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MASCOTAS

El síndrome del perro braquicéfalo, una condición a tener en cuenta

Los expertos advierten que ciertas razas de perro sufren esta constitución física que dificulta su respiración. Condición que requiere de una cirugía correctiva realizada a tiempo para evitar complicaciones más graves de salud

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El síndrome del perro braquicéfalo, una condición a tener en cuenta

Los expertos advierten que ciertas razas de perro sufren esta constitución física que dificulta su respiración. Condición que requiere de una cirugía correctiva realizada a tiempo para evitar complicaciones más graves de salud

Javier López Villajos - 19-12-2018 - 13:00 H

Son numerosos los veterinarios que advierten de los riesgos para la salud que conlleva el síndrome del perro braquicéfalo. La Federación Europea de Veterinarios de Animales de Compañía (Fecava por sus siglas) ya abordó esta problemática a través de la publicación de una guía cuyo objetivo es “fomentar entre los criadores de razas de perros braquicéfalos la toma de las medidas pertinentes para garantizar la salud y el bienestar de estos animales”. De esta forma, también se pretende que la adquisición de este tipo de perros durante las próximas navidades sea meditada para que se le realicen los cuidados necesarios. 

Los profesionales del Centro Veterinario Medican explican que el síndrome del perro braquicéfalo (SPB por sus siglas) es una alteración del cráneo de los perros que les otorga una cara y nariz acortadas. Esta condición física suele manifestarse en razas como el Bulldog francés e inglés, el Carlino, el Bóxer, el Shar-Pei o el Shih-Tzu, entre otros muchos.

Es habitual que este tipo de perros sufran problemas respiratorios debido a que tienen los orificios de la nariz más estrechos, cornetes nasales excesivamente desarrollados, el velo del paladar más alargado y grueso, además de una tráquea de diámetro pequeño. De ahí, que uno de sus principales rasgos que caracterizan a estos perros sea el ronquido, dada la dificultad que tienen para respirar, apuntan los expertos de la clínica veterinaria San Jorge.

SÍNTOMAS A VIGILAR

Las dificultades que encuentran este tipo de perros a la hora de respirar desembocan en fatiga, náuseas, vómitos, intolerancia al ejercicio, la estenosis de la nariz y problemas cardiorrespiratorios como la hipertensión o la hipertrofia ventricular derecha.

Por otro lado, estas razas de perro también son propensas al colapso de la laringe, debido al estrés continuado que produce la respiración forzada sobre este órgano, y a los problemas oculares ya que tienen las cuencas de los ojos poco profundas. Esto conlleva una serie de riesgos como que los párpados no repartan bien las lágrimas y por tanto dejen el ojo seco o que el propio ojo se salga de la cuenca tras un tirón del collar o recibiendo un golpe en el cráneo. 

Y es que la dificultad respiratoria que sufren este tipo de perros se hace más evidente en los momentos de excitación e incluso cuando el animal está dormido, advierten los veterinarios de  VetClan.

TRATAMIENTO CORRECTIVO

Los veterinarios consideran que es extremadamente importante operar a este tipo de perros antes de que cumplan el año de edad. Esta intervención quirúrgica, que conlleva un riesgo añadido ya que la anestesia en estos perros resulta más peligrosa, consiste en abrir hueco en la nariz y recortar el paladar blando, consiguiendo un mejor acceso de aire por la tráquea del perro.

De no realizar esta medida correctora a tiempo, el cuadro de dificultad respiratoria de estos perros se agravará, dando tiempo a que surjan otros síntomas secundarios que incluyen desmayos, desfallecimientos, hipoxia o cianosis de la mucosa oral, afecciones que complicarán el tratamiento del perro.

RECOMENDACIONES

Los veterinarios aconsejan el uso de arnés cuando se les saca de paseo, además de evitar que cojan sobrepeso ya que esto empeoraría sus problemas respiratorios.

Otra advertencia que hacen es que estos perros no realicen sobresfuerzos físicos, ya que si no les entra suficiente aire, sus encías y lengua se volverán de color azul, haciendo que el animal pueda entrar en shock.

Esta información es meramente orientativa. En Animal’s Health, le recordamos que, ante cualquier duda, lo mejor es que lleve a su mascota al veterinario. 

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