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MASCOTAS

Los etólogos veterinarios españoles abordan las vocalizaciones excesivas en gatos: Un desafío para la convivencia

Desde el Grupo de Especialidad en Medicina del Comportamiento Animal de Avepa han compartido un artículo tratando sobre las vocalizaciones excesivas en gatos

El maullido forma parte del repertorio de comunicación auditiva felina y es utilizado por los gatos para expresar una amplia variedad de necesidades y emociones.
El maullido forma parte del repertorio de comunicación auditiva felina y es utilizado por los gatos para expresar una amplia variedad de necesidades y emociones.

Los etólogos veterinarios españoles abordan las vocalizaciones excesivas en gatos: Un desafío para la convivencia

Desde el Grupo de Especialidad en Medicina del Comportamiento Animal de Avepa han compartido un artículo tratando sobre las vocalizaciones excesivas en gatos

Álvaro Vélez - 05-05-2025 - 12:35 H - min.

El Grupo de Medicina del Comportamiento (Gemca) de la Asociación de Veterinarios Españoles Especialistas en Pequeños Animales (Avepa) ha publicado un artículo publicado por la veterinaria experta Rosario Galtier Vallejo en el que explica el desafío para la convivencia de las vocalizaciones excesivas en gatos.

En el artículo señalan que el maullido forma parte del repertorio de comunicación auditiva felina y es utilizado por los gatos para expresar una amplia variedad de necesidades y emociones. Sin embargo, llama la atención que los gatos utilizan los maullidos casi exclusivamente en la comunicación con personas, mientras que en las interacciones entre gatos suelen ser menos frecuentes.

“En la convivencia diaria es frecuente ver que los gatos utilizan el maullido para iniciar contacto con las personas, reclamando atención, juego e incluso comida. Además, la obtención de dichos recursos facilita el refuerzo de la conducta”, destaca la veterinaria en su artículo.

Galtier también indica que “en ocasiones, las vocalizaciones se vuelven excesivas, llegando a convertirse en un problema para los tutores, tanto por las propias molestias para la familia como por las quejas de los vecinos. De hecho, el problema de vocalizaciones excesivas es uno de los motivos de consulta más frecuentes en las consultas de medicina del comportamiento”.

CAUSAS DE VOCALIZACIONES EXCESIVAS

"Las vocalizaciones excesivas pueden ser atribuidas a una variedad de factores que incluyen desde la conducta natural en épocas de celo, déficit de enriquecimiento ambiental, episodios de estrés o problemas médicos", explica la veterinaria.

La comunicación entre gatos, ya que, durante el celo, las hembras presentan un aumento en las vocalizaciones, que en algunos casos puede llegar a ser muy intenso.

Las necesidades básicas no cubiertas, debido a que los gatos pueden vocalizar en exceso cuando tienen hambre o si su caja de arena no está suficientemente limpia. Además, la falta de enriquecimiento ambiental puede conducir a un comportamiento de búsqueda de atención hacia los tutores, que tienden a reforzar la conducta respondiendo a la demanda del gato.

Cuadros de ansiedad o estrés, puesto que los gatos pueden reaccionar con vocalizaciones a cambios en su entorno, como la llegada de un nuevo miembro de la familia o la mudanza a una nueva casa.

Asimismo, la presencia de dolor, hipertensión, alteraciones metabólicas (como insuficiencia renal crónica o insuficiencia hepática), patologías endocrinopatías (como hipertiroidismo o diabetes mellitus), alteraciones del sistema nervioso central o déficits sensoriales también pueden causar un aumento en las vocalizaciones de los gatos.

DIAGNÓSTICO DE LOS PROBLEMAS DE VOCALIZACIONES EXCESIVAS

"La identificación de la causa subyacente de las vocalizaciones excesivas en gatos es un paso crucial para un manejo y tratamiento efectivos. Un diagnóstico diferencial exhaustivo ayuda a discernir entre las diversas razones que pueden provocar un aumento en las vocalizaciones", puntualiza Galtier en su artículo.

"Según las causas relacionadas con la aparición de un problema de vocalización excesiva, de forma general puede establecerse el siguiente listado de diagnóstico diferencial: con vocalizaciones instrumentales o de demanda de atención, relacionadas con la conducta reproductiva, asociadas a una respuesta de estrés, al síndrome de hiperestesia felina, al síndrome de disfunción cognitiva y a otras patologías médicas", destaca.

Dada la posible influencia de patologías médicas, además de la valoración conductual, ante cualquier caso de vocalización excesiva debemos descartar la presencia de causas orgánicas mediante la realización de una exploración física y neurológica y pruebas complementarias como hemograma, perfil bioquímico, medición de hormonas tiroideas, urianálisis, medición de la tensión arterial, etc. Además, en algunos casos, también será recomendable realizar pruebas de imagen como radiografías, ecografías, TAC o resonancia magnética.

