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MIÉ, 20/5/2026

MASCOTAS

Los gatos domésticos con acceso al exterior pueden presentar un riesgo de enfermedad equivalente al de los gatos asilvestrados

Una revisión de 604 estudios que abarcan a más de 174.000 gatos en 88 países ha mostrado un riesgo de portar enfermedades infecciosas en gatos domésticos con acceso al exterior superior al esperado

Los gatos matan a más de 2.000 especies de animales silvestres en todo el mundo, siendo los pequeños mamíferos algunas de sus presas más frecuentes.
Los gatos matan a más de 2.000 especies de animales silvestres en todo el mundo, siendo los pequeños mamíferos algunas de sus presas más frecuentes.

Los gatos domésticos con acceso al exterior pueden presentar un riesgo de enfermedad equivalente al de los gatos asilvestrados

Una revisión de 604 estudios que abarcan a más de 174.000 gatos en 88 países ha mostrado un riesgo de portar enfermedades infecciosas en gatos domésticos con acceso al exterior superior al esperado

Redacción - 30-04-2026 - 08:00 H - min.

Un nuevo estudio dirigido por investigadores de la Universidad de Columbia Británica ha descubierto que los gatos domésticos a los que se les permite deambular al aire libre sin supervisión portan enfermedades infecciosas a tasas comparables a las de los gatos salvajes, incluso cuando reciben atención veterinaria, alimentación regular y refugio.

La revisión, publicada antes de su impresión en PLOS Pathogens, analizó datos de 604 estudios que abarcan a más de 174.000 gatos en 88 países. Los investigadores identificaron 124 especies de patógenos, de las cuales casi 100 pueden infectar a los humanos.

“Esperábamos que los gatos que viven al aire libre tuvieran un mayor riesgo de contraer enfermedades que los gatos domésticos, ya que el abanico de enfermedades a las que están expuestos es mucho menor”, ha declarado Amy Wilson, autora principal del estudio, profesora adjunta del departamento de ciencias forestales y de la conservación de la UBC y veterinaria en ejercicio.

“Pero nos sorprendió que los gatos domésticos con acceso al exterior presentaran un riesgo de infección general comparable al de los gatos salvajes”, ha afirmado.

Los hallazgos cuestionan la creencia generalizada en salud pública de que los gatos silvestres y callejeros son la principal fuente de transmisión de enfermedades. En este punto, recuerdan que muchos gatos domésticos deambulan libremente, creando un posible vínculo entre los patógenos de la fauna silvestre y los humanos.

Entre los patógenos se incluyen agentes bien conocidos como Toxoplasma gondii, lombrices intestinales, Bartonella (la bacteria causante de la enfermedad por arañazo de gato) y Leptospira.

Se ha documentado que los gatos matan a más de 2.000 especies de animales silvestres en todo el mundo, siendo los pequeños mamíferos —portadores comunes de enfermedades— algunas de sus presas más frecuentes. Dado que los propietarios solo ven alrededor del 20% de los animales silvestres que matan sus gatos, a menudo desconocen la cantidad y los tipos de animales con los que su mascota ha interactuado.

“Los gatos silvestres son portadores de la mayor diversidad de patógenos, pero los planes de salud pública que se centran únicamente en ellos no abordan una gran parte del problema”, ha afirmado Wilson, y añade que los datos de las encuestas sugieren que muchos titulares de gatos se sienten poco informados sobre las enfermedades que pueden contraer de sus animales de compañía y cómo el estilo de vida de su mascota puede afectar a ese riesgo.

EL ACCESO SUPERVISADO AL EXTERIOR PUEDE REDUCIR EL RIESGO

Los investigadores afirman que existen maneras de reducir la exposición. El acceso supervisado al exterior mediante patios cerrados, cercas para gatos o paseos con arnés pueden enriquecer el entorno a la vez que limitan el contacto con la fauna silvestre y otros animales.

“Estas opciones reducen considerablemente el riesgo, ya que estos gatos tienen pocas probabilidades de interactuar con animales salvajes u otros gatos callejeros”, ha subrayado Wilson.

“Las vacunas y la desparasitación por sí solas no son suficientes, puesto que no combaten muchos patógenos potenciales”, ha aseverado. El estudio también señala que cuando los gatos infectados defecan en áreas públicas, el riesgo se extiende más allá de los propietarios.

Wilson añade que los perros que deambulan libremente fueron comunes en el pasado, pero ahora están ampliamente restringidos por razones de bienestar animal y seguridad pública. Afirma que un cambio similar es necesario para los gatos, dada la creciente evidencia de riesgos para la salud pública.

“El acceso al exterior sin supervisión no es esencial para el bienestar de los felinos ni para el vínculo entre humanos y animales. Si mejoramos la forma en que gestionamos a nuestros gatos, podremos protegerlos, a la fauna silvestre y a las personas”, ha incidido.

Entre los coautores del estudio se encuentran Peter Marra, decano y profesor de la Universidad de Georgetown; David Lapen, científico investigador de Agricultura y Agroalimentación de Canadá; y Scott Wilson, científico investigador de Medio Ambiente y Cambio Climático de Canadá y profesor adjunto de la UBC.

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