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MASCOTAS

La peritonitis infecciosa felina, una amenaza procedente de la calle

Los expertos señalan que es habitual que los gatos que salen a la calle estén más expuestos a entrar en contacto, por inhalación o por ingesta, con un virus que está presente en las heces y en aquellas superficies que éstas contaminan

La peritonitis infecciosa felina, una amenaza procedente de la calle

La peritonitis infecciosa felina, una amenaza procedente de la calle

Los expertos señalan que es habitual que los gatos que salen a la calle estén más expuestos a entrar en contacto, por inhalación o por ingesta, con un virus que está presente en las heces y en aquellas superficies que éstas contaminan

Javier López Villajos - 24-10-2018 - 12:15 H

Los profesionales de la clínica veterinaria explican que “el virus que causa la peritonitis infecciosa felina (PIF por sus siglas) es un coronavirus que produce en los gatos un cuadro clínico con diversas manifestaciones”, detallando que dicho virus se elimina por las secreciones nasales y por las heces.

La infección, señalan los expertos, se produce cuando el gato entra en contacto por ingesta o por inhalación con el virus, dándose una mayor probabilidad de casos en gatos menores de 5 años de edad.

SINTOMATOLOGÍA

Apuntando que la enfermedad tiene un periodo de incubación variable, los veterinarios consideran que existen dos signos clínicos que evidencian el contagio del virus en los gatos. Uno se basa en una hinchazón de tórax y el abdomen por acumulación de líquido, algo que provoca en el animal alteraciones respiratorias mientras que el otro se caracteriza por la presencia de lesiones inflamatorias y necrosis en diferentes órganos.

Pudiéndose dar a la vez, estos signos manifiestan fiebre, inapetencia, pérdida de peso y letargia en los gatos, según detallan los profesionales.

DIAGNÓSTICO

El diagnóstico de esta enfermedad pasa por la realización de diferentes pruebas como la extracción de líquido procedente del tórax o el abdomen junto con una analítica de sangre que mida el número de anticuerpos y el nivel de leucocitos, además de radiografías de control para asegurarse de qué no hay más órganos comprometidos por la infección, según los profesionales del Hospital Clínico Veterinario Cruz Cubierta.

El tratamiento paliativo que recomiendan los expertos parte de una dieta altamente nutritiva donde no deben faltar vitaminas y minerales, aparte de la administración de fármacos que el veterinario crea conveniente recetar.

Con todo, los profesionales advierten de que la PIF es la causa de muerte más frecuente en gatos por enfermedad infecciosa, además de poder hacerse crónica. Sin embargo, los expertos defienden que puede evitarse vacunando al gato y manteniendo un control higiénico de los accesorios del animal y también limitando sus salidas al exterior para que no entre en contacto con otros ejemplares infectados por el virus.

Esta información es meramente orientativa. En Animal’s Health, le recordamos que, ante cualquier duda, lo mejor es que lleve a su mascota al veterinario.

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