SÁBADO, 24 de enero 2026

SÁB, 24/1/2026

MASCOTAS

Encuentran por primera vez una relación entre el color del pelaje y la microbiota intestinal en cachorros de labrador

Un estudio revela que la diversidad de bacterias intestinales en los labradores está influenciada por una combinación de factores y se forma en los primeros meses de vida

Las bacterias que habitan en el intestino de los perros se desarrollan durante la etapa de cachorro.
Las bacterias que habitan en el intestino de los perros se desarrollan durante la etapa de cachorro.

Encuentran por primera vez una relación entre el color del pelaje y la microbiota intestinal en cachorros de labrador

Un estudio revela que la diversidad de bacterias intestinales en los labradores está influenciada por una combinación de factores y se forma en los primeros meses de vida

Redacción - 06-11-2025 - 10:14 H - min.

Un estudio de un año de duración muestra que las bacterias que habitan en el intestino de los perros se desarrollan durante la etapa de cachorro y están condicionadas por factores como la genética, el entorno doméstico, el uso de antibióticos y el color del pelaje.

Los investigadores siguieron a 76 cachorros de labrador retriever como parte del proyecto Dogslife de la Royal (Dick) School of Veterinary Sciences, un estudio a gran escala y a largo plazo sobre la salud canina. El hallazgo sugiere que el período anterior a los cuatro meses de edad puede ser particularmente importante en la formación del intestino del cachorro.

Así, Dogslife ha realizado un seguimiento de miles de labradores registrados en el Kennel Club en todo el Reino Unido a través de datos proporcionados por sus propietarios, con el objetivo de descubrir factores de riesgo ambientales y genéticos para la salud y el bienestar de la raza. Para ello, los propietarios entregaron muestras fecales de sus cachorros a los cuatro, siete y doce meses de edad, junto con datos de cuestionarios, lo que permitió a los científicos rastrear cómo cambió la composición microbiana de los perros a lo largo del tiempo.

“A diferencia de los humanos, en quienes la diversidad intestinal se desarrolla gradualmente durante la infancia, los cachorros mostraron una mezcla microbiana diversa a los tres meses de edad, y esta cambió relativamente poco durante su etapa de cachorro. Aunque el estudio encontró vínculos con factores como la edad, el sexo, el color del pelaje, la dieta y el estilo de vida, estos solo explicaron una pequeña parte de las diferencias en las bacterias intestinales observadas entre los perros”, han asegurado los investigadores del estudio.

“La mayor parte de la variación no pudo explicarse, lo que sugiere que la genética y las influencias de la primera infancia probablemente tengan un impacto mucho mayor en el microbioma intestinal de lo que se pensaba anteriormente, explica el equipo”, aseveran.

USO DE ANTIBIÓTICOS

Por su parte, los cachorros que habían recibido antibióticos recientemente mostraron una menor diversidad de bacterias intestinales y cambios en su composición. “Sin embargo, estos efectos fueron transitorios y tendieron a revertirse en pocas semanas”, destacan los autores del estudio.

Asimismo, el equipo de investigación ha subrayado la importancia de una prescripción responsable a la luz de estos efectos. Por otro lado, el color del pelaje se ha identificado previamente como un factor de riesgo para el aumento de peso en los labradores.

“Este estudio ha encontrado por primera vez una relación entre el color del pelaje y la microbiota intestinal. El mecanismo aún se desconoce, pero el equipo sugiere que la cría selectiva para obtener colores deseables podría influir en el metabolismo y las bacterias intestinales”, aseveran los investigadores.

“Este trabajo destaca las complejas asociaciones entre la genética, el ambiente y el manejo en la configuración de la salud intestinal canina, y muestra el valor de seguir a los mismos perros a lo largo del tiempo en lugar de depender de muestras únicas. Lo que más nos sorprendió fue la diversidad que ya presentaba la microbiota intestinal a los cuatro meses de edad y la relativa estabilidad que mantuvo durante toda la etapa de cachorro”, ha asegurado Dylan Clements, Jefe Académico de Ciencia de Animales de Compañía, Real (Dick) Escuela de Estudios Veterinarios.

Por su parte, Charlotte Wooley, Investigadora Asociada en la División de Ciencias Musculoesqueléticas y Dermatológicas de la Universidad de Manchester, ha comentado que “este estudio nos ofrece una visión mucho más clara de cómo se desarrolla la microbiota intestinal durante una etapa crítica de la vida de un perro. Comprender qué factores influyen en la microbiota durante los primeros meses podría abrir la puerta a nuevas estrategias para favorecer la salud digestiva y la resistencia de los perros a medida que crecen”.

SOLUCIONES A LOS PROBLEMAS DERIVADOS DE LA MICROBIOTA

Los últimos avances en el estudio del microbioma intestinal canino han puesto de manifiesto la importancia de mantener un equilibrio bacteriano saludable desde los primeros meses de vida de los perros. Estos hallazgos subrayan que una flora intestinal equilibrada es clave para el bienestar digestivo y la fortaleza inmunitaria del animal.

En la práctica clínica, uno de los trastornos más frecuentes vinculados al desequilibrio de esta microbiota es la diarrea, un signo común tanto en alteraciones digestivas puntuales como en enfermedades endocrinas, como el hipotiroidismo. En este contexto, resulta esencial que los veterinarios cuenten con soluciones que ayuden a restaurar la salud intestinal del perro de manera eficaz.

Para ello, los profesionales de la veterinaria tienen a su disposición herramientas como Omniflora de Hifarmax, que supone un apoyo específico para estos casos. Su fórmula, basada en una combinación de probióticos, prebióticos y agentes absorbentes, actúa como un doble simbiótico que favorece la recuperación del equilibrio microbiano y refuerza la respuesta inmunitaria.

Gracias a su alta concentración y a su formato palatable, Omniflora se adapta fácilmente a la pauta diaria del animal —con una dosis recomendada de un comprimido por cada 10 kg de peso—, contribuyendo de forma eficaz a restablecer la estabilidad intestinal tras episodios de diarrea o tratamientos que alteren la flora.

VOLVER ARRIBA