontrado correlaciones en tres grandes áreas: edad, similitud de la personalidad entre perros y humanos, e influencia de la personalidad del perro en la calidad de la relación con su dueño.

Así, el estudio refleja que los perros viejos son más difíciles de entrenar, y señala como el punto en que la obediencia alcanza su punto álgido en los seis años, cuando la excitación de su etapa de cachorro desaparece pero aún no tiene costumbres demasiado implantadas. Eso sí, su tendencia al miedo y la ansiedad no varía con el tiempo, según los datos recogidos.

Asimismo, el estudio refleja que la personalidad de los dueños influye en cómo ven a sus mascotas. Por ejemplo, Chopik explica que los dueños más extrovertidos tendían a puntuar a sus perros como más nerviosos y activos, mientras que los dueños con emociones negativas las traspasaban a sus animales, por lo que los consideraban más miedosos y menos obedientes.

En la misma línea, el estudio apunta que los dueños que se sentían más satisfechos con su relación con sus perros reportaron que éstos eran más receptivos al entrenamiento. “La agresividad y la ansiedad del animal no importan tanto como tener una relación feliz y sana con la mascota”, incide el psicólogo.

Las clases de obediencia son otro factor importante, pues el estudio encuentra una correlación entre el hecho de que un perro haya participado en este tipo de actividades y una mayor puntuación en rasgos de personalidad positivos a lo largo de su vida.

Para Chopik, este estudio demuestra que la personalidad de un perro no viene absolutamente marcada de nacimiento, sino que se puede moldear. “Supongamos que adoptas a un perro de un refugio. Es probable que algunos de sus rasgos estén ligados a la biología y sea difícil cambiarlos, pero al cambiar su entorno por otro en el que es amado, sale a pasear y hace cosas divertidas el perro comenzará a sentirse más relajado y mostrará otros rasgos de personalidad como la tranquilidad y la sociabilidad”, apunta.

Ahora el psicólogo quiere encontrar los mecanismos que llevan a los perros a comportarse de una determinada manera y que les permiten cambiar sus rasgos de personalidad a lo largo de su vida.

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