“Dentro de la valoración conductual, además de la entrevista etológica a los tutores para identificar los posibles desencadenantes del problema, debemos incluir la observación directa del comportamiento”, explica Galtier.

“Por ello, para un buen diagnóstico es indispensable obtener grabaciones del gato en los momentos de los maullidos. Las grabaciones ayudarán al etólogo clínico a detectar características del maullido que a las familias les haya podido pasar desapercibido o que no hayan considerado relevantes”, sentencia.

MANEJO Y TRATAMIENTO DE LOS PROBLEMAS DE VOCALIZACIONES EXCESIVAS

La veterinaria también indica que “aunque el diagnóstico definitivo del problema guiará la toma de decisiones en cuanto a las pautas de tratamiento, el manejo de los problemas de vocalización excesiva debe ser multidimensional, abarcando los aspectos médicos, comportamentales y ambientales”.

"Asimismo, dado el gran impacto que los problemas de vocalización excesiva tienen sobre la familia y la convivencia en casa, la implicación de los tutores es esencial para implementar cualquier estrategia de manejo de manera efectiva", puntualiza.

Dentro de las estrategias más comunes se encuentra el tratamiento médico, debido a que, una vez confirmada la presencia de una patología orgánica, su tratamiento es indispensable para poder reducir las vocalizaciones. Además, en el caso de problemas de vocalizaciones nocturnas, el uso de psicofármacos como benzodiacepinas, trazodona o gabapentina puede ayudar al animal a descansar por las noches.

También, el enriquecimiento ambiental, ya que un ambiente enriquecido que cubra las necesidades etológicas felinas ayudará a disminuir el estrés del animal. El enriquecimiento del entorno debe incluir juegos de búsqueda de alimento, juguetes interactivos que simulen la caza y la instalación de plataformas elevadas y rascadores que faciliten la exploración y la actividad física del gato.

Las pautas básicas de manejo para los tutores. Eliminar cualquier tipo de castigo. El uso de castigos tiende a aumentar la ansiedad y el miedo de los animales, corriendo el riesgo de la aparición de problemas de agresividad. En este sentido, es importante avisar a los tutores que la práctica de recurrir al uso de pistolas de agua para castigar las conductas inadecuadas en gatos está totalmente contraindicada.

Adicionalmente, programas de modificación de conducta, ya que en aquellos casos que el exceso de vocalizaciones esté relacionado con un cuadro de estrés por cambios en el ambiente (llegada de nuevos individuos o cambios de entorno), puede ser necesaria la implementación de un programa de modificación de conducta enfocado en trabajar con el gato.

Estos programas suelen basarse en técnicas de desensibilización, mediante la exposición gradual y controlada del estímulo desencadenante del problema. Esta exposición controlada permitirá al animal adaptarse de forma progresiva a dicho estímulo. Dada la complejidad de estos ejercicios, dichos programas deben realizarse bajo la supervisión de un profesional en modificación de conducta.

Por último, el uso de terapias alternativas para reducir el estrés con el uso de feromonas y suplementos nutricionales puede ser beneficioso en algunos casos.

CONCLUSIONES

Las vocalizaciones excesivas en gatos constituyen un problema complejo y multifacético que puede afectar significativamente la convivencia en el hogar, representando un desafío complejo que requiere un enfoque integral para el diagnóstico y el tratamiento.

“Es fundamental realizar un diagnóstico exhaustivo para identificar cualquier patología subyacente que pueda estar contribuyendo a las vocalizaciones excesivas. Condiciones como el hipertiroidismo, el dolor crónico y los déficits sensoriales deben ser tratadas adecuadamente para mejorar la calidad de vida del gato y reducir las vocalizaciones”, indica la experta.

Además, la experta también señala que la comprensión del comportamiento felino por parte de los tutores y la implementación de estrategias de modificación de conducta, como el refuerzo positivo y la eliminación de castigos, son esenciales. Adicionalmente, proporcionar un entorno enriquecido con juegos interactivos, plataformas elevadas y rascadores ayuda a reducir el estrés y fomentar el bienestar del gato.

La participación activa de la familia, argumenta, “es fundamental para el éxito del tratamiento, así como un seguimiento regular que permita evaluar la eficacia del tratamiento y realizar ajustes según sea necesario”.

“En resumen, un enfoque integral y colaborativo que combine las intervenciones médicas, las estrategias de modificación de conducta y el enriquecimiento ambiental puede mejorar significativamente la calidad de vida de los gatos, de sus tutores y de los vecinos”, concluye.

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