MARTES, 19 de noviembre 2019, actualizado a las 8:42

MAR, 19/11/2019 | 8:42

MASCOTAS

Descubren por qué una raza de perro puede vivir a más de 4.000 metros

Una hemoglobina más eficiente permite al mastín tibetano vivir a más de 4.000 metros, donde la falta de oxígeno se lo impediría a otro tipo de razas caninas

GALERIA
Ejemplar de mastín tibetano.

Descubren por qué una raza de perro puede vivir a más de 4.000 metros

Una hemoglobina más eficiente permite al mastín tibetano vivir a más de 4.000 metros, donde la falta de oxígeno se lo impediría a otro tipo de razas caninas

Redacción - 05-09-2019 - 14:29 H

El mastín tibetano, que cuenta con una melena leonesca y puede alcanzar los 100 kilos de peso, ha protegido durante mucho tiempo los rebaños de ovejas del Himalaya de los lobos tibetanos y otros depredadores que acechan a más de 4.000 metros sobre el nivel del mar, alturas en las que ninguna otra raza de perros puede sobrevivir.

Investigaciones previas sugieren que el mastín tibetano tomó un atajo evolutivo al reproducirse con el lobo tibetano, que ya se había adaptado a la altitud al desarrollar hemoglobina más eficiente: la proteína que atrapa el oxígeno en el torrente sanguíneo y lo distribuye a los órganos.

Investigadores de la Universidad de Nebraska-Lincoln, entre ellos los científicos Jay Storz, profesor de ciencias biológicas, y Tony Signore, investigador postdoctoral que trabaja en el laboratorio de Storz, han determinado recientemente que cruzarse con el lobo le otorgó al mastín tibetano una arquitectura de hemoglobina que captura y libera oxígeno aproximadamente un 50% más eficientemente que en otras razas de perros.

Signore llegó a la conclusión después de probar la hemoglobina del mastín tibetano contra la de múltiples razas domésticas, incluido el lobero irlandés. “En altitud, el problema es tomar oxígeno, porque hay menos”, señala. “Si piensas en la hemoglobina como un imán de oxígeno, este imán es más fuerte”, apunta el investigador en referencia al caso del mastín tibetano.

MUTACIÓN DE AMINOÁCIDOS

Los investigadores de Nebraska, que colaboraron con sus compañeros de la Universidad de Qinghai en China, ya sabían que la hemoglobina del mastín tibetano incluía cambios en dos aminoácidos, ligeras modificaciones en la estructura de la proteína que están presentes en el lobo tibetano, pero ausentes en todas las demás razas de perros.

Al realizar un estudio de las hemoglobinas que contenían ambas mutaciones de aminoácidos, el equipo descubrió que ambas mutaciones son cruciales para el cambio adaptativo en el rendimiento de la hemoglobina. Cuando cualquiera de las mutaciones estaba ausente, la hemoglobina no se comportaba de manera diferente a la de otras razas.

“No hay una evidencia directa que documente que estas dos mutaciones únicas tienen algún efecto fisiológico beneficioso que probablemente sea adaptativo a gran altitud”, señaló Storz. “Lo que descubrimos es una de las razones por las que el mastín tibetano es tan diferente de otros perros. Y esto se debe a que tomaron prestadas algunas cosas de los lobos del Tíbet”, señala el científico.

Esas dos mutaciones de aminoácidos se originan en un segmento genético que el lobo tibetano pasó al mastín a través de su cruce. Pero el nuevo estudio también sugiere que el segmento genético en sí proviene de un gen inactivo, llamado pseudogen, que permaneció latente en la subespecie de lobo durante probablemente miles de años. En algún momento, el segmento pseudogénico que alberga las dos mutaciones fue copiado y pegado en el segmento correspondiente de un gen similar pero activo, que luego formateó la hemoglobina del lobo tibetano.

EFECTOS POSITIVOS

Debido a que esas mutaciones provenían de un gen inactivo, uno sin efectos fisiológicos en el lobo, inicialmente no estaban sujetas a las presiones de la selección natural. Sin embargo, en este caso, las mutaciones mejoraron la capacidad de unión a oxígeno de la hemoglobina, aumentando las probabilidades de supervivencia del lobo tibetano. Eso alentó el paso del segmento genético a través de las generaciones posteriores del lobo y, finalmente, al mastín tibetano.

“Las mutaciones no habrían conferido ningún beneficio en circunstancias normales”, indica Storz. “Sucedió que este evento de conversión ocurrió en un contexto ambiental donde el aumento en la afinidad de la hemoglobina y el oxígeno habría sido beneficioso. Por lo tanto, las mutaciones que de otro modo habrían sido incluso perjudiciales en realidad tuvieron un efecto positivo de aptitud”, matiza el profesor.

Asimismo, Storz apunta que hay algunos otros casos documentados en los que una mutación inicialmente intrascendente o adversa finalmente benefició a un organismo a medida que cambiaba su entorno. Y la mayoría de estos casos han involucrado estudios experimentales sobre microorganismos en el laboratorio.

VOLVER ARRIBA
Uso de Cookies Cerrar

Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar la experiencia de navegación, y ofrecer contenidos de interés. Al continuar con la navegación entendemos que se acepta nuestra política de cookies.