Un reciente estudio ha confirmado que la dieta es un pilar fundamental tanto en perros recién diagnosticados como en aquellos considerados no respondedores a tratamientos previos
Un estudio europeo confirma el papel clave de la dieta en perros con enteropatía crónica
Un reciente estudio ha confirmado que la dieta es un pilar fundamental tanto en perros recién diagnosticados como en aquellos considerados no respondedores a tratamientos previos
Francisco Ramón López -
13-10-2025 - 14:35 H -
min.
Hasta el 30% de las visitas veterinarias en animales de compañía están relacionadas con vómitos o diarrea, y en este terreno la enteropatía crónica ocupa un lugar central. Se trata de un grupo de trastornos gastrointestinales persistentes de origen multifactorial, en los que la alimentación desempeña un papel decisivo.
En este sentido, un reciente estudio multicéntrico europeo, desarrollado en Lisboa, Bolonia y Nantes, ha confirmado que la dieta es un pilar fundamental tanto en perros recién diagnosticados como en aquellos considerados no respondedores a tratamientos previos.
Los animales (104 perros) fueron distribuidos en función de su historial terapéutico y sometidos a un protocolo de transición dietética controlada, con monitorización clínica mediante puntuaciones validadas.
De estos, el 77,9% no se había sometido a una dieta hidrolizada de prueba antes de la derivación y fueron transferidos a una, quedando incluidos en el grupo sin tratamiento previo (CE). De la misma muestra del estudio, el 22,01% fueron clasificados como enteropatía no respondedora (NRE) y comenzaron una nueva dieta.
En los animales que no habían sido sometidos antes a una dieta hidrolizada, cuatro semanas después de la transición dietética (con o sin ajustes médicos concurrentes), la puntuación de consistencia de las heces mejoró en el 95%.
En general, el 90% de los casos de NRE mostraron algún grado de mejoría tras la transición dietética con o sin ajustes concurrentes al tratamiento médico; de ellos, más de dos tercios experimentaron una mejoría clínicamente significativa, mientras que en el 10% restante no se observaron cambios.
“Este estudio enfatiza la importancia de la dieta en el manejo de los casos de CE, no solo como primera estrategia terapéutica, sino también en los casos de NRE. Como intervención terapéutica temprana, la transición a una dieta hidrolizada sin cambios adicionales indujo una mejora significativa en la consistencia de las heces en casi todos los casos de CE sin tratamiento previo”, afirman los autores.
Por su parte, en los casos de NRE, la transición a una dieta alternativa como único cambio terapéutico indujo una mejora notable en más de dos tercios de los casos. “Estos resultados resaltan que el manejo dietético es un componente esencial en el abordaje médico de los casos de CE, ya sea solo o en combinación con tratamientos concurrentes”, concluyen.
En paralelo, la industria de la nutrición animal está reforzando esta estrategia terapéutica. En este sentido, Farmina, en colaboración con la Universidad de Cornell, ha lanzado VetLife Intestinal UltraCare Low Fat, un alimento específicamente diseñado para perros con enteropatía crónica.
Su fórmula baja en grasa busca favorecer la recuperación clínica y la remisión, e incorpora vitaminas y electrolitos para normalizar los niveles de cobalamina y folato. Además, utiliza proteína de pescado hidrolizada como única fuente proteica, lo que reduce el riesgo de reacciones adversas y contribuye a mantener la remisión a largo plazo.
Los especialistas insisten en que el veterinario clínico debe supervisar siempre estos tratamientos para asegurar que la dieta elegida se ajuste a las necesidades específicas de cada paciente.