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MASCOTAS

Entender el dolor en mascotas, reto del sector de la salud animal

Cada 17 de octubre se celebra el Día Mundial del Dolor, un problema que también afecta a los animales de compañía y que supone un reto para veterinarios y propietarios por su dificultad a la hora de detectarlo y tratarlo

Entender el dolor en mascotas, reto del sector de la salud animal

Entender el dolor en mascotas, reto del sector de la salud animal

Cada 17 de octubre se celebra el Día Mundial del Dolor, un problema que también afecta a los animales de compañía y que supone un reto para veterinarios y propietarios por su dificultad a la hora de detectarlo y tratarlo

Redacción - 17-10-2020 - 10:00 H

El 17 de octubre se celebra el Día Mundial del Dolor, promovido por la Asociación Internacional para el Estudio del Dolor (IASP) y la Organización Mundial de la Salud (OMS) desde el año 2004 y que desde España está impulsado por la Sociedad Española del Dolor (SED).

En general, el dolor se presenta por un daño y según su naturaleza y duración existen dos tipos: el agudo y el crónico. Por sus consecuencias clínicas y complejidad de tratamiento, el dolor crónico, que es el que se alarga más de 3 meses, es el que más atención recibe en este día.

Se estima que 1 de cada 5 personas en el mundo sufre dolor crónico, siendo algunas de las causas más comunes el dolor musculoesquelético (como puede ser el artrítico), el dolor postquirúrgico o el dolor oncológico.

La guía de manejo del dolor de la Asociación Americana de Hospitales de Animales (AAHA) coincide en que estas también son algunas de las principales fuentes de dolor crónico en animales de compañía.

La AAHA pone de manifiesto el que consideran el factor clave que diferencia el dolor humano del animal, y es que estos últimos no pueden hacer saber abiertamente que están sufriendo.

Y es que el dolor es un concepto complejo que incluso en salud humana va evolucionando. De hecho, este mismo año la IASP actualizó su definición del dolor después de más de 40 años.

En animales, por el hecho de que no hay una forma directa de comunicación con ellos, es aún más difícil, pero no por ello debe pasar desapercibido. De hecho, abordar en dolor en los animales comienza a convertirse en uno de los principales retos para el sector de la salud animal y la propia Federación Europea de Asociaciones Veterinarias de Animales de Compañía (Fecava) insta a los veterinarios a incorporar la evaluación del dolor en el examen físico como el cuarto signo vital después de la temperatura, el pulso y la frecuencia.

Esta federación destaca la importancia de la comunicación sobre el dolor animal con los propietarios, algo en lo que también coincide la AAHA, que admite que los propietarios de mascotas pueden no apreciar en el comportamiento de sus animales signos que indiquen dolor crónico.

Por ello, animan a los propietarios a tratar de captar señales que denoten empeoramiento en la función y movilidad, que son además signos de una discapacidad progresiva.

Algunas de estas señales son una disminución de la tolerancia al ejercicio y la actividad general; dificultad para mantenerse de pie, caminar, subir escaleras, saltar o levantarse; disminución del aseo (especialmente gatos) o cambios en los hábitos de micción o defecación.

EL PROBLEMA DEL DOLOR EN LOS GATOS

Estas dificultades para detectar el dolor son aún más acusadas en los gatos, que no solo no lo comunican, sino que directamente lo ocultan. De hecho, para reconocer el dolor entre los especialistas veterinarios, existen herramientas como la Escala Grimace, que utiliza los cambios en las expresiones faciales para evaluar el dolor felino

En este sentido, la Asociación Mundial de Veterinarios de Pequeños Animales (WSAVA) puso recientemente a disposición de los interesados un sitio web dedicado a esta escala, desarrollada y validada en laboratorio por Paulo Steagall, miembro del Consejo Mundial del Dolor de la WSAVA, que cuenta con el apoyo de compañías de salud animal como Zoetis.

Este consejo cuenta a su vez con su propia guía de manejo del dolor, en la que coinciden con la AAHA en lo complicado que es a veces identificar correctamente el dolor en mascotas. Asimismo, recuerdan que a medida que los perros viven más tiempo, ha habido un aumento en la incidencia de enfermedades crónicas dolorosas como la osteoartritis (OA), para la que se están desarrollando nuevos tratamientos.

Otra enfermedad crónica que se ha incrementado con el aumento de la esperanza de vida de los animales de compañía es el cáncer, que en los últimos años se trata en mucha mayor medida en animales de compañía, descartando la eutanasia.

Y es que la tendencia general es, cada vez más, la de optar por tratamientos de enfermedades crónicas, y esto significa que los veterinarios tienen que enfrentarse con más asiduidad al tratamiento del dolor, un desafío que se produce por el impacto de algunos de los protocolos de tratamiento existentes, que pueden ser agresivos.

La WSAVA admite que las opciones de tratamiento para el dolor crónico son complejas y la respuesta al tratamiento está sujeta a muchas variaciones individuales, por lo que los veterinarios tienen que conocer a fondo los mecanismos del dolor.

Para ayudar en esta tarea, Zoetis y el Instituto del Dolor en Animales de Compañía (IDAC) de la Universidad Complutense de Madrid han impulsado en España los comités de expertos en dolor crónico felino y canino, para aportar herramientas para mejorar la calidad de vida de los animales de compañía.

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