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MASCOTAS

La sequedad del frío puede agrietar las almohadillas de los perros

Los expertos indican que con la llegada de un frío más intenso, las almohadillas de los perros pueden resecarse y agrietarse debido a la sequedad de las bajas temperaturas, y por tanto, ser un foco de posibles infecciones de no tratarse a tiempo

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La sequedad del frío puede agrietar las almohadillas de los perros

Los expertos indican que con la llegada de un frío más intenso, las almohadillas de los perros pueden resecarse y agrietarse debido a la sequedad de las bajas temperaturas, y por tanto, ser un foco de posibles infecciones de no tratarse a tiempo

Javier López Villajos - 26-12-2018 - 11:30 H

La sequedad propia de las bajas temperaturas que trae consigo el invierno predispone a que las almohadillas de los perros se agrieten, exponiéndolas a infecciones si no se cuidan debidamente.

Los profesionales de la clínica veterinaria Alcazaba explican que las almohadillas de los perros están hechas de un tejido duro y resistente dado el permanente contacto que tienen con el suelo. Pese a ello, la erosión por el desgaste que ocasiona el hecho de caminar, junto a la sequedad propia de las bajas temperaturas, puede hacer que las almohadillas se resequen y agrieten, pudiendo ser foco de infecciones secundarias.

POSIBLES RIESGOS

De no estar bien cuidadas, o en este caso, hidratadas, los expertos advierten que las almohadillas pueden perder la elasticidad con la que amortiguan los golpes que sufren al caminar, aumentando de esta manera la probabilidad de que aparezcan heridas y abscesos de pus debido a la introducción de un cuerpo extraño, además del riesgo que existe de un posible contagio por hongos.

Todas estas afecciones, según los profesionales, resultan muy dolorosas para el animal, aunque éste no lo manifieste, puesto que en dicha zona hay muchas terminaciones nerviosas.

CONSEJOS BÁSICOS

Una de las mejores formas de evitar todos los problemas mencionados anteriormente es endurecer las almohadillas, opción que pasa por un ejercicio físico rutinario que hace a las almohadillas más resistentes frente a los agentes externos, según los expertos del Hospital Veterinario San Vicente, quienes también aconsejan el uso de productos veterinarios, tipo crema o ungüento, para hidratarlas.

Si aun así aparecieran grietas por el roce o la sequedad, los profesionales instan a tratarlas lo antes posible, manteniendo la zona lo más limpia posible, para evitar posibles infecciones sin recurrir al corte de pelo en la zona, ya que esto les protege del frío del suelo.

Por último, los expertos de la clínica veterinaria Ciudad de los Ángeles recuerdan que hay que vigilar el estado de las almohadillas tras un paseo, ya que pueden haberse clavado diferentes cuerpos extraños, como espigas, que se deben extraer para evitar mayores complicaciones, además de lavar con agua y jabón las patas de los perros con el fin de que no haya restos de barro, arena y otro tipo de suciedad que con el tiempo se endurezca, produciendo molestias entre sus dedos a la hora de caminar.

Esta información es meramente orientativa, en Animal’s Health, le recordamos que, ante cualquier duda, lo mejor es que lleve a su mascota al veterinario. 

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