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MASCOTAS

Lanzan una guía para el diagnóstico de la peritonitis infecciosa felina

Un grupo de expertos ha elaborado una guía con las pautas de diagnóstico que se deben aplicar a la peritonitis infecciosa felina, causada por el coronavirus felino

Lanzan la guía 2022 de Pautas para el diagnóstico de peritonitis infecciosa felina.
Lanzan la guía 2022 de Pautas para el diagnóstico de peritonitis infecciosa felina.

Lanzan una guía para el diagnóstico de la peritonitis infecciosa felina

Un grupo de expertos ha elaborado una guía con las pautas de diagnóstico que se deben aplicar a la peritonitis infecciosa felina, causada por el coronavirus felino

Redacción - 25-08-2022 - 09:49 H - min.

La mayoría de los veterinarios reconocen que el gato que presenta derrame torácico o abdominal posiblemente tenga peritonitis infecciosa felina (PIF), causada por el coronavirus felino.

Sin embargo, ¿qué pasa con aquellos gatos que solo presentan uveítis, convulsiones o signos inespecíficos? El diagnóstico de PIF en estos casos se vuelve mucho más complicado y puede ser frustrante.

Para mejorar esto, la Asociación Americana de Veterinarios Felinos (AAFP) y la fundación Everycat han lanzado la guía 2022 de Pautas para el diagnóstico de peritonitis infecciosa felina.

Los autores explican que, por lo general, no hay una sola prueba de laboratorio o signo clínico que diagnostique definitivamente la enfermedad. “Para la mayoría de los casos, la base de datos mínima consta de bioquímica sérica, hemograma completo y análisis de orina, junto con pruebas de retrovirus felinos”, apuntan.

Sin embargo, los resultados de estas pruebas pueden no ser útiles en el caso de PIF. “Uno de los factores que hace que PIF sea único es que realizar un análisis en muestras de sangre no es útil en la mayoría de los casos, ya que el virus generalmente está presente solo en cantidades bajas en la sangre y, a menudo, no es detectable”, recuerdan.

Esta característica, señalan, requiere que el veterinario vaya más allá. En ese momento tendrá que decidir qué muestras tendrá que tomar, como efusión, tejido (p. ej., obtenido mediante aspiración con aguja fina o biopsia Tru-cut), líquido cefalorraquídeo, humor acuoso o suero…

Además, las diversas pruebas de diagnóstico que ofrecen los laboratorios de referencia pueden diferir, por lo que una PCR puede no ser la misma que otra realizada en un laboratorio diferente.

“Si bien los ensayos de PCR finalmente identifican cantidades muy pequeñas del virus asociado con PIF, cada ensayo está diseñado para identificar una determinada mutación. Si esa mutación específica no está presente en ese virus asociado a PIF en particular, la prueba es un falso negativo. Este es un desafío cuando se trata de un virus que es propenso a mutaciones cada vez que se replica”, afirman.

Otra complicación adicional para comprender la PIF es que, si bien se sabe que el coronavirus felino muta, esto no significa necesariamente que el virus mutado cause la PIF. “Otros factores son fundamentales, en particular, el virus mutado cambia el tropismo celular y es capaz de replicarse de manera eficiente, multiplicándose en monocitos y macrófagos, lo que permite una rápida propagación sistémica por todo el cuerpo”, añaden.

A esto le sigue la activación de monocitos/macrófagos infectados con coronavirus felino asociado a PIF, lo que conduce a una producción pronunciada de citocinas y activación del sistema inmunitario. Sin embargo, la carga viral resultante aún puede ser indetectable con los ensayos actuales.

Por todo esto, en las Pautas para el diagnóstico de peritonitis infecciosa felina de AAFP/EveryCat de 2022 se proporciona una guía de gran utilidad para los veterinarios que se tengan que enfrentar a las variadas presentaciones clínicas de la PIF y las idiosincrasias de las pruebas de diagnóstico disponibles.

“Si bien el estándar de oro de una sola prueba de diagnóstico sigue siendo difícil de alcanzar, estas pautas ofrecen los mejores medios disponibles actualmente para diagnosticar la PIF en sus pacientes”, concluyen.

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